Henri HUET

(Chatou, 1883-Barcelone, 1971)

huet henri

Jean-Claude SEGUIN VERGARA
Palmita GONZÁLEZ LÓPEZ

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Zéphir, Édouard Huet (1820-) épouse Marie, Henriette Rose Renaud (1823-). Descendance: 

  • Édouard, Eugène, Emmanuel Huet (Paris, 23/07/1857-) épouse Marie, Constance, Laetitia Benoist. Descendance:
    • Édouard, Henri Huet (Chatou, 18/01/1883-Barcelone, 15/08/1971) épouse (Le Perreux, 07/04/1920) Jeanne, Constance Juvency (Paris 9e, 19/06/1886).

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En 1907, Henri "Enrique" Huet se hace cargo de la filial española de la casa Gaumont, que se ha fundado desde 1905. 

 

El 3 de julio de 1927 se da una fiesta-homenaje al director-gerente de la Gaumont en Barcelona, por su XX aniversario en ese puesto. 

 

huet henri 1927
El alto personal de la casa Gaumont y representantes de la Prensa profesional, rodeando a M. Gaumont (1) y monsieur Huguel (2)
Arte y cinematógrafo, Año XVII, núm. 314-315, Barcelona, junio-julio de 1927.

La cinematografía en nuestro país y don Enrique Huet son dos cosas tan íntimamente ligadas, que no es posible hablar de la una sin hacerlo del otro.
La actuación de D. Enrique Huet desde los primeros balbuceos de nuestra industria cinematográfica ha tenido una evidente influencia en su evolución, y un apunte biográfico del prestigioso actuario ha de representar inevitablemente algo así como un repaso a la historia de la cinematografía en nuestra patria.
En la actualidad, que tanto se habla de la producción nacional y que asistimos a la edición de películas españolas, es oportuno citar que desde el año 1905 la casa Gaumont había empezado a registrar y editar en España no sólo películas mudas, sino películas cantadas, que fueron exhibidas en público mediante el aparato de sincronismo, precursor de los aparatos sonoros actuales, denominado Cronófono Gaumont.
Todos los antiguos barceloneses recuerdan haber visto películas cantadas en el cine Beliograph de la rambla del Centro, en la actualidad cine Ramblas.
Desde aquella época D. Enrique Huet ha venido ocupándose de los asuntos cinematográficos españoles, y en el año 1909 se instaló definitivamente en Barcelona como director de la casa Gaumont.
En aquella misma época empezó la edición de actualidades españolas, que semanalmente durante veinte años, y secundado por sus colaboradores, han sido distribuidas en un número considerable de cinemas.
También ha sido desde sus comienzos un constante cooperador de esta revista, a la cual ha prestado siempre su apoyo.
Fué a partir del año 1909 cuando los negocios cinematográficos adquirieron en nuestro país importante desarrollo. Hasta aquel entonces se efectuaba el negocio del film mediante la venta de copia en provincias y no existía ninguna organización importante de alquiler de películas. Estas organizaciones nacieron en el año 1909 simultáneamente en la casa Gaumont, dirigida por el señor Huet, y en la casa Pathé, que dirigía el Sr. Garnier. En aquel entonces hicieron su aparición unas ediciones artísticas que marcan una época en la historia del cinema. Mientras Gaumont lanzaba su colección de La vida tal como es, dirigida por el famoso director Louis Feuillade, la casa Pathé lanzaba su célebre colección Film de Arte, editada con la colaboración del Sr. Delac, el actual presidente de la Cámara Sindical de la Cinematografía Francesa de París.
La producción francesa era entonces la dueña absoluta de todos los mercados de exportación de películas cinematográficas.
Italia siguió este movimiento, apareciendo sucesivamente las primeras grandes producciones de Cines, Ambrosio, Itala, etc.
Es curioso recordar que en aquel entonces los Estados Unidos eran el cliente comprador más importante de la producción francesa y huelga decir que nadie se preocupaba de la competencia de los productores americanos; solamente se veía de vez en cuando alguna película de la Vitagraph, que fué la primera en darse a conocer en los mercados europeos.
D. Enrique Huet desarrolló entonces sobre todo el territorio español una organización comercial muy perfeccionada con subagencias que, guardando relación con la importancia de los negocios en aquella época, no tenían nada que envidiar a las más importantes organizaciones de hoy. Uno de los motivos del éxito de la organización comercial creada por D. Enrique Huet fué que no se limitaba a presentar las excelentes películas producidas por la casa Gaumont, sino que ya entonces seleccionaba entre todos los productores independientes las películas susceptibles de interesar al público español.
La gran guerra del año 1914 paralizó la producción europea y permitió la expansión del cine americano durante los cinco años que estuvo inactiva la industria cinematográfica europea.
No obstante, durante esa época la casa Gaumont lanzó sus grandes series, que empezaron con el éxito formidable de Judex, obra de Louis Feuillade, interpretada por René Cresté.
En el año 1919, al regresar de la guerra D. Enrique Huet después de haber prestado sus servicios como piloto en la Aviación francesa, se puso nuevamente a la obra, dando un nuevo impulso tanto a los servicios técnicos cinematográficos propiamente dichos como a la distribución de películas, y lanzó las primeras grandes producciones francesas que salieron después de la guerra : El amigo Fritz, Las dos niñas de París y todas las obras de Louis Feuillade, que tanto éxito obtuvieron en España.
D. Enrique Huet dedicó siempre la mayor atención a dar la máxima variedad a las películas importadas. Buen ejemplo de ello son La AtlántidaEl beso de la victoria, Miguel Strogoff, Sodoma y Gomorra, El conde de Montecristo, etc., etc.
No obstante, mientras iba perfeccionándose de temporada en temporada la técnica de las películas mudas, varios inventores, utilizando los extraordinarios recursos que ofrecía la radiotelefonía y en particular la creación de la lámpara Triodo, preparaban el advenimiento del cine sonoro.
Previendo el desarrollo futuro del cine sonoro, D. Enrique Huet desde el año 1923 se había interesado por la radiotelefonía, y fundó, junto con un grupo de entusiastas, la Sociedad de Radiodifusión " Radio- Barcelona", que se instaló en el hotel Colón y después se traslado a la cumbre del Tibidabo. También cooperó a la fundación y organización de la Asociación Nacional de Radiodifusión.
Cuando empezó el cine sonoro en España, hacia el año 1929, D. Enrique Huet organizó la instalación de las primeras cabinas sonoras de varios salones importantes de espectáculos de España.
El porvenir de la cinematografía en España se anunciaba más brillante que nunca, y, por motivos de salud, el gran iniciador y propulsor de la cinematografía, D. León Gaumont, tuvo que retirarse de las actividades cinematográficas.
D. Enrique Huet tomó entonces la determinación de hacerse cargo de la casa que había fundado como apoderado de D. León Gaumont, asumiendo todas las responsabilidades de los importantes servicios creados en España durante un cuarto de siglo.
Aficionado toda su vida al arte fotográfico, don Enrique Huet ha divulgado en España aparatos fotográficos de gran reputación, como el famoso aparato estereoscópico bien conocido bajo el nombre de Stereospido Gaumont. En fin, es representante para España, desde muchos años, de D. Louis Lumiere, el glorioso inventor del cinematógrafo y de las placas autocromas y, más recientemente, de la película fotográfica en colores naturales "Lumicolor".
En el año 1931 creó la Empresa Fantasio, que explota con tanto acierto dos importantes salones de Barcelona: Fantasio y París.
Más recientemente, y con el fin de facilitar la explotación de las grandes obras internacionales en España, organizó con varios amigos los "Servicios LERIK", que permiten imprimir títulos sobre gelatina, o sea sobre copias directas.
Por otra parte, D . Enrique Huet fué uno de los primeros actuarios que se dió cuenta del interés que presentaba la producción nacional de películas editadas en España con elementos puramente nacionales, y desde el año 1927 editó películas que alcanzaron un resonante éxito: La tía RamonaLa última cita y La España de hoy.
Con el advenimiento del cine sonoro prestó su más decidido apoyo a las primeras tentativas de producción hablada que se registraron en España, hasta que recientemente tomó la decisión de montar los Estudios Lepanto, que han sido equipados con los elementos técnicos más perfeccionados.
Y así, llevado de su probado interés por la cinematografía nacional, editó sus dos primeras producciones habladas en español, ¡Viva la vida! y El tren de las 8,47, esta última realizada en los mencionados Estudios Lepanto.
D. Enrique Huet es, pues, uno de los pionniers del cinema nacional y uno de sus más fervientes propulsores.


Arte y cinematografía en el año XXV de su publicación 1910-1935, Barcelona, 1936.

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