Artistas y literatos catalanes

 

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Artistas y literatos catalanes

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1 Sala Mercé  
2 Lluis Graner; Segundo de Chomón
3 ≤24/03/1905  
4 España, Barcelona   

SALA MERCÉ.-Con un éxito inusitado se estrenó anoche la nueva película, que reproduce escenas de la vida profesional de "Artistas y literatos catalanes", constituyendo este nuevo número una novedad interesantísima, que sin duda atraerá a la elegante Sala Mercé numeroso público.
La visión estrenada anoche tiene tal valor de arte que merece que de ella nos ocupemos detenidamente en la próxima edición.


La Vanguardia, Barcelona, 24 de marzo de 1905, p. 3. 

  

UNA VISIÓN NOVÍSIMA en la “Sala Mercé”
Ayer, conforme anunciamos, se inauguró ante el selecto público que de continuo se renueva, en la “Sala Mercé”, la visión do las películas íntimas de los hombres que actualmente constituyen la intelectualidad catalana, sorprendidos en un momento de su vida habitual.
La idea no puede ser más feliz, ni la ejecución más esmerada y perfecta.
El eximio artista don Luis Graner, que dirige personalmente la impresión de las películas cinematográficas, ha escogido los fondos de las escenas, los momentos perpetuados por la fotografía y el tiempo de la exhibición, con tal acierto, que todos los cuadros resaltan interesantísimos y documentados expertamente.
Una rápida descripción de esa parte del espectáculo de la Sala Mercé bastará para que nuestros lectores formen concepto aproximado de su novedad y de su valía como medio da cultura, y como tributo á algunos de los que en esta tierra sobresalen en el campo de las artes y de las letras.
Comienza ese que pudiera llamarse “viaje alrededor del cerebro de Barcelona” por la visión del interior del taller de Ramón Casas.
El notable y sugestivo artista está sentado frente á su caballete de trabajo y aparece en el momento de esbozar sobre la tela la figura de una gentil niña, hermosa criatura que parece sugerir al artista una de aquellas deliciosas cabecitas que son el encanto de los ojos.
Ramón Casas, con una espontaneidad ni un instante supeditada a la observación del objetivo, imprime con rasgo nervioso sobre la tela su rápida visión de! original que tiene delante.
Mas el fotógrafo, atraído por tantos elementos de arte como hay en el taller de Casas, ladea la cámara de la máquina y pasea la mirada por la habitación, haciéndonos ver los cuadros y dibujos allí coleccionados, de manera que además del artista, vemos detalladamente el sitio donde se han producido obras tan admirables y que tan alto han puesto aquí y fuera da aquí el prestigio de la pintura catalana.
Este procedimiento de exhibición de los ambientes en que fecundan y producen nuestros artistas y literatos, siguese con los restantes modelos cinematografiados; de manera que la visión es, además de interesante para la curiosidad, instructiva para la observación.
Aparece luego Enrique Clarasó modelando una figura da niño, muy bien colocada. El notable escultor imprime sus dedos en la dócil masa de barro, resultando esta escena, como la anterior, muy interesante.
Modesto Urgell, el maestro en perpetuar las melancólicas visiones de las horas tristes, traza el croquis de una silueta da cementerio; con rasgos resueltos, con aquella su manera personalísima; dibuja como habla.
El maestro da las filigranas pianísticas, don Carlos G, Vidiella, pulsa sobre el obediente teclado una página de Chopín.
Santiago Rusiñol, con su mirada penetrante atisba un momento de la naturaleza, y luego, como si temiese que el espléndido modelo cambiara de aspecto, traslada á la tela la impresión que se refleja en su retina: es el Rusiñol que ha enriquecido todos los museos del mundo con sus jardines luminosos, de árboles recortados, de aguas estancadas, de estatuas con patina de legado secular.
A seguida, como evocado por el deseo del espectador, aparece el Rusiñol poeta; sentado al borde de un surtidor de mármol blanco, escribiendo una página del Jardín abandonado, como si se la dictara la naturaleza misma, que yace allí olvidada de todos, menos del poeta que la revive y la evoca.
Vemos a Arcadio Mas y Fondavila pintando en plain-air el retrato de una adolescente; vemos á Luis Graner tratando de sorprender la expresión de Rusiñol, también a! aire libre; mas el pintor-poeta, que es todo vida que se desborda, sujeto allí en la silla del modelo, cabecea un sueño y al fin  se sacude del compromiso y se levanta desenfadadamente. Es una escena simpática é interesante como pocas.
Vemos á José Llimona modelando una de las colosales figuras para el monumento del doctor Robert.
La mano del genial escultor imprime su voluntad al barro, como la garra del hombre que, convencido de la interpretación, impone su voluntad á mármoles y bronces.
Mientras dura la visita al taller de Llimona, la orquesta completa la sugestión interpretando el himno que compuso el maestro Nicolau á la memoria de aquel gran patricio.
A estas visiones seguirán otras no menos notables, tales como el maestro Millet con el “Orfeó Catalá”, Gual dirigiendo un ensayo del “Teatre Intim”, el templo de la Sagrada Familia y otras muchas, que habrán de sorprender y agradar, porque serán documentos de nuestra vida intelectual. Porque esas películas que ha ideado el señor Graner llegarán á constituir algo así como el índice de cuanto en Barcelona se haga notar por su significación elevada y relevante en las manifestaciones de la inteligencia y el trabajo.


La Vanguardia, Barcelona, 25 de marzo de 1905, p. 8.

  

Películas íntimas de personatges catalans.-Es realmente una troballa l'idea d'aquestas películas que están a punt d'inaugurarse a la Sala Mercé. Se tracta de donar una visió cinematográfica de personas conegudas en el món del art y de las lletras, sorpresas en l'acte de las sevas habituals ocupaciones.
Per l'ensaig que hem vist d'algunas d'aquestas películas, podém avensar que constituiran las tals, una de las més contables y fins instructivas curiositats dels nostres temps. Entre'ls personatges cinematografiats, recordem al paisatgista Modest Urgell dibuixant sobre una gran tela la silueta d'un cementiri; a n'en Ramón Casas, fent el retrato d'unas nenas entre grupos de flors; a n'en Carles G. Vidiella, tocant al piano una de las pessas del seu repertori; a n'en Santiago Rusiñol, pintant al aire lliure y a n'en Llui Graner, retratant a n'en Rusiñol; a l'Arcadi Mas y Fondevila, fent estudis del natural en un jardí, y altrs y altres que sería llarch esmentar.
Peró sí que hem de fer mentió apart d'una d'aquestas películas, destinada sens dubte a cridar poderosament l'atenció del públich y a excitar la seva curiositat. Ens referim a la visió cinematográfica del eminent esculptor Joseph Llimona, al acte de treballar en las estátuas per'l monument del doctor Robert. Las grandiosas fitguras ocupan el fons del tatler, y l'artista, ab el model al devant, va donant l'últim retoch a las imatges fillas de la seva imaginació.
L'éxit d'aquesta troballa és seguríssim, perque, además de la seva originalitat, ha de contribuir a popularisar el nom y els fets dels homes que en els actuals moments constitueixen gran part de la cultura barcelonina.
A darrera hora'ns notifican que las Películas íntimas de personatges catalans s'inaugurán avuy dijous.


La Veu de Catalunya, Barcelona, 23 de abril de 1905, p. 3.

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24/03/1905  España, Barcelona  Sala Mercé  Artistas y literatos catalanes
       

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