VALENCIA

Jon LETAMENDI
Jean-Claude SEGUIN VERGARA

El Vitógrafo (julio de 1896)

El primer aparato de fotografías animadas que descubren los valencianos es un Vitógrafo. La llegada de dicho aparato coincide con la feria de verano y forma parte de las novedades del año 1896. Gracias a las informaciones publicadas posteriormente en Alicante, sabemos que el aparato lo ha construido la sociedad francesa Fleury, Creux y Cia, pero de ésta no se sabe nada, ni figura en ningún sitio. La prensa valenciana no parece haber conservado muchas informaciones relativas a este aparato cuya inminente llegada se anuncia el 22 de julio de 1896:

Durante los días de la feria se exhibirá al público un espectáculo que llamará mucho la atención.
Dicho espectáculo se llama vitógrafo, y está construido por la Sociedad Fleury, Creux y compañía, y en Valencia es la primera capital de España en donde se dará a conocer. Se exhibirá en la calle de la Alameda, núm. 1.


Las Provincias, Valencia, miércoles 22 de julio de 1896, p. 2.

Ni siquiera se llega a saber, a ciencia cierta, qué tipo de ilusión óptica produce el vitógrafo y la prensa de los días siguientes no aclara nada:

Anoche quedó abierto al público, en la calle de la Alameda, núm. 1, un establecimiento donde se halla el invento eléctrico titulado “Vitógrafo”. Dicho espectáculo es una cosa sorprendente, y no dudamos que merecerá muy buena acogida del público.


Las Provincias, Valencia, jueves 30 de julio de 1896, p. 2.

Poquísima información que se va completando, al mes siguiente, cuando el vitógrafo se estrena en Alicante, y se confirma, en parte, que tiene que ver con un cinematógrafo o tal vez con un animatógrafo del británico Robert W. Paul.

El Vitagraphe de Karl Kalb en el teatro Apolo (septiembre-octubre 1896)

Bastante más preparado llega Karl Kalb, un austriaco que viene a España desde hace bastantes años y que forma una pareja de ilusionistas con Miss Mary Fay. Probablemente descubra en Portugal, el animatógrafo del británico Robert W. Paul que va presentando el húngaro Edwin Rousby. Poco tiempo después, Kalb -también conocido como Charles Kalb o Charles Bell- se hace con un aparato cinematográfico de la casa Clément & Gilmer. No sabemos si, en el teatro Apolo, organiza una sesión previa para la prensa y los oficiales, pero es posible que haya tenido lugar si nos atenemos a la forma de reseña del periodista de El Pueblo:

Este noche abre sus puertas el favorecido teatro de Apolo, en el que, como dijimos, va a actuar una buena compañía de declamación, de la que forman parte la primera actriz Juanita Martínez y los Sres. Colom, Valero y Palanca.
Las obras elegidas para el debut son el notable drama de Echegaray, El estigma y el gracioso sainete Los asistentes.
La empresa, habiendo firmado ya el contrato con Mr. Charles Kall [sic], de París, podría ofrecer durante la temporada el invento más prodigioso del mundo científico y que necesariamente ha de entusiasmar al público.
Trátase del Cinematógrafo o fotografía del movimiento, ingeniosa y notable conquista científica, que presenta ante el asombrado espectador escenas de la vida, sorprendidas con toda propiedad y sin pérdida de los más pequeños detalles.
La visión no puede ser más completa. A la representación de un boulevard de París, con su torrente de transeúntes, su desbordamiento de carruajes e interminable desfile de ómnibus y tranvías, sigue una escena de pugilato con tal propiedad reproducida, que parece percibirse el crugir [sic] de los puños que chocan contra el pecho del contrincante; sigue a esto un tren que avanzando a toda máquina para velozmente ante el público, que cree oír la trepidación del convoy; un regimiento que pasa, una casa que se derrumba al ser presa de formidable incendio.
Todo esto tan maravillosamente representado que la visión se toma por realidad, se apodera del Ánimo el entusiasmo y hasta parece oírse el movimiento.
No dudamos que el Cinematógrafo será el clou de la temporada de Apolo y que para aplaudirlo, acudirá sin reservas nuestro público.

El Pueblo, Valencia, sábado 5 de septiembre de 1896, p. 2.

valencia apolo

Teatro Apolo, interior y telón de José Rovira Martí [D.R.]

En Valencia, repetidas veces los periodistas escriben "Kall" por Kalb. A la diferencia de lo ocurrido con el vitógrafo, la prensa valenciana va a multiplicar los artículos para celebrar las funciones del vitagraphe. De hecho, desde el día 5 de septiembre, El Pueblo ha anunciado las funciones que van a tener lugar en el teatro Apolo. Como ocurre con frecuencia, el operador va a organizar un ensayo general el día 9 de septiembre:

Anoche se verificó el ensayo general en el teatro de Apolo del Cinematógrafo de Mr. Kall.
El éxito fue ruidoso.
El público que presenciaba el espectáculo, aplaudió con entusiasmo cuantos cuadros aparecieron ante su vista.
Auguramos a Mr. Kall una serie interminable de ovaciones.


El Pueblo, Valencia, 10 de septiembre de 1896, p. 2. 

Siempre resulta delicado saber el origen de este tipo de gacetilla: algún periodista o el propio exhibidor. Sin embargo, y teniendo en cuenta la globalidad de la prensa, podemos decir que las funciones organizadas por Karl Kalb tienen mucho éxito. De todas las reseñas de la inauguración, que tiene lugar el día siguiente, 10 de septiembre, la más precisa es la que publica La Correspondencia de Valencia ya que detalla los títulos que se presentan:

Un aparato curioso
Dice nuestro colega La Correspondencia de Valencia:
"Anoche se presentó en el teatro de Apolo el nuevo espectáculo conocido por el Cinematógrafo, aparato que da animación a la fotografía, reproduciendo con fidelidad escenas de la vida real. Junto a la batería del palco escénico se colocó una gran pantalla de tela blanca, sobre la que se proyectaron los cuadros. Gustaron mucho un baile indio, la fiesta de la rosa en un pueblo de Franciael boulevard de los Italianos de Parísun establecimiento de bañosjardinero regando un jardín, la llegada de un tren y otras. El público aplaudió ruidosamente desde el primer cuadro, y llegó a su colmo cuando vio el imponente movimiento de gentes y coches que se cruzan en todas direcciones en uno de los boulevards de París.
Como tomadas de fotografías que son, cada figura tiene su carácter especial, y se destaca con tal brillo, que pueden apreciarse hasta los menores detalles movimientos y de indumentaria tal y como si estuviese uno viendo desde su balcón el desfile en el mismo boulevard.
De magistral efecto es también la llegada de un tren a la estación de Francia, de donde se ven salir numerosos viajeros con sus equipajes en medio de los empleados que dan órdenes y contraórdenes.
La misma animación presentan los demás cuadros, aunque representando escenas distintas que todas fueron muy del agrado del público, el cual pidió la repetición de algunas, pero no pudo quedar complacido por no permitirlo de momento el aparato.
Mr. Kall añadió un cuadro que gustó mucho: un jardinero está regando un jardín, y un muchacho se coloca encima de la manga para que no salga el agua. Advertido el jardinero, va en persecución del muchacho, a quien da una obligada ducha.
El espectáculo será visto por toda Valencia, y la empresa hará un buen negocio."


La Verdad, Tortosa, sábado 12 de septiembre de 1896, p. 3.

La inestabilidad de los títulos en la prensa indica en cualquier caso que las cintas no llevan títulos bien definidos. Durante esa misma sesión inaugural, el diario Las Provincias evoca los mismos títulos, aunque con variantes: "todos los detalles y movimientos una zambra gitana, el desfile de un batallón escolar en Francia, el boulevard de los Italianos de París, con su gran animación de gente de a pié y un coche; un establecimiento balneario, en el que se nota hasta el movimiento del mar los chapuzones de los bañistas." (Las Provincias, Valencia, 11 de septiembre de 1896). La vista Zambra gitana corresponde al cuadro Danse espagnole, una cinta de Pirou, distribuida por la casa Clément & Gilmer. La sesiones van a seguir sin que se pueda señalar problema importante, y una de las vistas que tiene más éxito es la Serpentine:

DIVERSIONES PÚBLICAS
Otro lleno consiguió anoche el teatro de Apolo, lo cual prueba que al público le gusta la novedad del cinematógrafo, cuyos cuadros son cada vez más aplaudidos. El de miss Fuller alcanzó completo éxito, y tuvo que ser repetido, y efectivamente mereció la reprisse, pues la danza serpentina resulta de gran efecto, tanto por el movimiento natural de la figura, como por la viveza de los colores de su amplia y caprichosa vestimenta.
También fueron aplaudidos en Los Monigotes, El novio de doña Inés y La cuerda floja el Sr. Colóm y los artistas de su compañía, que hicieron cuanto en ellos estuvo para la mejor interpretación de las obras.
Para esta noche se anuncia un cuadro nuevo, que debe ser de admirable perspectiva, pues es una vista de la, a todas horas concurrida, plaza de la Opera de París.


Las Provincias, Valencia, 18 de septiembre de 1896.

Las sesiones van a seguir  hasta que, al cabo de cuatro semanas, se le ocurre a Kalb presentar El Can-can - en el catálogo de Clément & Gilmer existen varios "Quadrille" que podrían corresponder a esta vista- un cuadro que provoca tanto el entusiasmo como la polémica: "El nuevo cuadro del cinematógrafo, a pesar de que por cierta parte del público fue recibido con grandes muestras de regocijo, puede asegurarse que no gustó, porque realmente, resulta un poco fuerte para las distinguidas familias que vienen favoreciendo dicho coliseo con su constante asistencia." (Las Provincias, Valencia, martes 6 de octubre de 1896). Cuadro que presenta durante pocos días (El Mercantil valenciano, Valencia, sábado 10 de octubre de 1896). A partir del 18 de octubre, Karl Kalb anuncia ya su despedida, une técnica habitual para atraer al público:

AL ILUSTRADO PÚBLICO VALENCIANO. Siendo hoy las últimas funciones en que tengo el honor de presentar al público de Valencia mis trabajos en el Cinematógrafo, el cual he tenido el gusto de ser el primero que como novedad lo ha presentado en esta capital, cumplo de deber al manifestar mi sincero agradecimiento por la gentil y cariñosa acogida que la ilustrada prensa y el inteligente y bondadoso público me han dispensado y que no olvidaré jamás, siendo mis mayores deseos tener ocasión de volver pronto á tan bella y hospitalaria tierra, procurando siempre ser el primero en presentar lo mejor y lo más nuevo que produzcan los grandiosos adelantos del presente siglo. CHARLES KALB.


Cartel de las últimas funciones del cinematógrafo en Valencia, viernes 18 de octubre de 1896, Biblioteca de Valencia Nicolau Primitiu. 

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Teatro Apolo
Programa 13/09/1896
© biblioteca de Valencia
Teatro Apolo
Programa 18/10/1896
© biblioteca de Valencia
Teatro Apolo
Programa 20/10/1896
© colección particular
Teatro Apolo
Programa 26/10/1896
© colección particular

 Sin embargo, va a seguir unos días más en la capital del Turia, aprovechando la ocasión para ofrecer la cinta El Tren que presenta como la "Llegada de un tren de Teruel a Segorbe":

APOLO
[...]
…Mr. Kalb repitió anoche en el cinematógrafo los mejores cuadros, uno de los que, según anunció, representaba la “Llegada de un tren de Teruel a Segorbe”.
Escusamos decir el entusiasmo con que fue recibida la nueva “que desde allí ha de venir”.
Tan a gusto de la distinguida concurrencia fue, que Mr. Kalb tuvo que repetir el viaje, entre grandes aplausos; pero aunque la ilusión parecía completa, muchos espectadores decían al salir del teatro: ¡Lástima no sea verdad tanta belleza!


Las Provincias, Valencia, 25 de octubre de 1896.

El procedimiento es habitual, y muchos pioneros no vacilan en cambiar títulos como "el mar" o "el tren" añadiendo un lugar para darle a la cinta un color local. Pero en el caso de Karl Kalb es la marca de su humorismo, asumiendo la cuestión local del tren entre Teruel y Segorbe, que todavía no existe en el momento de las proyecciones y que ha sido objeto de numerísimos debates y artículos en la prensa por ser Teruel la única capital de provincia que no tiene tren. De hecho, la inauguración sólo es efectiva en 1898 cuando se abre la línea :

Nos escriben de Segorbe que es casi seguro que el día 15 del presente mes se celebre la inauguración del ferrocarril en construcción.
Las obras están ya muy adelantadas, y estos días han trabajado con gran ahínco, no solo los ingenieros de la empresa, sino los de la División d ferrocarriles.


Heraldo de Castellón, Castellón, sábado 2 de abril de 1898, p. 2.

El éxito de las vistas de trenes es tal que el catálogo de Clément & Gilmer propone varias cintas: Arrivée et départ du train de Menton à Monte-Carle (Série 3 461), Arrivée d'un train (gare de Joinville) (Série 2 325, Arrivée d'un train (Gare de Vincennes) (Série 2 298), Train en gare de Passy (Série 1 (B) 157) y Arrivée d'un train (Série 1 (B) 119). Alguna de ellas se esconde detrás del título inventado por Kalb. Finalmente, la última sesión tiene lugar el día 26 de octubre:

APOLO
Definitivamente, anoche se despidió de nuestro público Mr. Charles Kalb. Con este motivo la concurrencia fue muy numerosa, y no faltaron aplausos para los principales cuadros del Cinematógrafo.


Las Provincias, Valencia, 27 de octubre de 1896.

Mientras Karl Kalb está saliendo para Madrid, otro cinematógrafo ya está funcionando en Valencia.

Repertorio (otras películas):  Los bañistasLa noche terribleLa reina de las floresLa llegada de un trenFijar cartelesUn famoso dentista (El Pueblo, Valencia, 14 de septiembre de 1896, p. 3), El desfile de un regimiento (Las Provincias, Valencia, 14 de septiembre de 1896), No se permite fijar carteles (El Mercantil valenciano, Valencia, 14 de septiembre de 1896), Una grave operación (La Correspondencia de Valencia, 14 de septiembre de 1896), El ferrocarrilEl desfile del batallón escolarEra de noche (El Pueblo, Valencia, 15 de septiembre de 1896, p. 2.), El desfile de tropas (Las Provincias, Valencia, 15 de septiembre de 1896), Miss Loie Fuller, célebre serpentina (La Correspondencia de Valencia, Valencia, 15 de septiembre de 1896), La danza serpentina, lleno de luz y de colores (El Mercantil valenciano, Valencia, 17 de septiembre de 1896), La Plaza de la Ópera de París (Las Provincias, Valencia, 18 de septiembre de 1896), Un baño, Los músicos callejeros (La Correspondencia de Valencia, Valencia, 19 de septiembre de 1896), El Tío vivo de la Tullerías (Las Provincias, Valencia, 22 de septiembre de 1896), Escenas en la playa (Las Provincias, Valencia, 23 de septiembre de 1896), El cuadro del mar, puesto en escena anoche por primera vez (El Mercantil valenciano, Valencia, 24 de septiembre de 1896), Una comida con incidentesLa coronación del czar en Rusia (Las Provincias, Valencia, 26 de septiembre de 1896), La Salida de los empleados de los grandes almacenes del Printemps de París (Las Provincias, Valencia, 3 de octubre de 1896), Las bailarinas (El Mercantil valenciano, Valencia, 6 de octubre de 1896), Campesinos de fiesta (Las Provincias, Valencia, 9 de octubre de 1896), Campesinos de fiesta en uno de los bailes de AuvergnatsEl drama terribleManiobras militares (Las Provincias, Valencia, 10 de octubre de 1896), El can-can (Las Provincias, Valencia, 10 de octubre de 1896), La entrada de los czares en París (El Mercantil Valenciano, Valencia, 20 de octubre de 1896), La plaza de la república de París (Las Provincias, Valencia, 20 de octubre de 1896), La visita del czar a París pasando los emperadores rusos con el Presidente de la República escoltados por fuerzas de caballería y jefes africanos, La Plaza de la república en París (Programa, 20 de octubre de 1896),  El czar dirigiéndose a visitar las cenizas del malogrado Carnot (Las Provincias, Valencia, 21 de octubre de 1896), La comitiva de los emperadores en camino para visitar la tumba del difunto presidente de la República Mr. Carnot (La Correspondencia de Valencia, Valencia, 21 de octubre de 1896), La comitiva regia (El Mercantil Valenciano, Valencia, 22 de octubre de 1896) (Las Provincias, Valencia, 24 de octubre de 1896), La Visita del Czar a Paris, La llegada del presidente Mr. Félix Faure a la embajada rusaPartida con los soberanos rusos a Versalles, El nuevo ferrocarril, La plaza de la República (Programa, 26 de octubre de 1896). 

El Nuevo Cinematógrafo de París del teatro Ruzafa (octubre-noviembre 1896)

El Nuevo Cinematógrafo de París llega a Valencia en los primeros días de octubre. Podría tratarse de un modelo comercializado en París, por la casa Mendel, el Cinématographe Parisien, que además distribuye las películas de otros editores (productores) como Méliès o Pathé. Las funciones se va a dar en el Ruzafa. Éste, antes de ser teatro, ha sido café-teatro, inaugurado el 9 de junio de 1868, que tiene un escenario, mesas para las consumiciones y un espacio para baile. Ya en 1883, con el desarrollo de la zarzuela, el Ruzafa instala butacas convirtiéndose así en una sala de espectáculo. El proyecto de transformar el café-teatro en Teatro se debe a Luis Ferreres Soler y finalmente, el coliseo abre sus puertas el 7 de junio de 1886.

valencia ruzafa

Teatro Ruzafa, Valencia [D.R.]

Más de diez días más tarde, se anuncia la inauguración del cinematógrafo de París, en el teatro Ruzafa, en Las Provincias del 16 de octubre:

… Mañana se exhibirá por primera vez un nuevo Cinematógrafo de París, el cual dará a conocer las mejores novedades del día. Los títulos de los ocho cuadros que se estrenarán mañana son los siguientes:
1º Baños de mar en la playa.2º Baile de gomosos.3º Desafío de periodistas.4º Baile de los ratas.5º Carrera de automóviles. Primera carrera de carruajes sin caballos de París a Marsella el día 5 del corriente mes y año.6º Juego y disputa.7º Entrada del czar en París. Fiestas de París en honor del czar el día 9 de octubre de 1896 y 8º Salida del czar de París.


Las Provincias, Valencia, viernes 16 de octubre de 1896.

Desconocemos el nombre del operador o dueño del aparato, pero sí tenemos unos elementos del repertorio que, en parte, se puede identificar. Mendel  como Clément & Gilmer propone en su catálogo vistas de editores (productores) como Pirou. Mientras en el Apolo, Karl Kalb es todo un profesional, no ocurre otro tanto con el operador que maneja el Nuevo Cinematógrafo de París como lo cuenta la prensa valenciana:

Como en la función de anoche estaba anunciado el debut del nuevo Cinematógrafo de París, la concurrencia en este teatro fue muy numerosa. Pero es el caso que, cuando comenzó a funcionar dicho cinematógrafo, rompióse un tornillo del aparato, por lo que se exhibió solamente un cuadro, reservándose los restantes para después de representada la pieza ¡Tonico!
Terminada ésta, se levantó el telón y volvió a aparecer en escena el Cinematógrafo, el cual corrió la misma suerte que en la exhibición anterior. ¡Y aquí fue Troya! El público prorrumpió en una gritería espantosa. Por momentos la silba iba adquiriendo mayores proporciones, y las voces de “que nos devuelvan el dinero” sucedíanse sin cesar. El Sr. Llorens se presentó en escena, pretendiendo dos o tres veces dirigir la palabra al auditorio; pero éste no le dejó hablar.
Como el escándalo tomaba caracteres de motín, salió al palco escénico el representante del teatro, D. Rafael Díaz; pero obtuvo el mismo resultado que el director del cuadro valenciano, quien volvió a presentarse ante la concurrencia, para manifestar que la empresa había acordado añadir un juguete al programa, y que, después de representado aquel, se exhibirían los cuadros.
A esta resolución no hubo conformidad… y para terminar, diremos tan solo que a los concurrentes se les dió una contraseña, para que con ella se presentaran hoy en la taquilla del teatro a recojer el importe de la entrada. Hemos de hacer constar que, cuando empezó el tumulto, la mayor parte del público que ocupaba las butacas, y especialmente las señoras, abandonaron el coliseo.
La empresa de este teatro anuncia para la función que se celebrará esta tarde el juguete Foira baix! en lugar del Cinematógrafo. Caso de que éste se pueda hoy componer, se exhibirán los cuadros anunciados, gratuitamente.


Las Provincias, Valencia domingo 18 de octubre de 1896.

El sabroso artículo ofrece una espacie de estampa de lo que pueden ser las exhibiciones de vistas animadas en aquel momento. Un artículo igual de sabroso lo publica El Mercantil Valenciano, el 18 de octubre de 1896. Entre los muchos aparatos cinematográficos, pocos son realmente de calidad y lo que le ocurre al operador, en este caso, no es, para nada, excepcional. El responsable va a intentar, al día siguiente, hacer que funcione el cinematógrafo, pero vuelve a fracasar (Las Provincias, Valencia, martes 20 de octubre de 1896). Finalemente, el sábado 24, el cinematógrafo parece funcionar y "salió perfecto y podemos asegurar que está tan perfeccionado como el que se exhibe en el teatro de Apolo" (El Mercantil valenciano, 24 de octubre de 1896). No piensa lo mismo Las Provincias  que señala que ha resultado "defectuosos los cuadros, debido, sin duda, a no saber manejar bien la máquina. (Las Provincias, Valencia, sábado 24 de octubre de 1896). Diferencias que tienen que ver con intereses publicitarios o comerciales. Sea como fuere, a partir de ahí, las sesiones del cinematógrafo de París no vuelven a sufrir graves desperfectos. Lo que sí va a provocar una polémica es la proyección de un deshabillé, género muy de moda. Recordemos que Karl Kalb ha presentado un can-can que ha molestado al público conservador, así que un deshabillé es un plato demasiado fuerte:

Por el cinematógrafo se presentarán sus más aplaudidos cuadros y se estrenará The Wedding night (noche de bodas, de un sorprendente efecto y duración, tomado de la aplaudida pantomima que se representa actualmente con gran éxito en los teatros de París y Londres.Este cuadro no se puede repetir pues tiene 60 metros de cinta.


El Mercantil valenciano, Valencia, viernes 30 de octubre de 1896.

Se trata de una de las películas más famosas de las cintas de la casa Pirou. La polémica va a oponer el conservador Las Provincias al progresista El Pueblo . El primero va a condenar la proyección de ese tipo de película en pocas líneas:

Hubo también sesión de cinematógrafo, que sigue tan desenfocado, y con la molesta trepidación que hace imposible fijar la vista. Pero sobre estos defectos ordinarios había anoche uno extraordinario. Presentaron un cuadro nuevo titulado Noche de bodas, que nos parece bastante indecoroso. Creemos que las empresas tienen el deber de procurar por que los espectáculos sean igualmente agradables para todo el público, y que nadie se sienta molestado. Cuando las empresas olvidan este elemental deber, se exponen a perder el favor del público, y suponemos que la del teatro Ruzafa quiere verse en este caso.


Las Provincias, Valencia, sábado 31 de octubre de 1896

Al día siguiente, el mismo diario va a añadir "los cuadros cinematográficos como de costumbre, sin que faltase para las gentes de paladar fuerte el titulado Noche de boda." (Las provincias, Valencia, domingo 1 de noviembre de 1896). A lo cual contesta El Pueblo: "Contra los ridículos vaticinios de los honestos a la violeta, gustó mucho el sugestivo cuadro Noches de bodas y no se observó entre los castos espectadores escándalo mayor. (El Pueblo, Valencia, domingo 1 de noviembre de 1896, p. 3.). Tal vez hubiera quedado ahí la polémica si no hubiera llegado entonces otro cinematógrafo en el Apolo...

Repertorio (otras vistas): La Serpentina (El Mercantil valenciano, Valencia, 24 octubre 1896), El suplicio de Juana de Arco, La danza serpentina (La Correspondencia de Valencia, Valencia, 25 de octubre de 1896), Las Lavanderas , Una comida en familia (Las Provincias, Valencia, 26 de octubre de 1896), Baño de una parisién (El Mercantil valenciano, Valencia, 13 de noviembre de 1896), Los Boulevards, Marcha Militar (El Mercantil Valenciano, Valencia, 16 de noviembre de 1896), La Macarena (El Mercantil valenciano, Valencia, 17 de noviembre de 1896).

El Cinematógrafo de Arengo del teatro Apolo (noviembre 1896)

Poquísimos días después de la salida de Karl Kalb para Madrid, el teatro Apolo ha vuelto a contratar otro cinematógrafo que lleva un tal Arengo -según los diarios, el nombre va cambiando- y que se anuncia a partir del día 1º de noviembre 1896:

La empresa del teatro Apolo ha contratado a dos grandes celebridades. La primera consiste en un maravilloso Cinematógrafo de los más perfeccionados presentado por monsieur A. Marsengo, el cual ha trabajado con éxito durante una larga temporada en uno de los mejores teatros de París. Dicho Cinematógrafo hará su debut mañana domingo en las funciones de tarde y noche, representándose los mejores cuadros de su colección, algunos de ellos en colores. Probablemente esta noche a última hora se darán a conocer al público algunos cuadros de la colección. La segunda novedad es Mr.Charles Lamas, célebre excéntrico e imitador. Dicho artista debutará en los primeros días de la semana entrante. 


La Correspondencia de Valencia, Valencia, 31 de octubre de 1896.

De hecho, el nuevo cinematógrafo se presenta asociado con un panfotoscopio, una especie de linterna mágica que permite proyectar vistas fijas (La Correspondencia de Valencia, Valencia, 3 de noviembre de 1896). Los números de vistas forman parte de un espectáculo en el cual interviene además el excéntrico M. Charles Lamas, que, poco tiempo después, irá presentando un cinematógrafo. Aunque la prensa no anuncia el programa que propone el nuevo cinematógrafo cuyo origen no se puede determinar, la polémica abierta pocos días antes se va a intensificar por una vista que propone este cinematógrafo, el can-can Por supuesto, Las Provincias siguen en su línea censora, aunque moderada al fin y al cabo:

Y otra vez los cuadros cinematográficos. Y ahora tiene ya Apolo su cuadrito especial, para sostener indudablemente la competencia con el de la Noche de bodas de Ruzafa.
Así se busca el favor del público: pero del público al uso de EL PUEBLO, que anteayer trataba de zaherirnos porque censurábamos el cuadro de Ruzafa, como ahora censuramos el de Apolo y los dos juntos.
El de Apolo es un Can-Can, en colores, para que resulte más llamativo; pero que ni tiene nada de artístico, ni de gracioso. Cuatro feas desdichadas haciendo contorsiones al gusto del colega de la calle de Don Juan de Austria, que debieron alquilarse por muy poco dinero, sin duda alguna para que tenga razón de ser aquello de que en el mundo ha de haber de todo.
Pero, dejando a un lado los asuntos de estos cuadros y a EL PUEBLO, que por lo visto se recrea con ellos, las personas que como nosotros sienten, que son muchas, agradecerían a las empresas de Apolo y de Ruzafa que anunciasen en los carteles los títulos de las vistas, con lo que se evitarían esos gustazos, dejando de ir a dichos teatros las noches en que aquellas se exhibieran.


Las Provincias, Valencia, lunes 2 de noviembre de 1896.

Con eso basta para que El Pueblo  publique un artículo largo que se puede considerar de hecho como una reflexión sobre las vistas y las expectaciones del público, de una indudable modernidad: 

Nos hemos ganado una ‘filípica’ de LAS PROVINCIAS con motivo de los cuadros Noche de Bodas Can-Can que se exhiben en los cinematógrafos de Apolo y Ruzafa.
El diario de la calle del Mar se permite insultar a lo que llama nuestro público, y no hemos de imitarle nosotros, porque aunque muy distanciados del suyo, si lo tiene, nos ha de merecer siempre respeto y consideración. Cuestiones son estas de buen gusto y delicadeza contra las que han atentado el periódico silvelista.
La excomunión por él lanzada ha venido a enterarnos de que un can-can con colores es más pornográfico e inmoral que aquellas cuadrillas del Carnaval di Parigi, las de Mis Helyet y otras por el estilo que al natural, con colores y todo, admitió hoy el escandalizado colega.
Si tomáramos en serio esas extemporáneas e hipócritas ostentaciones de moralidad a que viene entregándose, podríamos contestarlas consignando todos los días el nombre del redactor de dicho periódico que acuda a los referidos teatros a autorizar con su presencia el espectáculo ‘maldito’. Porque eso de escandalizarse por la mañana para acudir por la noche para ocupar la butaca y poner cara de fauno regocijado ante los cuadros que luego ha de excomulgar, es muy fuerte y muy contradictorio.
Si el órgano de los silvelistas no es un farsante, tendremos el disgusto de no verle ni en Apolo ni en Ruzafa mientras se representen los cuadros que de allí le arrojan.
Pero ya verán ustedes como esto no ocurre, porque una cosa es predicar y otra dar ejemplo.
Y sin sentar plaza de moralistas –que quede eso para LAS PROVINCIAS– hemos de referirnos a otro cuadro, aquel de la griseta y el granadero encerrados en un armario, que observado no con los maliciosos ojillos del diario silvelista, sino con los de la moral y buen sentido, pudiera tomarse como más próximo a la pornografía, de mucho menos gusto y más escaso de arte que el del despreciado can-can. Nada contra él ha dicho LAS PROVINCIAS, a pesar de que ese representó ante sus mismas narices (no es alusión). ¿Es acaso porque este cuadro es fijo, a diferencia de los otros, y el movimiento es lo único que impresiona al colega? ¡Libidinoso!
Por lo demás, sepa que si dándonos lecciones de moral ha de ganarse el cielo, puede abrir cátedra, que nuestro deseo es no impedir que LAS PROVINCIAS muera en olor de santidad.
Y concluyamos esta réplica con algo de poesía: ‘En este mundo traidor/nada es verdad ni mentira;/todo es según el color/del cristal con que se mira’.


El Pueblo, Valencia, martes 3 de noviembre de 1896, p. 2.

Pero detrás de esta polémica, están por supuesto las luchas que ocupan, entonces, la vida política valenciana y española. En cualquier caso, con estos artículos, se acaban las tensiones periodísticas. Algunos días más tarde, el Mercantil valenciano condena a su vez el nuevo cuadro, El Baño de una parisién:  “el cinematógrafo nos ofreció un nuevo cuadro anunciado con bombo y platillo que resultó bastante sucio y sin gracia” (El Mercantil valenciano, Valencia, sábado 14 de noviembre de 1896.) Pero esta vez, no hay polémica. El cinematógrafo del teatro Apolo se despide finalmente el 22 de noviembre, sin que se llegue a aclarar el apellido de su dueño:

Apolo
Como esta noche se despide del público Mr. A. Marrengo, dueño del cinematógrafo que tan buenos cuadros ha dado a conocer, la empresa de este coliseo, deseando que nadie se quede sin apreciar este maravilloso invento, y para dar mayores atractivos, ha dispuesto rebajar la mitad de los precios de las localidades y entradas. La butaca sólo costará tres reales y la entrada general un real. Se pondrán en escena el aplaudido drama en tres actos De mala raza, la graciosa pieza valenciana Per el fraude... y la delicada comedia en un acto La praviana. Además, con esta función monstruo el cinematógrafo proyectará por última vez sobre el lienzo blanco las mejores fotografías animadas, alguna de ellas no presentada aún.
Sobrado número de alicientes hay para que este noche se vea concurridísimo como de costumbre el teatro de Apolo.


El Pueblo, Valencia, 16 de noviembre de 1896, p. 2

Por su parte, el Nuevo Cinematógrafo de París se despide el 22 de noviembre (La Correspondencia de Valencia, Valencia, 22 de noviembre de 1896).

El Cinematógrafo de Eugène [Six] del Teatro de la Princesa (noviembre-diciembre 1896)

Si en octubre de 1896, Karl Kalb ha hecho una broma sobre la llegada del tren, no ocurre lo mismo pocas semanas más tarde cuando se presenta en Valencia, el francés Eugène [Six] -no se conoce su apellido exacto ya que también figura como [Lix] en la prensa valenciana. Viene contratado por el Teatro de la Princesa. Este coliseo se inaugura el 20 de diciembre de 1853 y se le da su nombre en honor a la princesa de Asturias. En su escenario se presentan obras de corte popular, sainetes, zarzuelas, etc. Con Eugène [Six], la cosa ya va en serio, y se presenta en la capital del Turia con la intención de rodar películas:

Con objeto de fotografiar escenas animadas de esta ciudad para el cinematógrafo que pronto funcionará en el teatro de la Princesa, ha llegado a Valencia el artista Parisién Eugene Six, dedicado a esta clase de trabajos.
Tenemos noticias que ha fotografiado algunos grupos del mercado y que se propone reproducir el tribunal de las aguas, bailes populares, el tiro del palomo y otros cuadros valencianos.
Tenemos entendido que mister Eugene piensa sacar hoy varios grupos de tiro del palomo que se celebrará esta tarde en el cauce del río.


El Mercantil valenciano, Valencia, 19 de noviembre de 1896.

En Las Provincias del mismo día se señalan las vistas "entre las cuales figurarán escenas como las de los bailes populares, tribunal de las aguas, tiro de palomo, y otros tan gráficas éstas." No disponemos de más tertimonios de los rodajes, pero sabemos que las cintas se van a revelar en París:

Practicadas las pruebas y seguros del buen éxito, el lunes próximo se exhibirá en el teatro de la Princesa el nuevo cinematógrafo, bajo la dirección de Mr. Six. Los cuadros que presentará dicho señor serán del extranjero y en funciones sucesivas podrá apreciar el público los tomados en esta capital, que deben llegar muy pronto de París, y de los que tenemos las mejores noticias.


El Pueblo, Valencia, 5 de diciembre de 1896, p. 2.

El historiador Vicente Vidal Corella, en 1971, escribe que las cintas son asesoradas por dos pintores, Ramon Stolz Seguí (1872-1924) y José Benavente Calatayud (1858-1910)  pero sin indicar sus fuentes:

Al efecto y para que las escenas fueran apropiadas y bien realizadas, se encargó la dirección a dos excelentes pintores valencianos, los señores Stolz y Benavent. Y en un bello paisaje de la huerta de Ruzafa, “Monsieur Eugene Lix” plantó su cámara y captó “un baile de labradores, tomando parte bonitas mujeres, que en nuestra tierra no faltan, vestidas con mucha propiedad”, y seguidamente el guiso de una paella que, después del rodaje, fue gustada por todos –artistas, intérpretes e invitados–, bajo el emparrado de una barraca.
Pero estas cintas tenían el inconveniente de necesitar algún tiempo para su revelado y tiraje, puesto que ello se verificaba en Francia, y corría el riesgo de que cuanto ya estaban listas para ser proyectadas en la pantalla llegaban tarde, como en el caso del teatro de Princesa, donde la empresa había cambiado y prefería las representaciones teatrales a las cinematográficas.


Vicente Vidal Corella, Valencia antigua y pintoresca, Valencia: Publicaciones del círculo de Bellas Artes, 1971, p. 166-168. 

El asesoramiento de Ramón Stolz Seguí (1872-1924) y José Benavente Calatayud (1858-1910) resulta una experiencia interesante y en cierto modo bastante excepcional en el contexto de los inicios. La presencia de los pintores Stolz y Benavente indica una preocupación artística realmente sorprendente, y puede indicar que Eugène [Six] pertenece al mundo de los artistas o pintores.

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Retrato del pinto Stolz por Martínez Sanz
Gran Vida, 1º de octubre de 1911

Finalmente, el cinematógrafo del teatro de la Princesa se estrena el día 7 de diciembre con la presentación de vistas extranjeras:

Princesa
[...]
Un nuevo cinematógrafo se presentará hoy en este teatro, con vistas del extranjero, las que muy pronto serán sustituidas por otras tomadas en nuestra capital y que representan escenas que han de llamar la atención del público.


El Pueblo, Valencia, 7 de diciembre de 1896, p. 2.

Según El Mercantil valenciano del 8 de diciembre, la sesión "dio un resultado satisfactorio" y "se ve que está manejado por experto personal." Finalmente, el día 17 de diciembre se estrenan las primeras vistas valencianas:

Ofrecía el programa un aliciente muy atractivo a nuestro público. La presentación de dos cuadros del cinematógrafo, tomados en Valencia. Uno la vista del Mercado, en el que se distingue la monumental Lonja y se ven el bullicio y animación propios de nuestra primer plaza de abastos. El otro es la plaza de la Reina, con la entrada a la calle del Mar y allí se distinguen varias personas conocidas de esta capital.
Otro motivo de animación hubo en este espectáculo. Uno de los cuadros dió ocasión a manifestaciones patrióticas. Es el paso en alta mar de un grande y hermoso trasatlántico. El público pidió a la orquesta Cádiz y esto dió ocasión a entusiastas aplausos y vivas a España y su ejército expedicionario, y como había en el teatro varios de los militares que hoy salen con rumbo a Filipinas, hubo de repetirse el cuadro con general satisfacción.


Las Provincias, Valencia, 18 de diciembre de 1896.

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Unión Postal Universal,
Valencia Plaza del Mercado (c. 1900)
Colección O.
Valencia-Plaza de la Reina (C. 1903)

Casi de forma simultánea, desaparece el cinematógrafo del teatro de la Princesa que anuncia su última sesión el día 19 de diciembre (El Mercantil valenciano, Valencia, 19 de diciembre de 1896).

Repertorio (otras vistas): El baile de los niños, La noche terrible, La marcha de dos vapores en alta mar (El Mercantil valenciano, Valencia, 8 de diciembre de 1896), Declaración de amor, Llegada de un tren  (Las Provincias, Valencia, 8 de diciembre de 1896).

El Cronofotógrafo del teatro Ruzafa (diciembre 1896)

Por segunda vez, ese mismo año, el teatro de Ruzafa va a presentar un aparato cinematográfico. En este caso, se trata de un cronofotógrafo. Sabemos que en alquel momento, Miguel Pellicer importa o compra aparatos, en particular dos cronofotógrafos de la casa Gaumont. Las pruebas del aparato tienen lugar el día 11 de diciembre de 1896:

Anoche concurrimos a la prueba de unas magníficas vistas que se presentarán en el teatro de Ruzafa por medio de un aparato que tiene el nombre de “Cronofotógrafo”, perfección absoluta del cinematógrafo, conocido ya en esta capital.
El ensayo de las vistas fotográficas no pudo tener un éxito más franco y merecido.
El público que presenció la presentación aplaudió entusiasmado ante la perfección y la propiedad de las mismas.
Tienen de ventaja sobre las ya exhibidas en otros aparatos, la precisión del detalle, el derroche de claro y obscuro artísticamente combinado, que da a la “instantánea” un realce de vida y exactitud verdaderamente notable.
Todas las vistas que se presentaron están arrancadas admirablemente del natural; no interrumpe la visión el movimiento malformado da otras instantáneas “cinematográficas”, y la abundancia de luz sobre el completo relieve de detalles establecen en los cuadros realidad y arte sorprendentes.
Hace esto confiar en un verdadero éxito para tales vistas, que han de gozar merecidamente la presencia del público, por lo que no es aventurado felicitar a Mr. Marcielia, dueño y presentador de las mismas.
Todos los cuadros son muy interesantes, no vistos hasta ahora, y se anuncia presentar uno que ocupará toda la boca del escenario y otros tomados de escenas de nuestra capital, entre ellas el típico “tribunal de les aigües”.
Así, pues, buena campaña se presenta para el cronofotógrafo de Ruzafa.


El Pueblo, Valencia, sábado 12 de diciembre de 1896, p. 2.

El periodista insiste en la calidad de la proyección lo cual no sorprende dado que el chronophotographe de Gaumont utiliza cintas de 60 mm que ofrecen imágenes de mayor calidad que las de 35 mm. Existe por otra parte una duda sobre el operador cuya nombre va cambiando según los diarios. A veces aparece también como [Marselieu], pero no se le ha podido localizar de momento. El estreno tiene lugar al día siguiente, 12 de diciembre y Las Provincias es el diario que más detalles da de esta inauguración: 

En este teatro, y después de la función de anoche, se hizo el ensayo del “Cronofotógrafo Marselieu”, aparato parecido al “Cinematógrafo” que ofrece también cuadros fotográficos animados.
Tiene este nuevo aparato la ventaja de que las vistas que se ofrecen al espectador son de mucha más claridad, y permiten se aprecien hasta los más pequeños detalles.
Entre las que se exhibieron, recordamos una vista de globos cautivos, escena de picadero, el paso del czar de Rusia, un baile y otras, todas ellas de excelente efecto y notable perfección.
Ofrecer [sic] además este aparato notables mejoras en esta clase de vistas. A los pocos días de exhibición se ampliará el lienzo donde se proyectan aquellas a todo el bocaporte del escenario y se harán varias fotografías de Valencia, sin que para nada se envíen a París como hasta ahora se hace.
A resultar en la función al público como el ensayo de anoche, indudablemente conseguirá su favor y acudirá al espectáculo.
Los invitados fueron obsequiados con pastas, dulces, licores, champagne y cigarros.


Las Provincias, Valencia, sábado 12 de diciembre de 1896, p. 2.

Además de las cintas Gaumont, el artículo aporta una información interesante. Ya no es necesario mandar las cintas a Paris para su revelado, y se pueden revelar en la misma Valencia. Eso indica, en cualquier caso, que en la capital del Turia existe por lo menos una persona que tiene la capacidad tecnológica para realizar revelados y, probablemente, positivar los negativos. Al final del mes de diciembre, se presenta la Danza serpentina, una cinta exitosa .(El Mercantil valenciano, Valencia, sábado 26 de diciembre de 1896.) En los días siguientes, se señalan otras vistas: La muerte de un cabecilla (El Mercantil valenciano, Valencia, jueves 31 de diciembre de 1896) que también se anuncia como El episodio de la guerra de Cuba (El Pueblo, Valencia, 1º de enero de 1897, p. 3). El cronofotógrafo participa de un espectáculo en el cual además se presentan obras de teatro, zarzuelas o sainetes. Finalmente la última función tiene lugar el 10 de enero de 1897 y se presenta una nueva vista:

El cronofotógrafo presentó un nuevo cuadro de gran efecto, además de los ya conocidos y entre los que sobresale el titulado “Salto de vallas por la caballería francesa.”


El Pueblo, Valencia, lunes 11 de enero de 1897, p. 3.

El cronofotografo del teatro de Ruzafa desaparece sin que sepamos si sigue su camino. En Castellón de la Plana, se anuncia la próxima llegada del cronofotógrafo para las fiestas de la Magdalena, pero se conoce que finalmente no se presenta.(Heraldo de Castellón, Castellón, martes 9 de marzo de 1897, p. 2).

El Cinématographe Lumière (diciembre 1896-marzo 1897)

En España, el sistema Lumière se ha puesto en marcha desde el mes de mayo en Madrid, pero durante esta segunda temporada se van a abrir puestos de nuevo en la capital, en Barcelona, en Sevilla y en Valencia. El concesionario es Jean Busseret que solicita al Gobernador Civil la autorización para poder instalar un aparato Lumière en la capital del Turia.

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Carta de Jean Busseret, Valencia, 16 de diciembre de 1896
© Archivo de la Diputación Provincial de Valencia

La segunda figura después del concesionario es el responsable del puesto, E. Murat que abre el salón del cinematógrafo Lumière en la calle de Zaragoza, en la planta baja de la antigua casa de Celemina (“esquina del Miguelete”). El día 18 de diciembre el responsable organiza una sesión reservada para la prensa y para las autoridades:  

En la calle de Zaragoza, frente al Miguelete, se ha inaugurado un magnífico cinematógrafo Lumière, en el que se exhiben vistas fotográficas de gran efecto y novedad.
Casi todas ellas tienen asunto marcadamente español, lo cual constituye una novedad recomendable.
Ayer presenciamos la prueba de seis grandiosos cuadros que representaban una vista de la Puerta del Sol, desfile de un batallón de ingenieros españoles, el puerto de Barcelona, un vivac militar, un baño improvisado y otros.
Todos ellos aparece en con abundancia de luz y fijeza de líneas y gran amplitud de proporciones.
Así se explica el éxito que ha obtenido dicho cinematógrafo al exhibirlo en París, Madrid y otras capitales europeas.


El Pueblo, Valencia, sábado 19 de diciembre de 1896, p. 2. 

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Hauser y Menet-Madrid, Valencia: calle de Zaragoza (c. 1900)

También ha dispuesto E. Murat  destinar el producto de una sesión del día de inauguración a los heridos en las campañas ultramarinas (El Mercantil valenciano, Valencia, sábado 19 de diciembre de 1896). Después de algunos artículos a raíz de la inauguración, la prensa no se ocupa mucho de esta cinematógrafo. Además, existe una competencia clara con otros aparatos que se van presentando en Valencia. De hecho, la situación económica del puesto no es muy buena y el propio E. Murat se queja en una carta privada que le manda al responsable del puesto de Barcelona, Jean Villemagne. Indica que los ingresos del puesto sólo han alcanzado 36 francos desde la inauguración. Además, la instalación es, según lo que cuenta, grotesca y sucia, totalemente mezquina, sin gusto: papel negro o colgado, formando olas de mar. Está decidido, si la casa Lumière se lo permite, a cambiar de local, y de hecho, ya ha encontrado uno en la calle de las Barcas, calle muy transitada y que podría permitir una mayor rentabilidad del puesto. Y finalmente, no tiene una buena impresión de la ciudad de Valencia. Sabemos por fin que lleva el puesto con su mujer que lo acompaña. 

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E. Murat, Carta a Jean Villemagne, Valencia, 12 de enero de 1897
© Institut Lumière, Lyon

En cualquier caso, el puesto va a seguir hasta el final en la calle Zaragoza, tal vez porque la casa Lumière -o el concesionario Jean Busseret- no comparta la misma idea que E. Murat. Probablemente porque el negocio no le sale bien, el responsable intenta una nueva estrategia comercial, al proponer, a mediados de febrero, unos abonos al público. No sabemos si las cosas se arreglan. Lo cierto es que el cinématographe no se anuncia con frecuencia en la prensa y además, dejando de lado las películas inaugurales, no se conoce ningún otro título de las cintas estrenadas.

Mañana insertaremos un cupón o vale para el cinematógrafo Lumier [sic] instalado en la calle de Zaragoza.
Los que presenten dicho cupón podrán asistir abonando tan sólo 75 céntimos a las exhibiciones extraordinarias que se darán en el indicado sitio los jueves, viernes, sábados y domingos, y que se compondrán de quince vistas diferentes con sus explicaciones respectivas.
La entrada a dichas funciones costará una peseta a las personas que no presenten el cupón.
De modo que nuestros lectores podrán ver con economía de 25 céntimos un espectáculo cultísimo y de gran mérito porque el cinematógrafo Lumier es de los mejores de su clase.
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El Pueblo, Valencia, 17 de febrero de 1897 El Pueblo, Valencia, 18 de febrero de 1897

En los últimos días de su estancia en Valencia, el responsable intenta una estrategia económica, y baja los precios (Las Provincias, Valencia, 2 de marzo de 1897). A partir de allí, ya no se tiene noticias del puesto que probablemente cierre pocos días después. 

El Eliseo-Express de Manuel Galindo (diciembre 1896-marzo 1897)

En las giras del Eliseo Express de Manuel Galindo, Valencia ya ha tenido la oportunidad de ver el museo artístico, un espectáculo cientifico-recreativo con sus dioramas, linternas, fonógrafos, etc. Pero este año, durante las fiestas de invierno, el dueño vuelve , desde Madrid, con un nuevo invento, el cinematógrafo: 

En la calle de las Barcas, núm 3, planta baja, ha sido instalado el “Eliseo Express”, magnífico espectáculo que tanto favor gozó del público durante la pasada feria y promete conseguir en la actual.
Como el año último, presenta el artístico diorama selecta colección de vistas fotográficas, en las que aparecen reproducidas con sorprendente exactitud todos los países de tierra. Huelga recomendar esta sección, conocida ya de nuestro público y favorecida por el mismo en lo mucho que va e; [sic] baste decir que quien quiera formarse idea completa de lo que son París, Londres, Pekin, Roma, Nueva York, El Cairo y demás capitales del mundo, puede adquirirla ante esas magníficas vistas diorámicas, a las que solo falta color para ser la realidad.
Exhibe igualmente el fonógrafo Edisson [sic], para el que trae un escogido repertorio de ópera y zarzuela, rondallas, charangas, cante flamenco y recitado.
Y la novedad consiste en un cinematógrafo, aparato completísimo en el que presenta proyecciones animadas en tamaño natural y realidad completa. Entre los mejores cuadros que exhibe, entre ellos nuevos, los titulados Baile del paraguas, Un lavadero, Una corrida de toros, El río Marne y Escenas cómicas.


El Pueblo,Valencia, lunes 21 de diciembre de 1896.

Las películas estrenadas no permiten saber a qué editor(es) pertenecen. Una de las singularidades del funcionamiento del Eliseo-Express es que se disocian los diferentes aparatos y se diversifican los precios, con lo cual cada espectador puede escoger lo que le parece:  

He aquí los precios que podrán visitarse todos los departamentos del “Eliseo Express”.
Cinematógrafo, cada sesión de cuatro cuadros, 10 céntimos; fonógrafo, cada audición, a escoger entre las piezas del repertorio, 10 céntimos; dioramas, cada uno, compuesto de 25 céntimos, 10 céntimos.
Como se ve, los precios de este recreativo y variado espectáculo, no pueden ser más reducidos.
La empresa del “Eliseo Expréss” terminará en breve las exhibiciones, y, por lo tanto, promete verse concurridísimo.


El Pueblo, Valencia, sábado 13 de febrero de 1897, p. 2.

Posteriormente, ya desaparecen las informaciones y  el último anuncio lo publica Las Provincias el día 11 de marzo de 1897.

seguirá...

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