COSTA RICA

Jean-Claude SEGUIN VERGARA

La llegada del cinematógrafo a Costa Rica se produce de forma temprana, y con casi una total simultaneidad con la del aparato a Cuba. Sin embargo, en un caso se trata de un "Edison" y el otro de un "Lumière". La zona del Caribe está de hecho sometida a esta rivalidad comercial que determina giras de los itinerantes, presentaciones a veces precipitadas, etc. En el caso de Costa Rica, el primero que ocupa el terreno es un proyectoscope...

1896

1897

El Proyectógrafo de H. Daniels, Edwin Porter y John Dowe (Teatro Variedades, 18->21 de febrero de 1897)

El que se dispone a presentar el proyectógrafo (o proyectoscope) en San José es una de las figuras más señaladas de los inicios del cine: Edwin Stanton Porter quien ha comprado los derechos de exhibición a la compañía de Edison y que ya ha recorrido California e Indiana. En este caso, viene acompañado por dos colaboradores: Harry J. Daniel, dueño del aparato, y J. Dowe. No podemos afirmar que Costa Rica sea su primera etapa en el Caribe. Lo cierto es que la prensa, como suele ocurrir, dedica largos artículos a la novedad. La lectura de estas gacetillas indica que, en su mayoría, son reclamos publicados por los propios exhibidores. La primera función tiene lugar el 18 de febrero de 1897, en el teatro Variedades

variedades

Teatro Variedades (c. 1920)

EL PROYECTÓGRAFO.—El jueves en la noche tuvo lugar en el Variedades la primera exhibición del Proyectógrafo, y si hemos de ser francos e imparciales, tenemos que confesar a boca llena que el aparato del Brujo gustó muchísima, no sólo por ser nuevo entre nosotros sino por la variedad de los cuadros que se representaron. El pequeño Coliseo estaba de bote en bote y era de admirar la satisfacción que se notaba en todos los semblantes con la exhibición de tan sorprendentes maravillas, que apenas se da uno cuenta de cómo el ingenio humano ha llegado a perfeccionarse tanto y cómo nos sorprenderá a medida que transcurra el tiempo.
El Proyectógrafo de Edison es digno de verse por todos conceptos, primero porque es barato el precio que pide por verlo el Profesor Daniels, propietario del aparato, y segundo, porque la vista y el espíritu reciben una especie de baño de alegría y admiración al contemplar estampadas en un lienzo escenas de la vida natural. El jueves fueron muy aplaudidos el Beso de la Viuda y el Baile SerpentinoYendo al Fuego y el Baño en la Mañana, que a decir lo cierto, no sabemos verdaderamente cuál de estas exhibiciones fue la más gustada por el público, porque siempre se mostraba satisfecho con cada una de ellas, mereciendo los honores de la repetición.
El lienzo en que se exhiben estos cuadros parece tomar vida por momentos, pues es tan real aquello que se ve que sólo les falta hablar a las figuras.
Ya nos ocuparemos poco a poco de esta maravillosa invención.


El Pabellón liberal, San José, 20 de febrero de 1897, p. 1-2.

Esta primera reseña nos permite saber que, entre los tres colaboradores, el "profesor" Daniels es el dueño del proyectoscope. Por lo demás, el éxito de las vistas Edison son manifiestas, en particular le tan famosa Maud Irwin Kiss, rodada para el kinetoscope, pero que figura también para la proyección. Está inspirada en The Window Jones, un musical, lo cual explica el título español. Y tampoco puede falta la Danza serpentina, creada por Loie Fuller, que nunca llega a rodar una película de la danza que crea. 

1897proyectoscope

El Diarito, San José, 20 de febrero de 1897, p. 4.

Finalmente son pocas las funciones organizadas por Porter y sus colaboradores lo cual podría tener varias explicaciones: un éxito relativo, un repertorio limitado o simplemente, y más probablemente, otros compromisos en el Caribe. Como sea, lo que indica el El Pabellón liberal, en el siguiente artículo, es que el espectáculo merece una visita:

EDISON.—La maravilla de este sabio inventor sigue causando novedad en nuestro público. La función del viernes estuvo muy variada y divertida, llamando sobre todo la atención el Beso de la Viuda, que es una escena real e íntima de la vida conyugal.
Francamente, sólo frases de admiración arranca de nuestros labios este maravilloso aparato, pues a medida que se cambia de vista, nos recogemos en si mismos y pensamos por un momento en los adelantos que ha alcanzado la ciencia de estos últimos tiempos. Los que no han ido al Variedades dirán que no estamos en los cierto al afirmar cosas q’rayan tal vez en lo increíble, pero los que han asistido estarán en todo con nosotros confirmando la certeza de nuestras palabras.
Ese tren expreso de Chicago a Búffalo no puede ser más natural, si tampoco puede haber un baile tan gracioso como el de Los Paraguas, donde dos señoritas, adorablemente bellas, obedeciendo a los ritmos de una danza, hacen las delicias del público.
Otra de las vistas que llama también mucho la admiración del público, es la de los Baños de Mar, donde la visión es tan clara como perfecta, notándose particularmente el movimiento ondulatorio del océano y los gestos y muecas de los bañistas al internarse en el líquido elemento. ¡Oh! este cuadro vale por muchos!
Los saltos y carreras de caballos de la policía de Nueva York son bastante celebrados por el público, al extremo de pedir siempre repetición.
En fin, El Proyectógrafo merece los honores de la visita aún del más escéptico, pues es una diversión barata e inocente.
Para hoy domingo habrá dos exhibiciones, una a las dos de la tarde, preciosa matinée para que los niños puedan gozar de tan agradable espectáculo, y otra a las ocho de la noche, con programa completamente variado.
Los precios de la matinée han sido rebajados con el objeto de que todo el mundo pueda asistir, pues por grandes se cobra sólo $ 1.00 y por niños $ 0.50 de manera que hoy estará el Variedades bien concurrido.


El Pabellón liberal, San José, domingo 21 de febrero de 1897, p. 1

 Tras estas primeras funciones exitosas, Porter y sus collaboradores siguen su recorrido probablemente hacia Haití, y luego a Barbados.

El proyectógrafo de John Balabrega (Circo, 12 de mayo-7 de junio de 1897)

Procedente del puerto de Colón, John Miller Balabrega, una de las figuras esenciales del espectáculo en América latina, llega a San José, donde ya ha estado anteriormente. En esta ocasión, está asociado con Harry Clark. Se van a instalar en el Circo del señor Faria que está alquilado en esos momentoa a la Compañía "Águila Milanesa":

Novedades artísticas en el Circo.
Aunque la Compañía “Agulia Milanesa” se había ya despedido de esta capital y estaba en camino para Heredia, ha resuelto permanecer aquí por algún tiempo, pues le ha alquilado el circo al señor Balabrega, quien trae grandes novedades artísticos, entre otras el proyectógrafo, el kinetoscopio, cuerpo de baile serpentino y focos eléctricos como de 4,000 velas de intensidad para dichos aparatos.
No hay duda que estas novedades traerán una gran concurrencia.
El local donde trabajará será el mismo de la Soledad.
Según parece el domingo darán la primera función.


El Diarito, San José, viernes 7 de mayo de 1897, p. 1.

Entre las novedades, Balabrega se dispone a presentar los dos aparatos de Edison, el proyectógrafo y el kinetoscopio en el circo de la Plaza de la Soledad. Sin embago, por enfermedad de Harry Clark, la primera función se tiene que posponer hasta el 12 de mayo:

Circo.—Antenoche dio su primera función la empresa Harry Clark.
El Circo estaba completamente lleno de espectadores.
El hábil ilusionista señor Balabrega ejecutó varias suertes con limpieza admirable, se le tributaron muchos y merecidos aplausos.
La niña que trabajó en el segundo acto lo hizo bastante bien.
Los hermanos Martí mostraron su segura  poco común puntería.
Por primera vez vimos en esta capital el baile titulado serpentino.
Ya habíamos tenido una idea de lo que era, cuando lo exhibieron en el proyectógrafo; pero de eso a la realidad hay distancia notabilísima.
Las combinaciones de luz, la habilidad de la artista, su belleza, la exactitud y elegancia de los movimientos, todo contribuye, notablemente al éxito que se obtiene. Contemplamos con verdadero entusiasmo la tenue mariposa con la rapidez de su vuelo; vimos el incendio con sus más vivos destellos, el arco iris con sus multiples colores…
Este espectáculo es necesario contemprarlo [sic] para darse una idea exacta de su belleza y de cuanto puede el arte, la luz y la habilidad, puestos al servicio del placer.
Para hoy está anunciada otra como la primera con diferencia que las suertes serán todas nuevas.


El Heraldo de Costa Rica, San José, viernes 14 de mayo de 1897, p. 2.

En este caso, Balabrega o su colaborador, presentan vistas con el proyectógrafo. No conocemos exactamente los títulos presentados, probablemente una danza serpentina o una de sus variantes, un incendio y el arco iris de color, de difícil identificación, pero probablemente del catálogo Edison. Curiosamente, en esos mismos días, en el teatro de Variedades, se estrena la célebre ópera Don Pasquale (1843) de Gaetano Donizetti, pero durante la sesión se presentan unas cuantas vistas cinematográficas: 

Teatro de Variedades
La Opera Italiana estrenará hoy la partitura del Maestro Donizzetti, en tres actos: Il don Pasquale.
Se pondrá por primera vez en exhibición el aparato más perfecto hasta hoy conocido. Las cinco vistas que presentará son: 1.ª salida de los empleados del Almacén Printemps en París.—2.ª Los Campos Elíseos.—3.ª Los baños de mar.—4ª Boulevares de París; y 5.ª Gran terceto danzante.
Nos aseguran que esta representación es vivísima y que París, el Jardín del Mundo se presentará tal cual es.


El Diarito, San José, juves 13 de mayo de 1897, p. 2.

Sin hablar de competencia, es interesante notar que en aquel momento, se multiplican los aparatos. De hecho, estamos aquí en presencia de dos modalidades de presentación de vistas cinematográficas. En efecto, el cinematógrafo, durante muchos años, tiene un estatuto variable y lo podemos localizar tanto en un circo, como en un local adaptado para la proyección o un teatro. En este caso, las vistas aparecen como un complemento al espectáculo principal, una especie de "descanso" que se produce, o bien entre los actos de la ópera o bien al final. En cuanto al repertorio, resulta bastante delicado saber de donde procedente las vistas de itinerante del teatro de Variedades. Sin embargo, y teniendo en cuenta otras investigaciones realidas en España, emitimos la hipótesis razonable que estas vistas forman parte del corpus de vistas de la casa Werner, de París, que vende su kinetographe entre 1896 y 1898, con una serie de vistas para su explotación. Varias vistas no son si no, una imitación de los catálogos existentes y en particular del de los Lumière. Señalemos, en particular, la Salida de los empleados del Almacén Printemps en París, que es casi un plagio de la famosa vista Sortie d'usine de la fábrica Lumière en Lyon. Otra vista que merece nuestra atención son Los baños de mar que a pesar de su título –bastante anodino al parecer– disimula una vista subida de tono. Ante un público tan respetable como el que está asistiendo a la representación de la ópera, semejante vista sólo puede producir un escándalo:

Don Pasquale
El jueves último se puso en escena esa preciosa partitura del maestro Donizzetti […]
Terminó la función con el estreno del aparato Cinematógrafo; las vistas eran bonitas, pero llegó una, Los baños de mar, algo… ¡uyuyuy!… que el público se vio en el imprescindible caso de hacer que se suspendiera tal exhibición.
La vista a que nos referimos representaba una mujer que poco a poco iba quedándose en paños menores, y quién sabe hasta dónde habría llegado esa operación de ir deshaciéndose de sus trajes, si la concurrencia, en su mayor parte selecta, no hubiera pronunciado un “¡basta!” cuando ya la cosa presentaba una forma diferente, coloradilla. En este caso los espectadores procedieron con cultura, puesto que al Teatro asisten señoras y señoritas distinguidas y dignas, por lo tanto, del mayor respeto y consideración; si el público lo formaran sólo hombres… es claro que la cosa cambiaría de aspecto.
Esta noche se pondrá en escena la ópera seria en 4 actos, La Favorita […].


La Prensa libre, San José, 15 de mayo de 1897, p. 3.

Desde los inicios del cinematógrafo, se presentan, a veces con la protesta de parte del público, aunque con el aplauso de otra parte, unas vistas picantes que se insinúan en la programación, no siempre de forma muy acertada. Indudablemente, el itinerante no conoce bien el público del teatro de Variedades que asiste a una función de ópera. Dadas las protestas, podemos imaginar que en este caso, el exhibidor mete la pata. En cualquier, el itinerante anónimo abandona el teatro de Variedades a los pocos días cuando precisamente la compañía del señor Harry Clark se instala en el coliseo abandonando así el Circo donde ha organizado sus primeras sesiones:  

Balabrega.—De esta noche en adelante tendremos en el Variedades la magnífica Compañía que dirige el señor Clark. No necesitamos poner aquí que todos los bellísimos espectáculos de esa compañía ganarán mucho con el cambio. La Serpentina, sobre todo podrá ser admirada en todo su valor.
Publicamos a continuación el aviso que la empresa ha hecho circular, para lo que sean aficionados a los estudios matemáticos.
¡PUEDE USTED RESOLVER ESTE PROBLEMA!
Se le mandó a un hombre remover una piedra que pesaba 40 libras. Al hacerlo, la piedra se rompió en cuatro pedazos, y el hombre encontró que con estos pedazos podía pesar desde 1 hasta 40 libras. Cuánto es el peso de cada uno de esos pedazos de piedra?
Las tres primeras personas que remitan una solución correcta del problema, recibirán cada una dos lunetas para las funciones que han de tener efecto los días 29 y 30 del corriente, en el Teatro de Variedades, por la compañía de Balabrega y la simpática bailarina M’lle. Elvera que tanto se distingue en La Serpentina.—Dirigirse a Harri Qlark-Hotel Francés.


El Heraldo de Costa Rica, San José, 29 de mayo de 1897, p. 2.

Lo curioso es que si dejamos de lado las primeras reseñas, en el momento de la llegada, ya no se habla del cinematógrafo como si hubiera desaparecido. Sea como sea, los anuncios no hacen del aparato el elemento más importante de las funciones y se queda a menudo en segunda plana. Por lo demás lo que se describe son los números como el Palacio de los fantasmas, las sesiones de hipnotismo y prestidigitación, la Señorita Elvira, etc. Sin embargo a final de mes se vuelven a evocar algunas vistas: 

Teatro de Variedades.—Se trata nada menos que del beneficio de la notable bailarina Mlle Elvira, que tendrá lugar mañana.
Esta última función dedicada a la sociedad josefina, promete ser de lo mejor.
La serpentina dará grandes sorpresas al público en sus brillantes bailes.
Pero lo que indudablemente causará más admiración será Balabrega, con la célebre ejecución de prestidigitación consistente en que cuatro soldaos del cuartel, a última hora llamado, con sus rifles cargados con las respectivas cápsulas, se les mandará disparar, cogiendo él, Balabrega, las balas en las manos y en seguida las mostrará al público para su reconocimiento.
En el baile de la serpentina se exhibirán dos cuadros de la famosa pelea entre los célebres pugilistas Corbee [sic], ocurrida en Estados Unidos, en el hipódromo de Carson City, el que se presentará a la vista del público con todos sus detalles. En esta pelea fue donde el atleta australiano Fitzimmons [sic] venció al indomable Corbett, ganando una apuesta de $... 45,000 oro.


El Heraldo de Costa Rica, San José, 5 de junio de 1897, p. 2.

El clou cinematógrafico de las últimas funciones es indudablemente la presentación de varias vistas de la pelea de boxeo entre James J. Corbee y Bob  Fitzsimmons que ha tenido lugar el 17 de marzo de 1897, en Carson City (Nevada). Se trata de un auténtico largo metraje (90-100 minutos) del que, en este caso, sólo se presentan dos cuadros ese día. La presentación –se estrena en Boston, pocos días antes– es un auténtico acontecimiento aunque el público no parece haber respondido de forma masiva a este evento. Pocos días después, Balabrega deja San José... Una salida que satisface parte de la prensa: 

Gracias a Dios!—Al fin dejó ayer por la mañana a San José el prestidigitador señor Balabrega, Mrs. Elvera y demás miembros de su compañía. Bendito sea Dios!


El Fígaro, San José, 8 de junio de 1897, p. 2.

—De como se fueron para Cartago el señor Balabrega y su Serpentina y de como ésta es allí poderoso goce de la sociedad escogida, y aquél, cosechero de derroches “cartigene”ses.
—De como los canarios del señor Balabrega se burlan diciendo donaires de la Burra de Balán, como, por ejemplo, que dónde se ha usado que los animales sean revisteros, salvo que lo visto y lo revisto sea el zacate.


El Heraldo de Costa Rica, San José, 18 de junio de 1897, p. 3.

Posiblemente estén ya hartos los josefinos con tanta prestidigitación...

Durante meses, el cinematógrafo desaparece de San José y de Costa Rica. Lo que sí tiene una indudable repercusión es la Exposición Imperial Sres Hurtado y Bellini que se instala 'en el local que ocupó el 'Hotel Madrid' esquina contigua al Teatro de Variedades" (El Heraldo de Costa Rica, San José, 19 de junio de 1897, p. 2). Se trata de un espectáculo que encontramos en varios lugares del mundo y que presenta vistas fijas –y no cintas cinematográficas– de varios países, a menudo organizadas por series.

1898

El cinematógrafo de Salvador Negra (Teatro de Variedades, enero 1898)

Procedente de Cartagena (Colombia), el itinerante español Salvador Negra llega a San José a mediados de enero y presenta, por primera vez en Costa Rica, un cinematógrafo Lumière. Como se puede apreciar, en este caso, Edison se ha adelantado bastante al aparato francés, marcando así su impronta costarriqueña. Como ya ha ocurrido anteriormente, el teatro Variedades acoge un espectáculo donde interviene el aparato: 

En el teatro Variedades se inaugurará el sistema de tandas, por la nueva empresa que lo va a ocupar. La zarzuela trabajará en combinación con el cinematógrafo.
El sistema de tandas es muy cómodo y muy económico. En Buenos Aires, en Caracas, en la Habana, las empresas de zarzuela lo han adoptado, sobre todo tratándose del que se llama género chico.
La nueva empresa dará tres tandas. De ese modo los que vayan al teatro y no tengan más propósito que el de ver un acto, no tendrán que gastar el total de la función corrida, sino la exigua suma de 75 centavos. Además, con este sistema, puede elegir el espectador la obra que más le plazca, o bien una exhibición del cinematógrafo, compuesta de diez cuadros corridos.
Muchos de los artistas de la zarzuela son conocidos del público de San José, según se nos informa. Por lo pronto la nueva empresa ofrece la novedad del cinematógrafo, muy distinto del vitascopio que hemos visto en San José.


El Fígaro, San José, 15 de enero de 1898, p. 3.

El sistema que propone el teatro es bastante singular, ya que el precio de entrada vale tanto para una zarzuela de género chico como para una función de vistas animadas. Es probable que el teatro tenga un espacio que pueda acoger el cinematógrafo, ya que es poco probable que esté instalado en la misma sala. Desgraciadamente no sabemos nada de las vistas que se presentan durante las sesiones. De hecho, en los primeros tiempos del cinematógrafo, lo que más interesa es el aparato más que las vistas y la prensa no siempre se toma le trabajo de indicar el programa. Tras apenas dos sesiones, Salvador Negra deja San José. Probablemente la escasez de vistas sea la causa de que no se quedé más... Pocos días después, los josefinos se pueden consolar con las audiciones de Enrique A. Hugens, una de las figuras esenciales de la difusión del fonógrafo tanto en España como en América latina. También pudieron admirar un estereopticon:

Stereopticon.—El que exhibe vistas en el Hotel Giuliani, nos parece bueno. Efectos de sombras y naturalidad en los cuadros, escogidos con gusto artístico; he aquí un pasatiempo, cuyos méritos sabrá apreciar el público. Con que… el que no pueda viajar a Europa, Asia, África, Australia, etc. vaya a concerlos con toda comididad, desde su asiento.


La Prensa libre, San José, 20 de abril de 1898, p. 3

Pero por muy interesantes que sean las vistas del estreopticón, sólo son vistas fijas y no vistas animadas. Pasan los días y los meses, y poco pueden distraerse los josefinos. La Compañía franco-japonesa, muy conocido y que recorre con frecuencia el Caribe ofrece sus habituales espectáculos y números (La Prensa libre, San José, 22 de mayo de 1898, p. 3)... Pero las distracciones son pocas, y la prensa también lo lamenta:

Faltan diversiones—Oh! sí! La ciudad carece de lugares de diversión; allí está el gran teatro, huérfano y vacío; ya no llenan sus ámbitos las voces de los hijos del canto, ya no ocupan sus asientos nuestras bellas josefinas, ahí están las muelles butacas frías y tristes, que hace tiempo no se ocupan, ahí el escenario amplio y hermoso, no recibe hace meses, los artistas esos hijos predilectos de las Musas.

Ahí el Hipóddromo, se enmohece en la Sabana, falto de vida y de movimiento; el Variedades… pues la verdad, también ha estado vacío… Nos morimos de fatidio, señores, nos morimos. Que venga una compañía, venga un circo, fúndese un café cantante, en fin… algo que nos alegre, que nos anime!… Alcese una voz sobre San José y exclame: Resureccit!


La Prensa libre, San José, 9 de junio de 1898, p. 3

En junio regresa Hugens con su fonógrafo y organiza unas audiciones en el Gran Hotel Internacional (La Prensa libre, San José, 28 de junio de 1898, p. 3).

hotel internacional

Diario de Costa Rica, San José, 6 de agosto de 1897, p. 1

[Federico] Courrech (julio-octubre 1898)

Por fin, en julio se vuelve a hablar de proyecciones de vistas animadas. El exhibidor mexicano, de origen francés, [Federico] Courrech llega de Jamaica donde ha presentado su cinématographe Lumière. En Costa Rica, Courrech va a organizar una gira por diferentes ciudades. Las primeras funciones las dedica a la ciudad de Cartago donde el aparato causa mucho interés, no porque sea el primero en julio de 1897, Balabrega ya ha estado ahí aunque no sabemos si llega a presentar su proyectógrafo– sino por la calidad del aparato:

Cinematógrafo

Los hermanos Lumière están brillando en Cartago; no sabemos cómo ha llegado a este país tan estupenda maravilla. El jueves se dio la primera función en la vieja ciudad metropolitana, o, sea en Cartago, la tierra de los Gobernadores, no solamente realistas sino republicanos. Hubo una gran concurrencia; parece que los vecinos hubiesen adivinado el interés extraordinario del espectáculo. En un salón tan pequeño hubo como 400 personas fuera de niños. Y la representación estuvo muy bien, aunque se notaba falta de luz. No acabaremos de aplaudir La llegada del tren, El niño y su perro, La caída del muro, La corrida de toros, y, antes que todo, la bailarina, de la cual decía todo el público, cuando ya se acababa el espectáculo que se nos dé otra vez la bailarina para irnos a acostar.


El Heraldo, San José, 24 de julio de 1898, p. 3.

El cronista, a pesar de los elogios, señala uno de los problemas más frecuentes de la época, el de la falta de luz. Recordemos que Edison impone  en muchos lugares la corriente continua, cuyos resultados son inferiores a los de la luz alterna y que no permite un flujo constante, lo cual es fatal para las proyecciones cinematográficas en particular. Las vistas son del catálogo Lumière, aunque no todos los títulos se pueden identificar. Es lo único que sabemos de las vistas. En cuanto a las sesiones merece señalar la de beneficencia que se organiza pocos días antes de la despedida: 

La Empresa del “cinematógrafo Lumiere”, sumamente agradecida de la buena acogida y protección que le ha dispensado el público cartaginés, ha resuelto dejar un recuerdo de cariño a esta noble y antigua ciudad, dedicando a beneficio de los pobres de Cartago el producto de la función que se verificará hoy, en el local acostumbrado.

La función constará de 35 interesantes y variados cuadros y principiará a las 8 de la noche.

Las señoras de la Caridad, por su parte, esperan que el público secunde los generosos propósitos del Empresario.


La Prensa libre, San José, 4 de agosto de 1898, p. 3.

Desde los inicios, las itinerantes organizan sesiones benéficas, lo cual, además de su generosidad, es una publicidad indudable para el exhibidor. Tras el éxito conseguido en Cartago, Courrech piensa salir para la capital, pero un contratiempo se lo impide:

Cinematógrafo Lumiere.—Esta compañía, que ha obtenido éxito en América y que ha estado exhibiéndose últimamente en la ciudad de Cartago con lleno completo en todas sus funciones, ha llegado a la capital, pero no encontrando teatro desocupado seguirá a Alajuela; regresará a San José, a principios de Setiembre, para lo cual tiene ya contratado el Teatro Variedades.


La Prensa libre, San José, 10 de agosto de 1898, p. 3.

Y de hecho, efectivamente, tras una probable estancia en Alajuela, Courrech instala su cinématographe Lumière en San José durante casi dos meses. La ausencia casi total de atracciones y diversiones durante meses hace que el espectáculo de vistas animadas llegue como agua en mayo para los josefinos:

El  Cinematógrafo Lumière que alcanzó tanto éxito en Cartago, está y a en San José, y hará su estreno mañana en el salón del Hotel Giuliani, conforme a un programa variadísimo. El cinematógrafo es una diversión de gran interés científico é indiscutiblemente muy amena. Deseamos mucho éxito al señor Courrech; y recomendamos a los lectores la nueva distracción que él les ofrece. La entrada y el salón de espera están situados al frente del Almacén de los señores Robert Hermanos.


La Prensa libre, San José, 17 de septiembre de 1898, p. 3.

El hotel del Sr. Giulani, también llamado Hotel Internacional ya desempeña un papel importante y en su gran salón ya ha estado Hugens con su fonógrafo. Este salón se va a convertir en los siguientes meses, en una auténtica sala de espectáculos variados. Tal vez tenga que ver eso con el éxito del cinematógrafo que se inaugura´el 19 de septiembre de 1898:

Cinematógrafo

Muy concurrido estuvo antenoche el cinematógrafo que se exhibe en el hotel Internacional. Dos funciones se dieron sucesivamente y en ambas la concurrencia fue numerosa y selecta. El aparato es muy bueno. La ilusión recibida es completa. Aguas se ven que, en el calor que hace, incitan a sumergirse en ellas y muchachas se proyectan que dan ganas de perseguirlas. Recomendamos el espectáculo a nuestros lectores.


El Heraldo, San José, 20 de septiembre de 1898, p. 2.

Como casi siempre, el cinématographe Lumière cosecha elegios por la calidad de sus proyecciones. Y por supuesto en San José, se produce lo mismo. Los diferentes periódicos durante semanas van a repetir la calidad y el interés de las proyecciones. A veces incluso, se ofrecen informaciones sobre el público que asiste a las sesiones:

Cinematógrafo

A pesar de los torrentes que el cielo ha dispuesto arrojar sobre nosotros en estos últimos días, durante el principio de la noche sobre todo, el cinematógrafo sigue muy concurrido. Es el punto de reunión del mundo elegante. Las más encantadores criaturas y los dandis más elegantes, no pierden espectáculo, ni cena, que las hay de rechupete. El espectáculo varía todas las noches, y ahora precisamente, es cuando se están exhibiendo las vistas más interesantes.


El Heraldo, San José, 1 de octubre de 1898, p. 2.

El espectáculo cinematográfico puede atraer a público muy diferentes desde los espectadores a veces un poco escandalosos hasta gente que pertenece a la mejor burguesía. El cinematógrafo en los primeros años de su historia tiene una difusión en todas las capas de la sociedad. En el hotel del Sr. Guiliani, se conoce que el público es bastante selecto. De hecho, si nos atenemos a los que dice el articulista, las sesiones de cinématographe Lumière se están reñidas con la gastronomía. En cualquier caso, el dueño comprende perfectamente que el salón puede dar para más y así lo comenta el periodista: 

Proyectos

Sabemos que el amigo Giuliani, se permite tener algunos proyectos en cartera para lograr que sea su establecimiento, como hoy, punto de cita de la buena sociedad que se divierte; y Giuliani, que no solo es un gran dueño de Hotel, sino también un activo empresario, ha dispuesto hacer del salón en que hoy se exhibe el cinematógrafo, un pequeño teatrito. Tiene ya el plano del proscenio y muy en breve se compensarán los trabajos. Será una especie de café cantante, cuya falta se hacía sentir en Costa Rica, y que sin duda será muy bien acogido y dará pingües ganancias al empresario.


El Heraldo, San José, 5 de octubre de 1898, p. 2.

 Ya sabemos que las posibilidades de espectáculos son bastante limitadas y la verdad la apertura de un pequeño teatrito es una idea que permite ofrecer nuevas posibilidades en San José. Como suele ser una costumbre, los exhibidores de los primeros tiempos no vacilan en rebajar los precios en los últimos días de su estancia. Eso les permite aumentar un poco las ganancias cuando, en general, el público ya no es tan numeroso. De hecho, la última función tiene lugar el 27 de octubre, tras una larguísima estancia, una de las más largas que hemos podido comprobar en todo el Caribe.

Aunque, como siempre, pocas son las informaciones que tenemos sobre las cintas presentadas, se pueden indicar las que la prensa señalatanto en Cartago como en San José: La llegada del trenEl niño y su perroLa caída del muro  (Cartago), Corrida de toros, El falso mendigo (La Prensa libre, San José, 20 de septiembre de 1898, p. 3.), El incendio del bazar de Caridad en la calle de Jean Goujon, Los jugadores de baraja, La gallina ciega, Los equilibristas y La bailarina de la Grande Ópera (La Prensa libre, San José, 21 de septiembre de 1898, p. 3), La cena de familia, El baño (El Heraldo, San José, 24 de septiembre de 1898, p. 2), La defensa de la bandera (La Ley, San José, 7 de octubre de 1898, p. 2-3). El corpus costarricense tiene una dominante "Lumière", y se trata de películas ya clásicas. Otras son de difícil identificación. Merece una especial atención la del Incendio del bazar de Caridad en la calle de Jean Goujon que recoge la terrible catástrofe que tuvo lugar en París, el 4 de mayo de 1897, cuando un aparato cinematográfico, tipo Joly-Normandin, explosionó provocando la muerte de más de 120 personas, entre ellas, la duquesa de Alençon y muchas figuras de la aristocracia.

En cuanto al señor Giuliani, tras hacer su agosto, con el famoso cinématographe, emprende una reforma del local: 

Teatrito

Una vez terminadas las funciones del cinematógrafo, y encontrándose muy adelantados los trabajos del Salón Internacional, que tiene en obra el activo Giuliani, muy pronto tendremos ese grato espectáculo. Cuatro reales valdrá solamente la entrada y habrá mucho que ver y oír. Habrá en qué pasar las noches, tan largas y aburridas, cuando los teatros están cerrados.


El Heraldo, San José, 28 de octubre de 1898, p. 2.

Volveremos a hablar del teatrito del Hotel Internacional... El señor [Federico] Courrech, en noviembre, piensa en organizar proyecciones en Colombia, y tal vez vuelve a México, pero la pista se pierde. ¿Sigue con el que aparece a veces como su colaborador Enrique Moulinié? Una curiosidad: en 1901, un tal Courrech presenta en Barcelona y "biófono -teatro" en febrero, y en julio, en San Luis Potosí, Moulinié organiza sesiones con el "biófono-Lumière"... 

Salustiano y José Alberto Bertheau & Ca (diciembre 1898-mayo 1902)

Los meses siguientes están dominados por la figura de los señores Bertheau, de origen cubano, instalado en San José. Se trata de hecho del primer exhibidor costarricense. También es un cinematógrafo de larga estancia ya que va a presentar vistas desde diciembre hasta por lo menos abril, o sea unos cinco meses. Los señores Bertheau son los dueños de una fábrica de calzado que va a servir, en parte, para instalar una sala para poder proyectar cintas cinematográficas: 

El Cinematógrafo ha vuelto a San José, perfeccionado. Son nuevos empresarios los señores Berteaud [sic] y Compañía, a quienes felicitamos y deseamos que obtengan éxito completo, sobre todo en las fiestas, a cuya mayor animación contribuirá mucho aquel divertido espectáculo.


La Prensa libre, San José, 28 de diciembre de 1898, p. 3.

 

bertheau

La República, San José, 3 de enero de 1899, p. 4.

A pesar de unos cuantos artículos elogiosos en la prensa, no tenemos muchas informaciones precisas sobre las funciones o sobre los programas, pero lo cierto es que el cinematógrafo va a seguir anunciándose durante varios años, hasta por lo menos hasta mayo de 1902. (El Siglo XX, San José, 1º mayo de 1902, p. 4).

1899

Juan García y el señor Almirall (enero-febrero 1899)

Y de hecho, a mediados de enero, se presenta un cinématographe Lumière en el salón del Hotel Internacional que se va convirtiendo en una sala de espectáculos, a veces llamado Teatro Internacional, aunque a menudo demasiado pequeña para recibir al numeroso público.

Nuevas diversiones.—El señor Juan García, que acaba de llegar a esta capital, trae una novedad: el Cinematógrafo Lumiere en combinación con el fonógrafo. Trabajará en el Hotel Internacional, y dará su primera función el domingo. Aunque el tiempo no es muy propicio, la calidad del espectáculo y el bajo precio de las entradas llevarán buen número de espectadores al Internacional. A nadie le faltan 50 centavos para ir a pasar un buen rato.


La Prensa libre, San José, 14 de enero de 1899, p. 3.

Del señor Juan García y de su colaborador el Sr. Almirall no sabemos nada, como tantos itinerantes oportunistas no han dejado huella alguna. Lo cierto es que disponen de un aparato Lumière y que, como lo había hecho, meses antes [Federico] Courrech], ofrece vistas en el mismo lugar, aunque con el nuevo aliciente de combinarlo con un fonógrafo. La primera función tiene lugar el 15 de enero de 1899:

Salón Giuliani.—En la noche del domingo se estrenó el Cinematógrafo Lumière del señor García. Hubo dos tandas, y en ambas fue numerosa la concurrencia. Las vistas del nuevo Cinematógrafo son bien escogidas y algunas de ellas muy interesantes. La corrida de toros que consta de ocho vistas correspondientes a otras tantas suertes de tauromaquia, es muy curiosa y completa. Allí se ve cómo Mazzantini y Reverte, en la plaza de toros de Madrid, rinden un cornudo que espumajeando y furioso cae agonizante a los pies del matador.

Aconsejamos a los señores empresarios que para mayor comodidad del público, se ponga el expendio de tiquetes en el salón de espera, como siempre se ha hecho.

En lo sucesivo habrá dos funciones todas las noches: una que comienza a las 7 y otra a las 9.


La República, San José, 18 de enero de 1899, p. 3.

La serie sobre la corrida de toros con Reverte y Mazzantini es lo único que conocemos del programa del señor Juan García. De hecho, es probable que sólo disponga de una serie limitada de vistas, ya que vuelve a presentar la corrida varias veces. Lo interesante, en este caso, es la noción de serie que hace que las cintas Lumière lleguen a constituir una película más larga – ya se suelen "montar" las cintas entre sí" o se presentan una tras otra– lo que constituye una forma intermedia entre la vista sencilla, de duración limitada a un minuto más o menos, y el cortometraje, formato que se va imponiendo con los años. En cuanto a Luis Mazzantini (1856-1926) y Antonio Reverte (1870-1903), son dos de las figuras más importantes de la tauromaquia al final del siglo XIX y principios del XX. Al cabo de quince días, los exhibidores dejan San José:

El Cinematógrafo Lumiere que hace poco daba sus funciones en el salón Giuliani, está ahora en Alajuela, donde ha gustado mucho.


La Prensa libre, San José, 4 de febrero de 1899, p. 3.

Como en tantos otros ejemplos, los itinerantes no siempre se mantienen con el tiempo. Su interés es ganar rápidamente dinero y, muchas veces, venden luego su aparato a otro itinerante... Quién sabe lo que ha sido del cinématographe Lumière del Sr. Juan García

Inocencio Andión (mayo 1899)

En cuando a los hermanos Bertheau, siguen sus proyecciones en la fábrica de calzados, aunque a veces organizan sesiones en otros lugares de la ciudad, como el salón El Recro para una función benéfica:

Cinematógrafo

El señor Bertheau ha cedido a los pobres de San Vicente de Paúl la función cinematográfica del domingo próximo. La sociedad de San Vicente está, según sabemos, muy escasa de fondos, y ca[…] de esperarse que el público, tanto por esta circunstancia cuanto porque la caridad siempre es oportuna, acuda presuroso al llamamiento que se le hace para ayudar a los necesitados.


La Repúlbica, San José, 11 de marzo de 1899, p. 2.

La sociedad de San Vicente de Paúl es una fundación de caridad que acoge, en su hospital, a los huérfanos. Las sesiones de beneficencia son frecuentes en esos primeros tiempos del cinematógrafo. se mezcla la solidaridad con los pobres, pero también la imagen positiva que se cosecha con esas exhibiciones. Mientras siguen las proyecciones y que se anuncia una sesión en La Arena con las vistas de la Pasión de Cristo (La República, 16 de abril de 1899, p. 2), se presenta, a finales de mayo, Inocencio Andión con un nuevo cinematógrafo que se estrena el 25 de mayo de 1899 en el Hotel Internacional que siguen siendo uno de los lugares más escogidas para este tipo de proyección:

Cinemátografo.—El de Hotel Internacional, perteneciente a don Inocencio Andión, es un buen aparato. A causa de la lluvia, no asistió mucha gente antenoche, pero, si el tiempo cambia, no dudamos que el salón-teatro estará de bote en bote en lo sucesivo.


La Revista, San José, 28 de mayo de 1899, p. 3.

Inocencio Andión, comerciante de San José, tiene un establecimiento "El Descanso" en el cual, pocos años antes, ha presentado un fonógrafo Edison:

FONÓGRAFO

Tenemos el gusto de recomendar al públibco el nuevo aparato de Edison que el Sr. Inocencio Andión tiene en su establecimiento "El Descanso", calle de la Sabana, frente a la cárcel.

Y qué de piezas lindas tiene esa cajita maravillosa! Y lo mejor de todo es que son autores nacionales los que responden por la modesta suma de cinco centavos a cualquier súplica o llamamiento que les hagan!

En el "Descanso" se refrigera el cuerpo y se deleita el espíritu.

Oportunamente publicaremos un aviso de esta acreditada casa de comercio.


El Diarito, San José, 5 de octubre de 1895, p. 2.

No es de extrañar que se haya interesado por las novedades técnicas y por los diferentes cinematógrafos. Sin embargo las exhibiciones del cinematógrafo duran muy poco. Los cinematógrafos van pasando pero los hermanos Bertheau siguen organizando sesiones de cinematógrafo en su fábrica, aunque no sabemos la regularidad de esas presentaciones:

Diversión.—Durante la presente semana habrá representaciones con el Cinematógrafo perfeccionado y ejecución de piezas en el graphophone concert en el salón de Berteau & Cº.


La Nuevea Prensa, San José, 20 de junio de 1899, p. 2.

Minetras tanto van pasando otros cinematógrafos. 

Bravo y White  (julio 1899)

El año 1899 es indudablemente en del cinematógrafo en Costa Rica, y en San José en particular. En cada momento se presenta uno nuevo, como el de los señores Bravo y White, que presentan en el teatro Variedades, pero que desde un principio no funciona bien:

El cinematógrafo que funcionó el domingo último en el Variedades lo hizo mal a consecuencia de la falta de luz, verificándose la exhibición como mejor se pudo.


La Nueva Prensa, San José, 4 de julio de 1899, p. 3.

Las deficiencias de suministro de luz es unas de las causas más frecuentes del mal funcionamiento de los cinematógrafos. Además, hoy que añadir que muchos aparatos siguen siendo deficientes y la venta entre exhibidores llega a veces a que sigan circulando proyectores bastante defectuosos. En el caso de los dos itinerantes, tenemos algunas indicaciones sobre la programación:

Teatro de Variedades

Los señores Bravo y Uhite [sic]  avisan que el domingo 9 del corriente darán la última función de Cinemátografo. Dichos señores prometen exhibir interesantes cuadros de las últimas batallas habidas en Manila y Santiago de Cuba, ocasionadas por la guerra de independencia, cuyo curso siguió con avidez nuestro público.


La Prensa libre, San José, 8 de julio de 1899, p. 3 et 9 de julio de 1899, p. 3.

Las vistas presentadas podrían pertenecer al catálogo Edison. Tras ocho días de presencia en San José los Sres White y Blanco interrumpen sus sesiones. A partir del mes de julio, y durante meses, ya no encontramos ningún aparato que proyecte vistas animadas.

1900

Imágenes en movimiento (abril de 1900)

Ya entrado el año 1900, en abril, Salvador Negra, se presenta, pero no con su cinématographe Lumière –tal vez lo haya vendido– sino con un fonógrafo:

Fonógrafo.—El simpático amigo Salvador Negra espera restablecerse de un fuerte constipado que lo aqueja para presentar al culto público josefino su incomparable fonógrafo con un repertorio de lo más notable. Este repertorio, obtenido en Europa, es tan perfecto, que creemos inútil la llegada de la Compañía Azzali para este invierno.


El Látigo, San José, 17 de febrero de 1900, p. 7.

El oportunismo es una de las modalidades más frecuentes entre los pioneros del cinematógrafo. Tan pronto como han sacado algún dinero de las exhibiciones, cambian de aparato, o incluso de profesión. Si para algunos, el mundo del espectáculo se convierte en una auténtica profesión, para muchos, la exhibición cinematográfica no es más que una oportunidad. En cuanto a los josefinos, tienen que esperar poco tiempo para otros aparatos se instalen en las salas disponibles. Un curioso aparato, el Policonógrafo organiza sesiones en el Hotel Imperial: 

Vistas en movimiento exhibe en el Hotel Imperial el nuevo aparato Policonógrafo.


El Tiempo, San José, 1 de abril de 1900, p. 3.

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Hotel Imperial (1916)

Nombre curioso de este aparato que podría ser un aparato de vistas animadas, como el mutoscope, o sea un sistema que permte ver una serie de fotogramas en cartulina movidos rápidamente. En cualquier caso, la estancia es muy efímera ya que no volvemos a oír hablar de aparato tan extraño. En cuanto al Teatro Variedades, vuelve a las andadas:

En el Teatro Variedades está verificándose la exhibición del magnífico aparato Proyectógrafo, cuyas vistas son preciosas, entre las que se encuentran Después de la batalla, “Un viaje a la luna”, Caballería boer, etc., etc. Todos pueden asistir a tal diversión, debido a los reducidos precios de entrada, pues la luneta vale 50 cts  la galería 30.


El Tiempo, San José, 3 de abril de 1900, p. 2.

No es la primera vez que los josefinos pueden ver funcionar un proyectógrafo, ya que Balabrega, en julio de 1897, ha anunciado proyecciones con el aparato de Edison. Las vistas presentadas (Después de la batalla, Un viaje a la luna, Caballería Boer) son de difícil identificación y curiosamente tenemos un Viaje a la luna que por supuesto no puede ser el de Méliès que sólo se estrenará dos años más tarde. 

Francesco Greco (mayo 1900)

El itinerante Francesco Greco, de probable origen italiano, es una de las figuras más señaladas en los años 1900-1901, periodo durante el cual recorre parte del Caribe. En San José, se presenta con un clásico Cinématographe Lumière que representa uno de los aparatos de mejor calidad que circulan en aquel periodo y la prensa siempre lo señala:  

Teatro de Variedades.—El jueves en la noche fue la primera representación del Cinematógrafo “Lumiere” de los señores Greco y Cª.

Muchos cinematógrafos hemos visto pero como éste ninguno: es de lo mejor que ha llegado al país. La concurrencia fue numerosa: aisitió don Rafael Iglesias con sus edecanes y algunos sacerdotes. Nos parece bien que ya nuestro clero se vaya despreocupando, pues nada vemos de malo por que busque la sociedad y provuren distraerse honestamente.

Es tan barata la entrada al Teatro é hizo tan buen efecto al primera exhibición de vistas, que muchas personas han encargado localidadades para la próxima noche.


El Tiempo, San José, 5 de mayo de 1900, p. 3.

Dejando aparte lo anecdótico de la inauguración, lo que la gacetilla pone de realce son las relaciones y el juicio moral que la iglesia muchas veces sentenciaba en contra del cinematógrafo. Bien sabemos que los clérigos y sacerdotes solían condenar cualquier tipo de distracción y en particular este nuevo invento. Sin embargo, también hay que reconocer que los curas en las escuelas utilizan desde los primeros años del cinematógrafo las cintas para educar a los niños. El cine nace así entre diversión y pedagogía. Día a día se van repitiendo los elogios 

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Teatro de Variedades

.Las funciones de Francesco Greco se acaban hacia el 24 de mayo de 1900 y sólo sabemos de él en agosto cuando ya está presentando su cinemátografo en la República Dominicana.

Varios cinematógrafos (1900)

El recorrido de los orígenes del cine en Costa Rica muestra que la actividad cinematográfico es intensa y que los aparatos se van mulitplicando. El cine ya forma parte de la vida casi cotidiana de los costarricenses. En el mes de junio, se prepara un nuevo local, el Casino, instalado en el antiguo Gran Hotel de France, y que pretende ofrecer a los josefinos una serie de distracciones:

¿Qué hay de nuevo?

—El Casino. Con este nombre será abierto muy pronto, en el lugar que ocupó el “Gran Hotel de France”, un centro de diversiones cultas y atrayentes, donde con muy poco gasto, se podrán pasar horas de verdadero solaz.

Los empresarios no han omitido esfuerzo alguno para dar lleno a sus deseos, y se prometen, andando el tiempo, y mediante el favor que el público les dispense, fundar sino verdadero “Café Cantante”, por lo menos un establecimiento que reúna iguales o mejores condiciones.

Por lo pronto, hay listo un hermoso salón, que será dedicado a patines, sport tan agradable como útil para los dos sexos, sobre todo para el bello, que en su ejercicio, al compás de una buena música, deja admirar los tesoros de su hermosura y de su gracia.

Ese mismo salón será, trasformado otras noches, en teatro donde se exhibirá un magnífico Cinematógrafo, el mejor que ha venido al país, y que tiene una colección de vistas admirables y graciosísimas, o bien se exhibirán bailes de negros, característicos y llenos de chiste, desconocidos casi por completo de esta sociedad.

En fin, que la asistencia al Casino se impondrá, y será en breve tiempo, punto de moda, de esta sociedad.

Decir que los helados, dulces, refrescos y licores de todas clases serán de lo mejor, es por demás, pues hasta saber que el machito Cherry es persona de gusto.


El Tiempo, San José, 23 de junio de 1900, p. 3.

El caso es ya no se saba nada de este cinematógrafo, ni de las vistas que supuestamente presenta. Con el tiempo, el cinematógrafo no provoca el mismo interés y los periódicos reseñan de forma breve las exhibiciones de vistas animadas. A veces las informaciones procente de otros lugares del país, como ocurre con esta función en Puntarenas:

El señor O.I. Cole, empresario del Estereo Kinestoscopio, Cinematógrafo y Esteropticón combinados, está dando desde el jueves algunas exhibiciones en el Casino de Puntarenas con muy buen éxito.


El Pacífico, Puntarenas, 5 de agosto de 1900, p. 3.

O. I. Cole es otra figura, por ahora, desconocida. En San José, otro cinematógrafo organiza funciones, en el teatro Variedades, a mediados de septiembre pero desconocemos el nombre del itinerante: 

—Cinematógrafo.—Concurridísimo estuvo el Variedades antenoche; las vistas gustaron en extremo. Debemos anotar el desorden que existe en el lunetario: varias personas que han comprado luneta, al llegar a tomar sus respectivos asientos, han visto con asombro que otros los ocupan.
El Tiempo, San José, 11 de septiembre de 1900, p. 2.

Tal vez sea el exhibidor el señor von Herbruger, que Herendia, poco tiempo después y durante la primera quincena de octubre presenta un cinematógrafo:

El Cinematógrafo del señor von Herbruger está haciendo su agosto en Heredia. Después de concluir allá su temporada de representaciones volverá a San José par exhibr las vistas de la Caballería y otras.


El Tiempo, San José, 29 de septiembre de 1900, p. 2.

No tenemos constancia de que el ambulante haya presentado de nuevo el cinematógrafo en San José. 

Amando Céspedes (noviembre 1900)

Durante las últimas semanas de 1900, Amando Céspedes, una de las figuras más relevantes de la historia de la fotografía y de la radiodifusión, anuncia exhibiciones de cinematógrafo:

Cinematógrafo.‑Don Amando Céspedes piensa dar muy en breve exhibiciones con un magnífico Cinematógrafo que trae de Estados Unidos.


El Día, San José, 28 de noviembre de 1900, p. 3.

No sabemos de qué aparato se trata y de hecho, no llega a estrenarse. Podría ser sencillamente un anuncio para montarse al tren del cinematógrafo. Lo cierto es que Amando Céspedes utiliza claramente la prensa para anunciarse y durante los meses siguientes encontramos muchos anuncios sobre sus quehaceres y andares:

En enero próximo establecerá entre nosotros, el joven don Amando Céspedes, una galería fotográfica de lo mejor que se ha visto. Algunas fotografías que él nos ha mostrado, prueban sus conocimientos en la materia.


El Día, San José, 29 de noviembre de 1900, p. 3.

Aquí tenemos uno de los muchos reclamos que Amando Céspedes va publiando en la prensa costarricense.

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El Día, San José, 30 de noviembre de 1900, p. 2.

Pocos días después, Amando Céspdes anuncia de nuevo las próximas sesiones:

Pronto dará exhibiciones de Cinematógrafo en esta ciudad el joven fotógrafo don Amando Céspedes.


El Día, San José, 7 de diciembre de 1900, p. 2. 

Exhibiciones de Cinematógrafo piensa dar en Heredia don Amando Céspedes, durante las fiestas cívicas de aquella ciudad.


El Día, San José, 13 de diciembre de 1900, p. 3.

Sin embargo, y sin dudar de la existencia del cinematógrafo, al parecer no llega a presentarlo tal vez por razones técnicas, o tal vez porque el funcionamiento requiere un conocimiento especial. Lo cierto es que el fotógrafo reorienta su publicidad hacia la fotografía. Durante meses podemos así seguir sus actividades fotográficas y sus estancias en Estados Unidos. La prensa muestra un interés muy especial por el fotógrafo:

Fotografía.‑Nuestro amigo y favorecedor don Amando Céspedes instaló ya su Galería Fotográfica en la misma casa y frente al local que ocupa la Administración de La Revista.

La instalación de Mr. CÉSPEDES es digna de visitarse, pues está hecha con el gusto norteamericano y con elementos superiores.

Los retratos de las bellas americanitas que hacen muestra recomienda en mucho el trabajdo del joven artista.

El domingo abrirá su oficina y en ese casto, que revestirá cierta solemnidad, sacará un cuadro de periodistas.

Felicitamos al señor Céspedes por haber llevado a cabo la realización de sus esperanzas, a pesar de necesitar para ello multiplicados esfuerzos, de los que ha salido victoriosos.


La Revista, San José, 25 de enero de 1901, p. 2.

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El País, San José, 12 de febrero de 1901, p. 1.

Los reclamos terminan por hacer insoportables para la prensa que termina por reaccionar negativamente a todos los anuncios que figuran en los periódicos. Incluso se pone en tela de juicio sus calidades de fotógrafo:

Pobre Amando. Las fotografías no le dan para pagar las gacetillas (reclamos) en los diarios de la capital. El público está convencido que la fotografía de los señores Rudd y Paynter, sin que gasten en anuncios y gacetillas, es la mejor. Sus trabajos no los garantiza por nueve meses sino por muchos años.


El Progreso, San José, 3 de abril de 1901, p. 4.

En julio de 1901, se anuncia en los periódicos la salida del fotógrafo para Estados Unidos, a Detroit, para une reunión de fotógrafos norteamericanos, adonde va por encargo del "Illinois College Photography". Además piensa aceptar un puesto que le ofrecen en uno de los Estudios de Fotografía de Estados Unidos... Pero también en este caso, estas gacetillas huelen a reclamos. (El Día, San José, 3 de mayo de 1901, p. 2-3.). Sea como sea, Amando Céspedes no parece haber presentado finalmente su cinematógrafo.

1901

El Cinematógrafo (Variedades, abril de 1901)

En cuanto a las exhibiciones de vistas animadas, los aparatos escasean y hay que espera el mes de junio de 1901 para volver a ver, discretamente, un cinematógrafo que interviene como colofón de unas zarzuelas que presenta el teatro Variedades:

Teatral.

En el Variedades se efectuó antenoche el beneficio del primer actor cómico del primer actor cómico Leonardo Unda, poníendose en escena Ya somos tres, “La Rebotica” y “La isla de San Balandrán.” Asistió numerosa concurrencia. En general, todos los artistas fueron aplaudidos; gustó mucho La Rebotica. En el baile con El Cura (Julia Unda) estuvo admirable, encantadora, salerosa la siempre aplaudida Lupita Unda. El acto de Cinematógrafo con que finalizó la función, fue precioso: todas las vistas agradaron mucho, especialmente El gabinete misterioso. Repetimos nuestros aplausos al joven beneficiado.


El Día, San José, 16 de abril de 1901, p. 3.

Como ya lo sabemos, el cinematógrafo, desde los orígenes, se adapta a las circunstancias, y a veces se combina con obras de teatro o zarzuelas como en este caso. La duda es saber si el cinematógrafo es propiedad del teatro de Variedades, de la compañía o de algún josefino que lo alquila por unos días. En aquel momento, el coste del aparato se ha abaratado, lo cual abre muchos posibilidades.

1902

El kinetoscopio de Mr C. C. Colpitts (marzo 1902)

¿Por qué ya ningún itinerante se presenta en San José durante casi un año? Una posible explicación podría ser la situación bélica que conoce la vecina Colombia, la Guerra de los Mil Días que puede alejar a los exhibidores que prefieren evitar las zonas conflictivas. Los meses pasan y pocas actividades artísticas o simplemente distracciones. En el mes de mayo, se anuncia la próxima salida de Amando Céspedes para los Estados Unidos (La Revista, San José, 23 de mayo de 1901, p. 3.), poco tiempo después, a principios de julio, muere Salustiano Bertheau y Zenea (El Fígaro, San José, 6 de julio de 1901, p. 2.), mientras siguen las proyecciones en la fábrica de calzado aunque se anuncia de forma muy discreta hasta por lo menos abril 1902. De hecho, el caso del local de la fábrica de calzado, El Arocarado es bastante singular y se puede considerar que tenemos, de hecho, la primera sala estable dedicada al cinematógrafo ya que desde diciembre de 1898 hasta abril de 1902, o sea casi siete años, los josefinos pueden admirar las vistas animadas. Desgraciadamente, y dejando de lado el anuncio que se repite año tras año, no sabemos nada ni del local en sí, ni de las programaciones. 

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El Fígaro, San José, 3 de octubre de 1901 p. 1

En noviembre, La República dedica un largo artículo sobre "Las maravillas del cinematógrafo" (La República, San José, 10 de noviembre de 1901, p. 1.) que cuenta algunas anécdotas sobre el nuevo invento. Como siempre, Amando Céspedes, aunque sigue en los Estados Unidos va destilando informaciones, como su boda "con una yanqui" (El Heraldo de Costa Rica, San José, 22 de noviembre de 1901, p. 2.). Los josefinos pueden darse una vuelta por El Boliche de los hermanos Esquivel donde don Simón Amador organiza audiciones con su fonógrafo por sólo 25 céntimos (El Día, San José, 11 de enero de 1902, p. 3.) o ir a los toros. En marzo, regresa Amando Céspedes (La Revista, San José, 9 de febrero de 1902, p. 3). En cuanto al teatro Variedades, sólo acoger reuniones... Así que el anuncio de la llegada del kinetoscopio de Edison se convierte en un acontecimiento.

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La República, San José, 11 de marzo de 1902, p. 3

Los diferentes periódicos anuncian las sesiones con antelación y se supone que el público espera con mucho interés este kinetoscopio. Lo curioso es que se utiliza el nombre del aparato de Edison de visión individual para designar un proyector. Pues, el estreno, el miércoles 12 de marzo, se convierte en un fracaso total: 

KINESTOSCOPIO.– La función de anoche en Variedades, aburrió completamente a la concurrencia que creyendo otra cosa acudió en bastante número. Las pocas vistas de movimiento no pudieron apreciarse por salir confusas, no sabemos si por escasez de fuerza o por ignorancia de los que manejaban el aparato. Esto último nos lo hace suponer el que algunas de las vistas fijas (que no eran otra cosa que vulgares vistas de linterna mágica barata) salían invertidas.
Las últimas, merecieron la rechifla general, pues ni para chacalines servían.
La máquina parlante, que no era otra cosa que un grafófono potente nada nuevo ni bueno hizo conocer: la vulgarísima habanera de "La Paloma" y el aria de Fígaro del "Barbero de Sevilla" mal cantadas por un señor Francisco y unos couplets, o lo que fueren que acostumbran a cantarse por los cafetines de New York.
Los empresarios se pasaron de inocentes suponiendo que aquí no sabíamos lo que era cinematógrafo y fonógrafo, o de lo contrario nos tomaron por chiquillos y quisieron divertirse con el público.
Suponemos que no darán más funciones en las condiciones que la de anoche.


La República, San José, 13 de marzo de 1902, p. 2.

El periodista explica claramente el timo. Lo que podría sorprender –pero de hecho se produce con frecuencia– es la incompetencia de los exhibidores que, ni siquieran pueden presentar vistas fijas. El espectáculo cinematográfico es muy variado en sí, pero las condiciones de proyección son también muy variables: profesionales y aficionados se cruzan en este mundo. En el mismo periódico, una crónica humorística completa la impresión que produce el kinetoscopio del Sr. C. C. Colpitts:

EN TODAS PARTES no se hace más que comentariar [sic] la chamarra del cinematógrafo.
Para muestra un diálogo.
– ¡Ese es el Kinetoscopio reformado de Edison!
– Así dicen los norteamericanos que lo han traído. ¡Qué te parece!
– ¡Qué me ha de parecer! O Edison es muy yanki o estos señores se han paseado en la reputación de Edison...
Hubo quen opinara porque se hiciera una moderada ovación de sillas al aparato.


La República, San José, 13 de marzo de 1902, p. 3.

Tal vez, los pocos espectadores que se presentan al día siguiente viven con la ilusión de ver funcionar, por fin, el aparato. Pero desgraciadamente la situación es tan malo o peor que la del año anterior:

CINEMATÓGRAFO.– Unas 14 personas llegaron anoche a la exhibición Kinetoscopio y salieron después de una corta exhibición en vista de la consecuencia del aparato en portarse mal con sus dueños y con el público.
La concurrencia pasó a recoger nuevas entradas a la boletería para la exhibición de mañana, sábado; los empresarios prometieron poner mayor fuerza eléctrica y tener todo arreglado para dicha función.
Así sea.


La República, San José, 14 de marzo de 1902, p. 2.

Después de tantos meses esperando un nuevo aparato –aunque sigue funcionando el de Bertheau– la decepción es enorme. Pocos días después, como para consolar a los josefinos, La República anuncia la próxima exhibición de un cinématographe Lumière:

CINEMATÓGRAFO LUMIERE.–Anoche ensayaron varios caballeros un cinematógrafo de la acreditada casa francesa Lumière.
Si se han obtenido buenos resultados –no lo sabemos todavía– tendremos buenas exhibiciones en el Variedades


.La República, San José, 23 de marzo de 1902, p. 2.

 A pesar del anuncio, los días y las semanas pasan, y ya no se oye hablar del cinématrographe Lumière, nueva frustración para los josefinos que así expresa el gacetillero:

Se nos asegura
Que a principios del mes entrante deberá llegar a San José una Compañía de Zarzuela que actualmente está dando funciones en San Salvador. La prensa de aquel país dice que la Compañía es buena. Siendo así que venga. No tenemos ahora en que matar el tiempo.


La Revista, San José, 23 de marzo de 1902, p. 3.

[Federico] Courrech y el Sr. Vouelle (mayo-julio 1902)

 Lo que sí pueden admirar los josefinos es el Esteropticón de Amando Céspedes, que no es más que un aparato de cuadros disolventes, una linterna mágica algo mejorada, pero que está muy lejos de crear la ilusión cinematográfica: 

Concierto
El sábado tendrá lugar en nuestro Coliseo un concierto a beneficio del templo de la Soledad. Tomarán parte los artistas señorita Amalia Martín Gruas, José Garrido y Emilio Acevedo.
Se exhibirá, por primera vez en esta capital, un curioso aparato traído por el artista fotógrafo don Amando Céspedes.
Se exhibirán, asimismo, vistas tomadas por el señor Céspedes en la última Semana Santa y algunas otras de pintorescos lugares.
Además habrá cuadros plásticos en los que lucirán sus encantos nuestras bellas señoritas.
No dudamos que con un programa tan selecto la concurrencia será mucha.


El Derecho, San José, 2 de abril de 1902, p. 3.

Desgraciadamente para el fotógrafo, las funciones no atraen a mucho público. Tal vez porque los josefinos ya conocen el cinematógrafo y que las ilusiones ópticas ya no tienen tanto éxito: 

La exhibición de antenoche dada en el Variedades por el joven don Amando Céspedes resultó espléndida. Es de lamentarse que asistiera poco público. Creemos que en otra la concurrencia será numerosa.


El Día, San José, 13 de mayo de 1902, p. 3.

Mientras Amando Céspedes intenta a duras penas interesar al público con su Estereopticón. Se anuncia la llegada del Biófono Teatro (La República, San José, 22 de mayo de 1902, p. 3.) Según los comentarios, se trata de un auténtico acontecimiento. Lo traen [Federico] Courrech y el Sr. Vouelle. El primero ya ha estado en San José, en 1898, presentando un proyectógrafo. En este caso, sin embargo, ya no viene solo.Aunque no sabemos de dónde proceden directamente, parece que han presentado algunas vistas en la Habana, Guatemala, México y El Salvador. (El Derecho, San José, 24 de mayo de 1902, p. 3.) Nunca desde que el cinematógrafo se ha estrenado, el éxito es tan rotundo. Los periódicos no paran de elogiar tanto a los empresarios como al nuevo aparato, probablemente el mejor jamás presentado. Tras un ensayo, el día 24 de mayo, se prepara la primera función al día siguiente. Las reseñas de la exhibición del Biófono-Teatro permiten ver el impacto de estas sesiones:

Teatro Variedades

Cuando se anunciaba la función cinematográfica que tuvo verificativo en la noche de ayer, dudábamos si en realidad satisfaría o no al público un espectáculo de este género, pues todos los aparatos que de esta clase se han exhibido aquí, han dejado muchísimo que desear. Pero de esta vez, por justicia, tenemos que decir todo lo contrario: es el mejor cinematógrafo que haya venido al país tanto por la variedad y la duración de las vistas, como por la fijeza y tamaño de ellas. Todas fueron exhibidas con maravilloso arte dependiendo naturalmente de la maestría de los señores Courrech y Vouelle en el manejo de cinematógrafo;–pero, especialmente fueron aplaudidas, la preciosa y continuada vista que representa la vida de Juana de Arco, desde su sueño profético en la aldea de Domremy hasta su presentación gloriosa en el Trono de El Señor;–la que figura los diversos encuentros entre los heroicos Boers y los ocasionistas ingleses, la brillante combinación de colores en la “dansa del fuego”, la sublime ocurrencia de tres niñitos asustando a su abuelita, las luchas ultramodernistas, y todas las transformaciones y combinaciones mágicas que hicieron desternillar de risa a los satisfechos espectadores.

Contribuyó en mucho a ser más agradable la función la selecta concurrencia que totalmente ocupaba las localidades.

Distinguidas señoritas en galanaban con su hermosura sin igual los palcos del Variedades, que tanto tiempo hacía no eran ocupados por nuestra sociedad.

Allí relucían la belleza personificada en Luisita Montealegre, la simpatiquísima vecinita nuestra Menchita Mata; las trigueñas de negros ojos Mercedes y Otilia Moreno, Celia Gargollo, y tantas otras más que se escapan de la mente, por la viva impresión que en ella ha dejado grabada tan regio espectáculo.


El Drecho, San José, 26 de mayo de 1902, p. 3

De hecho, el espectáculo cinematográfico se está transformando. La calidad des las proyecciones ha mejorado por una parte, y las películas ya empiezan a tener una longitud más significativa. En el caso, por ejemplo de Juana de Arco la duración anunciada es de 18 minutos. Estamos frente a un cambio importante ya que pasamos de un plano fijo a montajes más complejos. El caso es que el triunfo es absoluto y toda la prensa saluda la calidad de las funciones. El que más detalles da sobre las sesiones es "Figarín", seudónimo de uno de los periodistas de El Derecho:

Teatro Variedades

Si la primer función cinematográfica que tuvo lugar el domingo próximo pasado, no dejó nada que desear, ¿qué puede ahora decir la pluma mejor corrida, para referir, cual lo merece, el éxito alcanzado por los señores Courrech y Vouelle en el expectáculo de anoche. Han conseguido lo que muy pocas compañías dramáticas y de zarzuela: interesar a lo más selecto de nuestra culta sociedad.

Aplaudidísimas fueron todas las vistas, al extremo variadas, que produjeron la admiración y la risa en la numerosa concurrencia que totalmente llenaba las localidades del teatro.

En verdad que nos desternillamos de risa todos los expectadores, contemplando la figura semejante a un grave exmagistrado que no podía desvestirse a pesar de sus esfuerzos para ello.

Sabido es que los latino-americanos participamos del carácter español en cuanto a sus costumbres; así, por ejemplo, una corrida de toros nos llama la atención, y a buen seguro juzgamos que casi sentimos las mismas sensaciones que los hijos de la península ibérica.

Es por eso que al leer en el programa de la función Una corrida completa de toros por el diestro Guerrita, nuestra imaginación se transportó a la Plaza Real de Madrid, máxime, cuando las vistas, como por encanto, nos hicieron contemplar una realidad que sólo el ingenio de Edisson pudo, pª maravilla del siglo XIX, presentar en el simple lienzo las escenas de la vida diaria; así como también revivir las escenas históricas que se pierden en la noche del tiempo.

En la casa de la bruja pudimos ver lo que esa maga puede efectuar en sus raras transformaciones, haciendo salir del humo producido por sus esencias misteriosas, una beldad de verdaderos hechizos para aquel que llegaba a tocar a la puerta de ese laboratorio, en donde la habilidad de aquella hechicera, podía presentarle el ideal que ansioso buscaba. No de otro modo es que el poeta por medio de otra bruja, su imaginación ardiente, llega a concebir con los colores de la fantasía, esa visión que se esfuma en el santuario de su cerebro.

De un sabor cómico y de una naturalidad exquisita, fue la vista de la casa tranquila.

Indudablemente la que produjo mayor impresión fue la última, Juana de Arco, esa heroína que de simple pastora se puso a la cabeza de un ejército para defender con bizarría su patria; esa heroína de admirable abnegación que prefiere dejar la dulce calma de su hogar por la tempestuosa guerra, llevada por un impulso altamente noble; impresiona profundamente verla como se esforzó para alcanzar el triunfo y que luego el destino la insertara en la lista de los mártires que mueren con sublime serenidad sintiendo en su corazón, no las convulsiones de la muerte, sino las delicias de la fe.

La crème de nuestra sociedad tenía esa noche sus representantes en varias distinguidas señoritas cuyos nombres tenemos especial gusto en consignar en el corto espacio de esta crónica teatral.

Resplandecían por su belleza entre el precioso ramillete de simpáticas señoritas, Julia y Clemencia Castro, Marta Hine, Chabela, Adela y María Aragón, Celia y Emilia Audrain, Adelita Iglesias, Chabelita Durán, Sofía Chacón, Margarita Osborne, Ida Prestinary, María y María Teresa Guardia y otras muchas que nuestra débil memoria no puede por el momento recordar.

Enviamos nuestra sincera felicitación a los señores empresarios que, por medio de su magnífico cinematógrafo, han sabido concentrar en el Variedades todo lo bello de nuestra sociedad.

FIGARÍN.


El Derecho, San José, 31 de m ayo de 1902, p. 2-3.

En este largo artículo, "Figarín" –el pequeño "Figaro"– no solo evoca las proyecciones sino que reflexiona sobre la recepción de las cintas en un público latinoamericano aficionado a las corridas de toros y, culturalmente relacionado con España, la madre patria. Otra faceta de estas exhibiciones es sin duda alguna la "calidad" de los espectadores. De hecho, repetidas veces, los articulistas van señalando la presencia de las hijas de la burguesía local. Todavía por esa época, el cinematógrafo es un espectáculo que la buena sociedad aprecia. El éxito y los llenos del teatro Variedades termina por desencadenar una breve polémica. En La Nueva Prensa, ya se empiezan a hacer cálculos sobre la rentabilidad del cinematógrafo. Aunque los datos sean aproximativos, nos permiten tener una idea de que pueden recaudar los empresarios con esas funciones: 

Biofono Teatro

Veámos que los del Cinematógrafo tienen leche. Con la función que darán esta noche acabarán de llenar sus bolsillos con dos mil colones porque estando repleto el teatro y a los precios de 50 y 100 céntimos, fuera de las entradas gratis que bien ascienden a 60, lo menos que hacen son 500 colones… y después quejémonos que los que deben no pagan, que hay crisis, aunque los ojos se llenen de biofono y el estómago de aire. En fin, que recojan más colones los empresarios.


La Nueva Prensa, San José, 5 de junio de 1902, p. 2.

Está claro que detrás del simple cálculo de los beneficios está una crítica directa sobre el comportamiento del público que prefiere pasar hambre antes de renunciar al espectáculo... Aunque a veces lo uno pueda compensar lo otro. La polémica nace de ahí y del hecho de que los empresarios Courrech y Vouelle no organizan una sesión de beneficencia para los pobres:

Muy justo sería que los empresarios del Biófono-Teatro, ya que han tenido un éxito notable en sus diferentes funciones, a pesar de la crisis, dieran una a beneficio de la Sociedad de San Vicente de Paul, es decir, a beneficio de los pobres. Estamos casi seguros que atenderán esta observación y llevarán a la práctica esa obra caritativa que tanto los enaltecerá.


El Día, San José, 11 de junio de 1902, p. 2.

De hecho, las funciones benéficas son muy frecuentes, por no decir constantes en los inicios del cinematógrafo. Aunque, hay que decirlo, se trata de una práctica que también se extiende a muchos espectáculos. Por eso, en este caso, no deja de sorprender que los empresarios no se atengan a una práctica tan generalizada, y no es que la prensa no insista... Algunos días más tarde, Courrech y Vouelle terminan por constestar y explicar su comportamiento:

La empresa del Cinematógrafo

no ha dado una función a beneficio de los pobres porque el Sr. Vouelle se le había asegurado que el Teatro Nacional estaba construido para tal objeto.

A última hora se le ha dicho que la exhibición tendría lugar en el Variedades, y como ese no era su compromiso, el señor empresario ha rehusado acceder.

Así nos lo ha manifestado el Sr. Vouelle, quien, para aclarar el punto, se ha acercado a nuestra oficina de redacción.


La República, San José, 24 de junio de 1902, p. 2.

La respuesta es reveladora de las prácticas que existen en aquel momento e indican que las sesiones benéficas no siempre se organizan por iniciativa de los empresarios. Tras el éxito rotundo conseguido en San José, los empresarios se disponen a dar un recorrido por el país. a principios de junio de 1902. Sobre el 20, organizan varias sesiones cinematográficas en Cartago: 

CARTAGO

–El Cinematógrafo ha dado golpe. Su debut tuvo lleno magnífico. La segunda función no se pudo dar por no haber luz. El salón parecía una vela de ánimas, con cuatro lamparillas de canfín. ¡Qué vergüenza!


El Noticiero, San José, 22 de junio de 1902, p. 3.

El flujo eléctrico sigue siendo un problema, aunque se note más en las ciudades más pequeñas por no tener siempre los equipos mejores preparados. Eso no quita que el éxito siga siendo tan rotundo con en San José, y permanecen ahí unos diez días:

CARTAGO

–La empresa del Biófono-Teatro no puede quejarse de sus entradas. Hoy parace que dará como despedida una función a beneficio de las mejoras del teatrito en que han tenido tan buena acogida. Mil gracias.


El Noticiero, San José, 2 de julio de 1902, p. 2.

Se conoce que Courrech y Vouelle han comprendido que las sesiones benéficas son indispensables cuando se organizan giras para presentar el cinematógrafo. Después de Cartago, los empresarios siguen, con el mismo éxito, su viaje para Heredia:

El Biófono Teatro

que ha venido haciendo una provechosa tourneé por las provincias está poniendo el remate en Heredia.

Nos dice nuestro corresponsal que las tres funciones que allí han dado los señores Courrech y Vouelle han sido tres llevos y tres éxitos.

El salón teatro ha visto en su seno a lo más distinguido de la sociedad herediana, y no hay que decir cómo estaría, hecho un ramillete con las bellas flores naturales de una ciudad a la que se llama de las flores. El sábado próximo darán su última función a beneficio del Salón Teatro, y el domingo los señores Courrech y Vouelle vendrán a despedirse definitivamente de los josefinos dando dos representaciones en Variedades la 1º a la 1 p. m. para los chacalines y la 2ª a las 8 ½ de la noche. Se exhibirán 5 vistas dobles nuevas, entre ellas la del Templo de la Magia, que es un verdadero portento.


La República, San José, 9 de julio de 1902, p. 2.

La gira ha sido totalmente rentable y los itinerantes siguen su ruta rumbo hacia otros países. Podríamos decir que después de los primeros años en que el cinematógrafo es antes que nada una novedad tecnológica, a principios del siglo XX, las cosas van cambiando, y las cintas van teniendo cada vez más protagonismo, se dan los títulos e incluso a veces se va describiendo la acción. Gracias a esto, vamos teniendo más informaciones sobre los repertorios. A continuación, ofrecemos la lista de las películas presentadas tal y como aparecen en la prensa: Los legendarios Boers (Los Boers en San José, diversos encuentros entre los heroicos Boers y los ocasionistas ingleses), Juana de Arco (El Derecho, San José, 24 de mayo de 1902, p. 3), Las desgracias de Andrée, La luna a un metroLuchas ultramodernistas (La República, San José, 24 de mayo de 1902, p. 2.), La danza del fuego, Los tres niñitos asustando a su abuelita (El Derecho, San José, 26 de mayo de 1902, p. 3),La corrida de toros, por el primer torero español, Guerrita (El Derecho, San José, 28 de mayo de 1902, p. 3.), Hay que desternillarse de risa, El cuarto al revés, En casa de la bruja, La casa tranquila (La República, San José, 30 de mayo de 1902, p. 2.), El sueño de un rey de OrienteMás fuerte que Frégoli y Cendrillón (La República, San José, 1º de junio de 1902, p. 2.), La defensa de la bandera (El Derecho, San José, 2 de junio de 1902, p. 3.), El hombre volado con dinamita, Mar grueso en el Puerto (La República, San José, 2 de junio de 1902, p. 2.), Tom WhiskyEl hombre de cien mañas, Crisálida y Mariposa (La República, San José, 5 de junio de 1902, p. 2.), La Exposición de París en 1900: Pabellón de Costa Rica; Un choque de trenes (La República, San José, 6 de junio de 1902, p. 2.), La Ópera de París (El Derecho, San José, 6 de junio de 1902, p. 3.). En su mayoría estas vistas pertenecen al catálogo Méliès, el genio de Montreuil, que está conociendo un éxito mundial en aquellos años. Los cambios de títulos o la existencia de varias vistas con el mismo título hacen que resulta delicado identificar las cintas. Es el caso de La defensa de la bandera que existe en el catálogo Lumière y en el de Pathé, lo mismo pasa con las vistas de la Exposición de París que figuran en muchos catálogos. En el caso de Las desgracias de Andrée, podría tratarse de una vista Pathé (Le Ballon d'Andrée au Pôle Nord, 1900), pero el títuto remite más a una cinta cómica. En cualquier caso, la calidad de las vistas Méliès explica claramente el éxito de las funciones organizadas en Costa Rica.

B. Didier (julio-agosto 1902)

Procedente de Limón, es en Cartago donde se oye hablar por primera vez del Sr. B. Didier. Sin embargo no se trata de un desconocido, ya que anteriormente ha estado presentando, con Édouard Hervet, el cinématographe Lumière en Santo Domingo y en Haití, entre los meses de marzo y de mayo de 1902.

CARTAGO

–Tenemos en el Teatro Municipal una nueva empresa de Cinematógrafo del señor B. Didier. Como un espectáculo del mismo género acaba de dar aquí una larga serie de funciones, el público está cansao, y no siente ni el atractivo de la novedad. Solamente una racional disminución de precios podrá poner la entrada al alcance de un mayor número de espectadores. Que aprovechen la indicación.


El Noticiero, San José, 23 de julio de 1902, p. 1.

Lo cierto es que presentar un cinematógrafo después del éxito que ha cosechado el Biófono Teatro, no parece muy oportuno. La novedad del aparato ya no constituye un aliciente suficiente. Sólo el repertorio puede llegar a motivar a los espectadores. El Sr. B. Didier ha previsto organizar una gira por Costa Rica que lo lleva de Limón a Puntarenas. Donde organiza más sesiones es el la capital donde llega precedido por una buena fama:

El Cinematógrafo Didier

que actuará en el Variedades, trae un magnífico repertorio de vistas que agradará a nuestro público. Quien esto escribe lo conoció en Limón, pareciéndole excelente. Los señores empresarios considerando la crisis que tiene postrada a la Nación, han resuelto rebajar el precio de las localidades, las cuales valdrdán: Lunetas, 75 céntms; asientos a palco, lo mismo, y entrada general, 25 c. Como se ve, el rebajo ha sido grande.


El Derecho, San José, 1º de agosto de 1902, p. 3.

El tema del precio es esencial en aquellos momentos y los exhibidores tienen varias estrategias para ir bajando el precio en los últimos días. En el caso del Sr. B. Didier, la competencia del aparato anterior, el Biófono Teatro, explica la baja de precios... más que la crisis evocada en el artículo. el 2 de agosto se inauguran las sesiones en San José, como siempre en el "teatrito" de Variedades: 

Cinematógrafo Lumière

Hoy hará su debut en el Teatro de Variedades el señor B. Didier con su gran aparato eléctrico. Según nos informan, el aparato de Didier es mucho mejor y los cuadros de muchas más grandes dimensiones, que el que últimamente se exhibió en el mismo teatro. Los precios de entrada han sido rebajados notablemetne, al alcance de todos y de la crisis. A divertirse pues.


El Noticiero, San José, 2 de agosto de 1902, p. 3.

Decididamente, el éxito del Biófono Teatro ha dejado huellas... Sabiendo que este aparato ha funcionado perfectamente, la comparación del artículista parece que la dicta el propio Sr. B. Didier. El itinerante no tiene mucha suerte porque las exhibiciones del cinématographe Lumière coinciden además con el programa de obras presentadas en el Teatro Nacional, como La Dolores de Feliú y Codina y la comedia Magdalena de Fernández Guardia (El Derecho, San José, 5 de agosto de 1902, p. 3). Con la poca suerte que además, las proyecciones en el Variedades no son tan buenas como suelen serlo con el cinématographe Lumière. De hecho, sabemos que la cuestión de la corriente de luz es uno de los mayores problemas que tienen los exhibidores cuando utilizan este fuente de energía:

Teatro Variedades

Antier noche dio su segunda función el señor Didier con su cinematógrafo. La concurrencia fue mayor que la de la noche del sábado. Las vistas, en general, gustaron mucho y fueron muy aplaudidas. En algunos cuadros se cansa la vista motivado por el continuo parpadeo de la luz. Los dueños de la Empresa dicen que eso se debe a la poca fuerza eléctrica y prometen que pronto remediarán ese inconveniente.


El Noticiero, San José, 5 de agosto de 1902, p. 3.

A pesar de estas dificultades, mal que bien, Sr. B. Didier sigue organizando funciones y se conoce que el público poco a poco va respondiendo, posiblemente por la calidad del repertorio. Con el tiempo resultan curiosas algunas anécdotas como la siguiente:

En el Teatro de Variedades

La función del domingo en la noche fue espléndida. Las vistas buenas y la música también.

Dos señoras, que entre los entreactos fumaban, sin abandonar sus lunetas, fueron requeridas por la Policía.


El Noticiero, San José, 12 de agosto de 1902, p. 3.

Lo gracioso no solo es que ya en aquel momento se prohíba fumar en las lunetas del teatro, sino que en este caso son precisamente dos mujeres que no dos hombres– las que están fumando... Tal vez la policía sea también un poco machista. Lleva ya más de diez días exhibiendo las vistas, cuando el itinerante va a organizar, lo que es frecuente al final de las estancias, un sesión de gala (El Día, San José, 14 de agosto de 1902, p. 3.) y otra benéfica que no puede faltar:

Función de beneficencia

El lunes próximo se dará una función en el TEATRO VARIEDADES el cinematógrafo Lumiere del señor Didier a beneficio de la SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL.


El Derecho, San José, 13 de agosto de 1902, p. 3.

Se conoce que, pasando los días, la competencia del Teatro Nacional va aflojando y ni siquiera la novedad de los Rayos X, presentados en el salón del Sr. Soto (El Noticiero, San José, 14 de agosto de 1902, p. 3.) influye en el público. Aunque no llega a permanecer tanto tiempo como sus antecesores, el Sr. B. Didier ha podido presentar vistas durante quince días, y la última función tiene lugar el 17 de agosto de 1902 (La Revista, San José, 17 de agosto de 1902, p. 2.). Como ya lo hemos visto con los señores Courrech y Vouelle, el interés se orienta cada vez más hacia el repertorio de los itinerantes. En este caso, podemos tener una idea de los programas gracias a lo que encontramos en la prensa:

Aladino o La Lámpara Maravillosa [45 cuadros o transformaciones y de colores] (La República, San José, 24 de julio de 1902, p. 2.), La Historia de un crimen, Los funerales de la Reina Victoria, (de gran duración), Quo Vadis, en colores. (El Día, San José, 5 de agosto de 1902, p. 3.), Pierrot, Las bailarinas de la ópera (La Revista, San José, 8 de agosto de 1902, p. 3.), Los Malatzoff-danzantes rusos, El jubileo de la Reina Victoria, Baños en MilanEduardo VII y Guillermo II en los funerales de la Reina Victoria, Un campesino en casa de un Espiritista, Little Pich, célebre contorsionista (La República, San José, 8 de agosto de 1902, p. 3.), La Gran caza del ciervo, La Peregrinación a Nuestra Señora de Lourdes (de gran efecto sentimental. (El Día, San José, 12 de agosto de 1902, p. 3.), El Combate en la montaña (El Día, San José, 14 de agosto de 1902, p. 3.).

Este repertorio resulta bien interesante porque podemos identificar, con toda seguridad algunas vistas. Y si bien siguen existiendo vistas Lumière como Baños de Milan o de otras casas, muchas vistas figuran en varios catálogos lo cual dificulta su identificación. Lo cierto es que una parte significativa de las vistas pertenecen ya a la casa Pathé que en pocos años se ha convertido en la productora más importante. En los días siguientes, Sr. B. Didier, ya terminadas las sesiones en la capital, se dirige a Puntarenas para organizar algunas funciones:

De Cinematógrafo

El jueves dio su primera función el empresario. No fue tan bueno lo que vimos, dado el bombo que la prensa de la capital le ha dado. Es posible que la poca comodidad del local sea motivo para que el aparato no trabaje bien. Sabemos que se trabaja por mejorarlo todo para la próxima función.


El Pacífico, Puntarenas, 31 de agosto de 1902, p. 3.

A partir de ese momento, ya no sabemos lo que es del Sr. B. Didier.

A. Delamare y Didier (septiembre-diciembre 1903)

Los espectáculos cinematográficos prácticamente van a desaparecer durante casi un año. Mientras tanto los josefinos se tienen que consolar con algunas iniciativas como los cuadros disolventes de una compañía de aficionados en el nuevo Salón Teatro de don Manuel Soto (El Derecho, San José, 23 de noviembre de 1902, p. 3) o una episódica función de cinematógrafo en el mismo salón:

Función

El domingo 7 y lunes 8, habrá función de maroma y Cinematógrafo en el Salón-Teatro de don Manuel Soto, barrio del Hospital. El Salón ha sido modificado y reúne ya toda comodidad para los espectadores. Los precios son muy bajos y es seguro que habrá un lleno completo. Así lo deseamos a los empresarios.


El Noticiero, San José, 7 de diciembre de 1902, p. 3.

1903

Cinematógrafo y Steropticón (marzo de 1903)

Durante el mes de marzo de 1903 se organizan sesiones combinadas de cinematógrafo y Stereopticón, que bien podrían ser debidas a Amando Céspedes. También se pueden consolar los josefinos con el transformista Fernández (El Día, San José, 6 de marzo de 1903, p. 3) o el prestidigitador Mr. Wood (La Justicia social, San José, 8 de junio de 1903).

Llegada frustrada de un cinematógrafo (julio de 1903)

Alguna esperanza despierto un nuevo anuncio de la llegada de un cinematógrafo:

Los señores Büllow y Cª están al llegar al país con aparatos para dar espectáculos de cinematografía, cromotografía, cicloeotropía, etc. y audiciones del magnífico fonógrafo concierto Edison. Probablemente el sábado será la primera función.


La Justicia social, San José, 12 de julio de 1903, p. 3

Desgraciadamente los señores Büllow no se vuelven a anunciar, lo que parece indicar que se trata sólo de un anuncio.

El cinematógrafo Lumière de A. Delamare (septiembre-noviembre 1903)

Sólo ya en septiembre, otro cinematógrafo va a ofrecer sesiones no sólo en San José sino en varias ciudades costarricenses. Aunque de forma casi constante se hable de la empresa del señor A. Delamare, a veces la prensa también evoca el nombre de su colaborador, un tal Didier que, de hecho, ya conocemos como una de las figuras importantes de los inicios del cine en el Caribe. Esta estancia es probablemente la más completa que ha conocido el país, y el aparato va a recorrer el país. La primera sesión, al parecer, tiene lugar en Cartago, que ya conoce el invento:

Cartago

—Muy concurridas han estado todas las funciones habidas del « Cinématografo Lumière”. No podía ser menos, toda vez que en nuestra metrópoli son tan escasas las diversiones.


El Noticiero, 19 de septiembre de 1903, p. 2.

Con en otras ocasiones, la prensa, en este caso la cartaginense, se queda de las escasas distracciones que existen en el país. Pocos días después, el aparato esté en Alajuela:

El señor S. A. Delamavi [sic], empresario del Biógrafo Lumiere, empezará a hacer funcionar su aparato en Alajuela el próximo domingo 27. Las vistas son desconocidas entre nosotros. Próximamente vendrá a dar exhibiciones en el Variedades.


El Día, San José, 25 de septiembre de 1903, p. 3. 

El señor A. Delamare y su esposa llegan el mismo día 29 de septiembre y se hospedan en el hotel Internacional (El Noticiero, San José, 30 de septiembre de 1903, p. 3). Finalmente se anuncia el Biógrafo Lumière en San José, dentro del espectáculo de la Sociedad Lírico-dramática:

Teatro.—El jueves trabajará la Sociedad Lírico-dramática Nacional en combinación con el cinematógrafo Lumiere del señor Delamare.


El Día, San José, 29 de septiembre de 1903, p. 3.

Aunque todavía se está ensayando el aparato, la prensa anuncia en primera plana un programa muy completo que no se vuelve a reproducir en los siguientes días y cuyo contenido no deja de provocar ciertas dudas:

Teatro Variedades

Para el jueves en la noche dará la Compañía de Zarzuela Nacional, una gran función en combinación con A. Delamare, el cual exhibirá el gran

BIOGRAFO-LUMIÈRE

Con famosas vistas de gran duración de 10, 15 y 25 minutos cada uno.

Primera parte—Prestidigitación y magnetismo por los célebres profesores Hermann y Ching Ling Son.

Escamoteo y cambio desventajoso de una señora. Hermann chasqueando a un gerndarme.

Curiosa experiencia de magnetismo sobre un matrimonio de campesiones.

El trapecio diabólico de Ching-Lung Son.

Una comida fin de siglo pasado.

Ilusionista incomparable.

Resistiendo a la tentación iluminada.

Los barriles mágicos, sorprendente sesión de prestidigitación por el conocido Donato.

Variedades—Escenas de un duelo de Francisco I (sacado de sus numerosas aventuras galantes).

Transformaciones por el célebre Castro, representado Víctor Hugo y los personajes de su célebre drama “Los miserables” 1º. Víctor Hugo, 2º Juan Valjean, 3º Obispo Miriel, 4º El viejo sabio, 5º Gavroche, 6º Marius.

Escenas de boxeo a la inglesa, juego de Base-Ball (final de la partida).

Pelea de gallos en Méjico.

Una partida de cacería en el castillo de Ramboillet [sic] por la familia del malogrado Presidente Félix Faure y sus convidados.

Salida de la “meute”, saltos de obstáculos a caballo por ginetes.

Desfile de la “meute”, de los “piqueurs”, de los cazadores y cazadores.

Segunda parte—Vistas cómicas de atractivo.

Merienda entre amigos.

El esqueleto humano presentado en la cámara oscura.

Imposible trabajar o el albañil desgraciado.

La pintura por los suelos o el paisaje interrumpido.

Intento de robo o el ratón en la ratonera.

Aventuras extraordinarias de un pasajero en el hotel de Chinchón o el baúl misterioso.

Chanchería siglo XX y tribulaciones de un chino.

Exposición de Búfalo,—La Comitiva y Pabellones.

Búffalo en el día de la apertura. Aspecto de las calles. La comitiva del gobierno en coches. Desfile de las delegaciones. Delegaciones del Ceilán con el carro del dios Buddah. Delegaciones militares de Alemania, Austria, Italia, Suiza, Inglaterra, China y Japón en sus coches y trajes nacionales. Monumentos. Palacio de la electricidad. Palacio de bellas Artes. Palacio de Comercio, &, &. Un campamento de indios (pieles rojas), sus costumbres, traje, congreso, ceremonias y gran torneo a caballo por dichos indios. Calle del Cairo. Una boda egipcia en el centro de la Exposición (El Midway). Egipcios precediendo el cortejo y ejecutando el típico baile del sable. Carabana de la boda egipcia.

El Gran Circo Barnum de Nueva York.

Acróbatas: Los hermosos Cremos, en sus excelentes y artísticos trajos [sic] de La Columna de Hárcules [sic] y sus extraordinarios saltos mortales. Danza japonena Yuma, una de las diversiones que má ha llamado la atención. Malabarista (trabajando con los pies.) Danza turca en el barrio exótico. “El famoso burro indomable,” sobre el cual se hizo una apuesta de 100,000 dollars, la cual ganó su dueño. Espectadores americanos, desde un palco del circo, divitiéndose mucho de la presente escena.

La chispeante zarzuela en un acto “El Barquillero”.


El Noticiero, San José, 30 de septiembre de 1903, p. 1.

Las famosas figuras de los prestidigitadores Alexander Hermann (1844-1896) y Chung Ling Soo (1861-1918), en aquel momento no han rodado ninguna película y el primero además ha muerto años antes. Esto parece indicar que el organizador de las sesiones no vacila en utilizar nombres conocidos de la prestidigitación para atraer al público. Ni siquiera se puede afirmar que se trate de vistas animadas. Por otra parte, la traducción al castellano hace que puedan existir modificaciones o transformaciones que hacen que las vistas son de difícil identificación. Si algunas vistas pertenecen claramente al catalógo Lumière, en muchos casos –la Exposición de Búfalo por ejemplo que no parece ser la serie de Edison–, las dudas son muchas.

Estas pocas funciones en San José resultan ser un auténtico fracaso como lo comenta la prensa: 

Se efectuó en el Variedades la función combinada de zarzuela y biógrafo; poca concurrencia y ningún entusiasmo hubo en ella: antes de concluir la función muchas personas abandonaron el teatro.


El Día, San José, 3 de octubre de 1903, p. 3.

Este fracaso es de difícil interpretación, pero se puede suponer que tiene que ver con la luz que siempre causa problemas. El caso es señor A. Delamare prefiere dejar la capital e instalar su Biógrafo Lumière, no muy lejos, en Alajuela donde presenta el aparato el día 4 de octubre (El Día, San José, 3 de octubre de 1903, p. 3) y permanece hasta el día 18 del mismo mes (El Día, San José, 18 de octubre de 1903, p. 3.). Vuelve a organizar algunas funciones en Cartago:

El cinematógrafo del señor Didier dará exhibición hoy en Cartago.


El Día, San José, 23 de octubre de 1903, p. 3.

Como se puede apreciar la prensa duda a veces sobre el nombre del dueño del aparato. En este caso aparece el de Didier, lo que es muy poco frecuente durante esta gira. Finalmente, y tal vez para rescatar la mala impresión que han tenido los josefinos con las primeras sesiones, los itinerantes regresan a San José, decididos a organizar unas buenas funciones:

TEATRO.—Gran concurrencia visitó anoche al Variedades poseída de entusiasmo por conocer las preciosas vistas del magnífico aparato del Sr. Delamare.

Aunque la luz no era lo suficientemente fuerte para proyectar con claridad ciertas vistas, el público comprendió la superiodidad de [sic] existe entre el cinematógrafo que se exhibio anoche a los que se han exhibido antes.

En las vistas de mayor atractivo q. durante los veinticinco minutos de su duración fueron más calurosamente aplaudida están el viaje por NEW YORK, onde [sic] se tiene la mejor ilusión del puente de Brooklyn, y la corrida de toros en Sevilla.

Esperamos que el Empresario dé más funciones con su excelente aparato, pues se nos asegura que aún le quedan por exhibir vistas de más ilusión todavía.


El Derecho, San José, 26 de octubre de 1903, p. 3.

Como se puede apreciar, la función inaugural del 25 de octubre no fue del todo convincente, como también lo repercuten otros periódicos. Por una parte, el entusiasmo de los primeros tiempos ya no es el mismo, y la duración de las vistas no parece ser un argumento suficiente, sabiendo además lo mal que funciona la fuente energética. Tampoco la segunda función es del todo convincente como se desprende de la gacetilla siguiente:

La segunda función del biógrafo del señor Delamare, efectuada en el Variedades en la noche del domingo, resultó mejor que la primera. Asistió a ella bastante concurrencia y se exhibieron vistas verdaderamente hermosas e imponentes unas, muy significativas y de ingeniosa combinación otras, y humorísticas hasta producir la hilaridad en el público algunas.


El Día, San José, 4 de noviembre de 1903, p. 3.

En cualquier señor A. Delamare va a seguir organizan dos funciones más, siempre los domingos. En el anuncio de la primera aparecen algunos títulos de cintas presentadas: 

VARIEDADES.—El domingo próximo dará su última función el magnífico Cinematógrafo del señor Delamare. Las vistas que se exhibirán la noche de despedida son enteramente nuevas: Guerra en el Transvalla [sic], vista tomada al natural por T. A. Edison; Vistas de Magia, María Cenicienta, [iluminada], y a petición general Viaje por Nueva York. Sólo esta última vale la entrada. Al Variedades, pues.


El Derecho, San José, 6 de noviembre de 1903, p. 3.

Si se reconoce alguna cinta de Méliès, lo más interesante es probablemente la o las vista(s) de la guerra del Transvaal, anunciada como "tomada del natural" por T. A. Edison. En realidad, sabemos que las vistas del genio americano son reconstituciones filmada en Orange Moutains, West Orange. Finalmente, los itinerantes van a organizar una última sesión, aunque en este caso se organiza, por primera vez, en el Teatro Nacional dedicado a la ópera. Se trata de una función excepcional a beneficio del Hospicio de Huérfanos:

Esta noche se efectuará en el Teatro Nacional la exhibición anunciada del bíografo Lumière del señor Delamare a beneficio del Hospicio de Huérfanos de esta ciudad. El objeto de tal función y la belleza de las vistas que se exhibirán, hacen esperar de los sentimientos caritativos y del buen gusto de nuestra sociedad gran concurrencia en el Teatro.


El Día, San José, 15 de noviembre de 1903, p. 3.

Según lo que hemos podido reconstituir, la estancia del señor  A. Delamare y de Didier, tras su despedida de San José se va a prolongar todavía varias semanas. El Biófono Lumière se va a presentar en Heredia (El Día, San José, 24 de noviembre de 1903, p. 3) y Ciudad Sto Domingo (El Noticiero, San José, 13 de diciembre de 1903, p. 2.). En Heredia, los itinerantes presentan una vista de tema clásico, la Pasión de Cristo:

Para el jueves próximo, se anuncia una magnífica función cinematográfica en la que se presentará una vista de cuarenta y cinco minutos de duración y que representa la pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Son muchas las personas que se prometen no faltar a esta función, sobre todo que parte principal de sus beneficios, es dedicadad a la prosecusión de los trabajos del salón de catecismo.—FILIBÍN.


El Noticiero, San José, 25 de noviembre de 1903, p. 1.

Dado que son varias las Pasiones que existen y que el repertorio de los exhibidores está constituido de vistas de diferentes catálogos (Lumière, Pathé, Méliès, Edison...), resulta imposible saber cuál de ellas es la que se proyecta en Heredia.

A partir de ese momento, yo no sabemos que es de los señores A. Delamare y Didier,

Rafael Picone (diciembre 1903-febrero 1904)

Como tantos pioneros o exhibidores de los primeros tiempos, el señor Rafael Picone sigue siendo un desconocido. Probablemente sea de origen mexicano, recorre el istmo y el sur de México presentando su cinematógrafo. No parece haber empezado su gira costarricense por San José, ya que una nota evoca la presencia de un biógrafo Lumière en Santo Domingo

Ciudad Sto Domingo

Entre nosotros se encuentra una compañía del “Biógrafo Lumière”. Está trabajando en el salón de la escuela. Ha dado funciones el sábado y domingo con mucha concurrencia.


El Noticiero, San José, 13 de diciembre de 1903, p. 2.

No sabemos en qué condiciones llega a San José Rafael Picone, pero no podemos excluir la una posible colaboración con el ayuntamiento, ya que instala su cinematógrafo "público" en una plaza durante pocos días: 

Cinematógrafo

Ayer se escogieron las vistas que se exhibirán en la Plaza de la Fábrica, en el cinematógrafo público que se instalará alí y que funcionará después de los juegos pirotécnicos.


El Noticiero, San José, 13 de diciembre de 1903, p. 3.

Lo que constituye indudablemente una novedad, es que el exhibidor propone una fórmula totalmente nueva que consiste en combinar las cintas con anuncios comerciales:  

AVISOS CINEMATOGRÁFICOS

Durante los días de las fiestas el señor Picone ha combinado un sistema de anuncios por medio de su cinematógrafo. Lo que él comunica al público, y en especial al comercio, para que exhiban sus anuncios en esos días. En esta oficina informarán. Precios reducidos.


El Noticiero, San José, 13 de diciembre de 1903, p. 4.

Ignoramos si Picone consigue vender su servicio, pero la iniciativa es indudablemente original. San José no dispone de muchos lugares para representación teatrales y si dejamos de lado el Teatro Nacionalreservado, casi de forma exclusiva, a la ópera, la única sala que acepta expectáculos variados, es el Variedades que no reúne las condiciones mínimas de seguridad. Por eso, la inauguración de un nuevo teatro en San José es una forma de acontecimiento:

Anoche se inauguró el Salón-Teatro que los señores Párraga y Castro Méndez han establecido en la casa que ocupó el alamacén de don Jerónimo Pagés. Nada más bonito ni nada más culto hemos visto en San José. Nuestra capital carecía de un centro de esa naturaleza. Ojalá que como en Europa y casi todos los países de América latina, en donde abundan diversiones de esa clase, que arrancan al joven y al obreto de la taberna incluta, el Salón-Teatro tenga siempre muchos concurrentes. Por lo pronto los empresarios cuentan con varios juegos y exhibiciones, con un magnífico cinematógrafo y con un cuadro de negritos que cantan y bailan a las mil maravillas. Allá, pues, si os queréis divertir.


El Día, San José, 20 de diciembre de 1903, p. 3.

 Pero después, el cinematógrafo se deja de anunciar durante semanas. No ocurre así con un Cosmorama que presenta vistas fijas de la exposición de París (1900), de ciudades de México... (El Noticiero, San José, 23 de diciembre de 1903, p. 3.) Suponemos que durante el mes de enero, Rafael Picone sigue en Costa Rica, pero sólo vuelve a aparece en febrero 

Notas de Sto. Domingo

CIUDAD

1º de febrero.—

[…]

—Entre nosotros se encuentra de nuevo el cinematógrafo Lumiere del señor Rafael Picone. El domingo dio una función a beneficio de la casa de enseñanza.


El Noticiero, San José, 4 de febrero de 1904, p. 2.

Pocos días después se encuentra en San Antonio de Belén, para unas sesiones ofrecidas a la población. El exhibidor, como ya lo hemos visto, tiene una gran adaptabilidad y sabe montar sesiones cinematográficas en cualquier circunstancia. 

San Antonio de Belén

Población que es por muchos títulos acreedora al rápido progreso que va alcanzando, forma hoy las delicias de ás de once familias que de esta capital y de Heredia están ahí de temporada.

Nuestro estimado corresponsal nos escribe que los habitantes están muy satisfechos de esas visitas, así como del señor Cura Dr. Monestel, del Mayordomo don Estéban Murillo y del Comandante de Plaza de Heredia, don Rodolfo Rojas. Los dos primeros obsequiaron al pueblo con dos funciones de cinematógrafo que estuvieron muy concurridas y el tercero se ha portado muy amable amenizando esos actos con la filarmonía herediana. También están muy agradecidos del Gobierno por el cambio que éste hizo del Agente del Ferrocarril, reemplazándole ha pocos días con un competente y querido hijo de aquel pueblo, pedido desde hace cuatro meses por los habitantes.


La Justicia social, San José, 13 de febrero de 1904, p. 3.

Y de Rafael Picone, ya no sabemos más. Años más tarde, instalado en Chiapas sigue con el negocio cinematográfico.

1904

Un desierto cinematográfico (1904)

Desde el mes de febrero, ya desaparecen durante más de un año cualquier proyector. Es como si el cinematógrafo se hubiera esfumado. La  primera razón es la oferta limitada de sala, sobre todo a partir del momento en que el Variedades empieza a ser objeto de atención por parte de las autoridades. El teatro es inspeccionado durante el mes de marzo, y a pesar de su estado, algo ruinoso, la comisión de inspección no lo cierra:

Teatro de Variedades

El señor Gobernador pasó una nota al señor Director General de Obras Públicas para que nombrara una comisión a fin de que examinara el Teatro Variedades e informara si ofrecía seguridad al público. La comisión nombrada, después de un minucioso examen, dictaminó que, en la actualidad no existe peligro alguno qu’y aunque su construcción no es muy sólida ni consistente, sí resiste sin cuidado la próxima temporada teatral que se inaugurará mañana. Indicó además que era necesario mandar quitar el retrete que allí hay, por sus malas condiciones higiénicas y sustituirlo con un excusado portátil, lo que se procederá a hacer cuanto antes, según orden del señor Gobernador.


El Noticiero, San José, 2 de marzo de 1904, p. 3.

El optimismo de la comisión no parece ser muy creíble y los articulistas no dejan de evocar el estado desastroso del Variedades. Con motivo del anuncio de la construcción de un nuevo teatro, una gacetilla evoca el problema:

Teatro nuevo

El señor ingeniero don Francisco Tenca tiene en proyecto la construcción de un nuevo teatro en el local que ocupó el cuartel de caballería. Tendrá capacidad para dos mil personas y la obra estará concluida en el término de seis meses. El señor Tenca celebrará un contrato con el Gobierno por el cual el nuevo teatro pasará a ser propiedad nacional después de 30 años de haberse puesto al servicio.

Es indudable que ya se hace necesario un nuevo teatro en la capital, pues el cucarachero del Variedades no ofrece las condiciones de seguridad e higiene requeridas ni presta comodidad alguna al público.


El Noticiero, San José, 7 de mayo de 1904, p. 3.

Mientras tanto, los josefinos tienen que contentarse con las zarzuelas, cuando las hay, o las audiciones de algún fonógrafo (El Día, San José, 10 de mayo de 1904, p. 3.). De repente, se anuncia la llegada de un cinematógrafo:

Cinematógrafo

En la próxima semana llegará a esta ciudad un Cinematógrafo Lumiere que sreá exhibido en el Salón Boliche.


La República, San José, 11 de mayo de 1904, p. 3.

Pero el cinematógrafo nunca llega a San José y sólo pasan por la capital algunas diversiones como el transformista señor Arturo Ricardt (El Día, San José, 26 de mayo de 1904, p. 3), el esperado circo cubano Pubillones (El Noticiero, San José, 16 de junio de 1904, p. 3) o el Panorama de los señores Cecilio Underwood y Carlos Wille (El Noticiero, San José, 4 de agosto de 1904, p. 3), sin olvidar la Exhibición Oriental del señor Underwood que presenta vistas fijas (El Día, San José, 15 de septiembre de 1904, p. 3.). Ya en noviembre, se presentan en el Variedades "el ventrilocuo chileno don Urbano Arak y su bella compañera Miss Stella Seele" (El Noticiero, San José, 12 de noviembre de 1904, p. 3.).

1905

Un desierto cinematográfico (1905)

El estado del Variedades sigue tan preocupante como no dejan de recordarlo los articulistas:

Funciones

Ayer se solicitó licencia del señor Gobernador para dar algunas funciones de transformación en el teatro Variedades.

Antes de conceder el teatro debiera ser reconocido por algún ingeniero para que dictaminara si presta las seguridades del caso, pues según dicen, nuestro viejo Variedades se encuentra poco menos que en ruinas.


El Noticiero, San José, 3 de marzo de 1905, p. 3.

A finales de abril, El Noticiero anuncia un amplio programa de vistas dedicadas, en particular, a la guerra ruso-japonesa: 

Guerra ruso-japonesa

En el local del Águila de Oro, el sábado próximo, habrá exhibición de vistas de la actual guerra ruso-japonesa. Las vistas son auténticas, recibidas de París:

He aquí el programa:

1º—El acorazado Revitzan destruyendo los brulotes japoneses.

2º.—Bombardeo de Puerto Arturo.

3º—Liao Yang, combate sobre la vía férrea.

4º—Pasada del Transiberiano sobre la laguna Baikal.

5º—Batalla naval en Chemulpo.

6º—Batalla de Liao Yang.

7º—El laboratorio de Satanás.

8º—Al levantarse la Parisienses.

9º—Catástrofe y desaparición de San Pedro de Martinica. Monte Pelé.

10º—Imitación.


El Noticiero, San José, 28 de abril de 1905, p. 3.

Pero de hecho, sólo se trata de un panorama más traído por el señor Carlos Bouin (El Día, San José, 29 de abril de 1905, p. 3).

1906

El Vitágrafo de Raúl Gramont (1906)

Los josefinos, tras dos años sin cinematógrafo, van a poder volver a ver vistas animadas de la mano de [Raúl] Gramont, otra figura desconocida de los inicios. El caso es que las primeras sesiones no son muy satisfactorias y tal vez porque el propio exhibidor no sepa muy bien cómo funciona su aparato:

En el Variedades hizo su estreno antier noche, un cinematógrafo que lo habían anunciado como el mejor de los mejores que habían llegado al país. Resultó la función un gran chasco para el público, pues el aparato además de no servir, está muy mal manejado.


El Noticiero, San José, 13 marzo de 1906, p. 3.

Menos mal que el exhibidor termina por manejar su proyector de forma más convincente. Se trata de un Vitágrafo, un nombre españolizado que bien podría corresponder al Vitagraph de la Vitagrah Company of America. En este caso tenemos la suerte, lo cual no es muy frecuente, de disponer de varios programas que nos permiten conocer una buena parte del repertorio del señor Gramont. Las dificultades durante las primeras exhibciones parecen que han desaparecido, probablemente porque el exhibidor maneja mejor su aparato:

En el Teatro Variedades

Bastante concurrencia acudió ante noche a presencia las interesantes vistas del vitágrafo de proyección que se exhibe en este teatro, las que gustaron mucho, ya por su innegable interés, como por su larga duración. Las escenas cómicas son una verdadera novedad. Las representaciones que agradaron más, entre las serias, fueron el incendio o la vida de un bombero americano y la corrida de toros por Mazzantini y Bombita, y entre las jocosas, “Diez mujeres para un marido” y la “Fruta del cercado ajeno”.

Para la próxima función se anuncian “Loca de celos”, “El champantzé [sic] y ele estudiante”, “Lucha entre un toro miura y un tigre de Bengala”, “El perro y el ratero” (cómica), la corrida de toros y vistas de la guerra ruso-japonesa.


El Noticiero, San José, 24 de marzo de 1906, p. 3. 

Tras las primeras dificultades, se conoce que las proyecciones se desarrollan de manera favorable y según los que comenta la presa, todo parece funcionar como es debido. En estos primeros años del siglo XX, uno de los alicientes es, sin duda alguna, la duración de las películas que se proponen, haciendo que estas lleguen a durar varios minutos, como en el caso de Fausto y Margarita (El Noticiero, San José, 5 de abril de 1906, p. 2.). Por razones que tienen que ver con una estrategia comercial, el empresario del Vitágrafo anuncia al cabo de un mes que ya son las últimas proyecciones (El Noticiero, San José, 21 de abril de 1906,  p. 3). En este caso, efectivamente emprende una gira que lo conduce, en particular, a Alajuela (El Noticiero, San José, 4 de mayo de 1906, p. 3) y a Cartago:

Cartago

—El cinematógrafo ha estado dando funciones, pero no han sido muy del agrado sea malo, sino por el pésimo servicio de la luz.


El Noticiero, San José, 23 de mayo de 1906, p. 3.

Los hermanos Ireland, [Raúl] Gramont y Leoncio Porras (1906)

Como por pura casualidad, aunque se puede pensar que tiene que ver con giras de pioneros y disponibilidades del teatro de Variedades, mientras señor Gramont va presentando su vitágrafo por la provincia, se anuncia desde el 19 de mayo, un nuevo cinematógrafo:

Cinematógrafo

Un nuevo y valioso cinematógrafo hará su primera exhibición esta noche en el Teatro Variedades.

Trae vistas de gran duración y valía, entre ellas una corrida completa de toros celebrada en la plaza de Madrid por los principales toreros de España.


El Noticiero, San José, 19 de mayo de 1906, p. 3.

Estos sesiones las organizan los hermanos Ireland, unas figuras conocidas de la exhibición cinematográfica en el Caribe. El año anterior, han organizado sesiones en Caracas. Las nuevas sesiones se anuncian desde el 10 de mayo (El Noticiero, San José, 10 de mayo de 1906, p. 3).

Desgraciadamente, las informaciones son muy pocos y no sabemos casi nada de su repertorio. Discreta también es su despedida poco más de una semana después (El Noticiero, San José, 29 mayo 1906, p. 3.)

En julio de 1906, [Raúl] Gramont ya anuncia su regreso a la capital tras una larga gira por la provincia, que ha durado casi dos meses:

Vitágrafo

El señor Gramont, empresario del Vitágrafo que a satisfacción general del público josefino, trabajó hace dos meses en el Teatro Variedades, ha regresado de su jira por las capitales de provincias de piensa dar aquí algunas funciones en las que expondrá varias vistas nuevas que le han llegado de Estados Unidos.

Mucho nos alegramos de tal notica, pues ella nos perrmitirá disfrutar alegres ratos en una entretención tan honesta como divertida.


El Noticiero, San José, 13 de julio de 1906, p. 3.

El regreso de [Raúl] Gramont es, en cierto modo, excepcional en la medida en que va a organizar unas sesiones en el Teatro Nacional, el coliseo que se dedica, casi en exclusiva, a la ópera. Se trata de una sesión benéfica para la Sociedad de San Vicente de Paul (El Noticiero, San José, 2 de septiembre de 1906, p. 3.).

A mediados de septiembre, y con motivo de las fiestas conmemorativas de la Independencia de Centro América y en honor a los Delegados de las Hermanas Repúblicas, se van a organizar proyecciones públicas en la plazoleta de la Fábrica Nacional de Licores. (El Noticiero, San José, 13 de septiembre de 1906, p. 2.). Sin embargo no se puede afirmar que las organice [Raúl] Gramont con su Vitágrafo.

Algunas semanas más tarde, otro aparato, en este caso presentado por el señor Leoncio Porras, se anuncia a bombo y platillo:

Una nueva diversión

La favorecida en San José—Kinetoscopio extraordinario—Más de 400 vistas de asuntos nuevos—Novedades del arte.

Sabemos que hace algunos días llegó a San José una nueva empresa cinematográfica, que se propone dar funciones peródicamente, dando a conocer en ellas las más importantes y modernas vistas de su magnífico repertorio.

El caballeroso señor don M. Leoncio Porras, principal factor de la empresa en cuestión, ha venido a hacernos una visita galante que mucho le agradecemos, y por él hemos sabido que el aparato es notable por la esplendidez con que reproduce las vistas, sin que se produzcan esas impertinentes titilaciones que tanto maltratan la vista, y que alejan muchas veces al público del teatro en que se ofrece presentear el espectáculo.

La colección de vistas que trae el señor Porras y que expondrá dentro de pocos días en nuestro Teatro Nacional, —pues es casi seguro que el gobierno se lo conceda—es de lo último, de lo más espléndido y de mayor duración que hasta ahora ha visto y aplaudido la sociedad josefina.

Entre las muchas, figuran las llamadas “Las 7 edades de la vida del hombre” exhibida 29 veces en el teatro “Edén” de Nueva York, la “Historia de un crimen” “Cleptomanía” vista grandiosa que voltea 800 pies “Drama en un circo”, “El desertor”  otras de las más neuvas, descollando la célebre de la genuina fiesta española. Una gran corrida de toros en la plaza de San Sebastián, toda en colores.

Ojalá logre el señor Porras el Teatro, pues, además de que trae una verdadera novedad en vistas reproducidas por su kinetoskopio [sic], a nuestra sociedad le divierte muchísimo esta clase de espectáculos y concurrirá con gusto a ellos.

Además el señor Porras dará una o dos funciones en beneficio de las sociedades de beneficencia de esta capital, ayudando de tal modo y con sus esfuerzos a los establecimientos de caridad, proceder que desde luego da idea de los caritativos sentimientos del señor Porras, a quien agradecemos su visita e informes.


El Noticiero, San José, 19 de octubre de 1906, p. 2.

Aunque haya muy probablemente organizado alguna sesión, no tenemos constancia en la prensa de esas funciones. En cuanto a Leoncio Porras... no sabemos nada de él. 

A finales de octubre, se vuelve a mencionar el vitágrafo que participa ahora a las funciones organizadas por Le Empresa de Barrajón, en el teatro de Variedades. Esta empresa se dedica a ofrecer zarzuelas y vistas animadas, aunque, al parecer, no combinadas:

Teatro

La Empresa de Barrajón anuncia para hoy a la 1 p.m. un matinée con la siguiente zarzuela “Un capitán de lanceros y vistas de Vitágrafo”. Para la noche “El señor Joaquín”. “La buena sombra y vistas de Vitágrafo”.


El Noticiero, San José, 28 de octubre de 1906, p. 3.

A partir de entonces alternan las presentaciones mixtas (con las zarzuelas) y las exhibiciones específicas con el vitágrafo. Van surgiendo vistas nuevas, hasta que se anuncian las últimas funciones:

Última función del Vitágrafo

Hoy por la tarde a las 2 p. m., último matinee. Por la noche positivamente última función. Los programas de estas dos últimas funciones son interesantísimos. No hay que faltar a las últimas funciones del Vitágrafo.


El Noticiero, San José, 9 de ciembre de 1906, p. 3.

Gracias a los programas publicados en la prensa, y dejando de lado las cintas ya evocadas, podemos tener una idea bastante exacta del repertorio del vitágrafo: Napoleón Bonaparte y su Estado Mayor el día de la batalla de Los [sic] Pirámides; Guerreros árabes; Campamentos de mamelucos; Escena en un café cantante, en New York; Elección de Pío X (1. El Camarlengo; 2. El Cónclave; 3. La adoración; 4. La silla gestatoria; 5. Procesión); 6. Idilio en un túnel. (Cómica); 7. Maniobras de militares del ejército francés; 8. El diablo travieso. (Fantástica); Fotografiando a un criminal. (Cómica); Las botas milagrosas (Cómicas); Tribulaciones de un soldado (Cómica); “Fausto y Margarita” (Tomada de la ópera completa de Gounod y Goethe); Gran prestidigitador japonés; Los ladrones modernos (El Noticiero, San José, 5 de abril de 1906, p. 2.); Robada por los gitanos; Un drama en el mar; El chimpancé y el estudiante; Las seis hermanas Dainef; Gran corrida de toros; La Confesión; Risas y llantos; La venganza de un piel roja; Los vagabundos; Grandes regalos (El Noticiero, San José, 11 de abril de 1906, p. 3); Escenas históricas de la antigüedad; Honor de padre; Las tres fases de la luna; Escenas en todos los pisos; El ladrón de bicicletasLas travesuras del pasteleroLa vida a bordoHistoria de un par de pantalonesTerrible angustia; Gran carrera de obstáculos en el Hipódromo de Auteuil; Cuidado que viene mi marido (El Noticiero, San José, 24 de agosto de 1906, p. 3); La Revolución en Rusia, El palacio del Gobernador Stolypin volado con dinamita Venganza de un nihilista La catástrofe de Courrières (El Noticiero, San José, 17 de noviembre de 1906, p. 3.); Los efectos de la tempestad; El problema de las sirvientas; La voz de la conciencia; Los mártires de la Inquisición en España (El Noticiero, San José, 24 de noviembre de 1906, p. 3.); Los apaches de París, El registro aduanal (El Noticiero, San José, 7 de diciembre de 1906, p. 2.). De estas dos últimas películas existe una detallada descripción:

 “Los apaches de París” y “El registro aduanal”. La primera es una vista de muy larga duración, en la cual se van desarrollando las escenas típicas de la vida rateril parisiense: allí el aprendizaje del robo, los pactos, la asociación, el escamoteo de carteras, los fraudes en el juego, los asaltos, escalamientos, asesinatos, etc., todo ejecutado con increíble habilidad, astuca y arrojo; luego la entrega y el depósito, en donde los jefes van recogiendo el producto de la rapiña en la misma forma adquirida y felicitando alegrement a los subordinados; después una lucha entre los miembros de la asociación, al parecer por rivalidads, con lo cual llegan a ser descubiertos por la policía; algunos fallecen en la larga refierga y los demás van al presidio. Allí se desarrollan otras escenas propias del lugar, como ser: castigos, alzamientos, remachadura de cadenas, aplicación de la marca infamante, evasiones, etc.; todo muy patético y bien reflejado. “El registro aduanual” causa hilaridad sostenida que concluye en carcajada al teminar la vista. Representa una de gaducha madama que avanza a pasos lentos, por su frondosa aparciencia exterior, pero es cogida por los guardias quienes le quitan varias sayas que van dejando cada una al descubierto: conejos, perdices, salchichas, un cerdo vivo, y al último, ya junto a la piel, un majestuoso jamón bien atado a la parte posterior de su cuerpo. Con esto concluy la vista y demás está decir que los aplausos y las risas duran largo rato. Así pasó el domingo y de seguro sucedrá cuantas veces las expongan, pues son bastante interesantes.—RAIPLAD.


El Noticiero, San José, 7 de diciembre de 1906, p. 2.

El repertorio de Gramont y de su vitágrafo proviene, en su mayoría del catálogo Pathé, aunque algunas vistas no se han podido identificar claramente, lo cual deja la posibilidad que pueda haber algunas cintas procedentes de otros catálogos.

Como en el caso de otros muchos pioneros - por cierto, la actividad cinematográfica es en general muy limitada en el tiempo -, de [Raúl] Gramont, ya no se oye hablar, como si lo hubiera tragado la tierra.

Durante un decenio, Costa Rica, y sobre todo San José, ha podido descubrir el cinematógrafo, desde la primera proyección de Edwin Stanton Porter hasta las sesiones del vitágrafo de [Raúl] Gramont. Lo que podemos notar que es, si como muchos países, el país está sometido a las decisiones de los primeros exhibidores quienes organizan sus giras en función de su interés comercial y de las disponibilidades de salas que puedan prestarse a este tipo de proyecciones, San José sufre de el número limitado de salas - principalmente teatros - que puedan ofrecerse para exhibiciones cinematográficas, Por una parte el Teatro Nacional, con muy pocos excepciones, no se abre a espectáculos que no sean operísticos, y por otra parte, el Teatro de Variedades está en un estado a menudo desastroso, lo cual termina conduciendo a su cierre para una refección importante. Si bien es cierto que algunos costarricences - o por lo menos figuras instaladas en Costa Rica - han organizado sesiones, no se llega a construir antes de 1906, un lugar dedicado a las proyecciones, una sala de cinematógrafo. También se registran cintas rodadas en el país.

bibliografía

MARRANGHELLO Daniel, El cine en Costa Rica, 1903-1920, San José, Colección Cultura Cinematográfica, 1988, 229 p.

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