MURCIE

Jon LETAMENDI GÁRATE
Jean-Claude SEGUIN VERGARA

Murcie, capitale de la province de Murcie (Espagne), compte 108.408 habitants (1897).

1896

El fotoanimógrafo de Juan Belmas y Leopoldo Guerrero (calle Trapería, nº 19, 17 de agosto-> 7 de septiembre de 1896)

En agosto de 1896, Juan Belmas y Leopoldo Guerrero presentan un aparato, el fotoanimógrafo en  la calle Trapería. Una primera función, probablemente privada, tiene lugar el  lunes 17:

El Fotoanimógrafo
Anoche tuvimos ocasión de asistir á la inauguración de este famoso aparato, que se encuentra instalado en la calle de la Trapería núm. 19.
Mucho habíamos oído hablar de este portentoso invento, pero aun así, sufrimos una agradable impresión, quedando verdaderamente sorprendidos ante la realidad.
Sobre una pantalla de gran tamaño se proyectan fotografías animadas, vivas, digámoslo así; pues los naturalísimos movimientos de las figuras dan al cuadro un acabado tinte de realidad.
Entre las diferentes fotografías que nos presentaron los inteligentes dueños y contratistas del aparato D. Juan Belmas y D. Leopoldo Guerrero, figuran un desfile de tropas de infantería y caballería, la salida de los operarios de una fábrica y la danza serpentina.
Estos tres números merecieron la admiración de la concurrencia, por los precisos movimientos de las figuras.
No dudamos en recomendar al público este notable espectáculo, en la seguridad que ha de quedar altamente satisfecho.
El precio de cada sección, que se compondrá de dos cuadros ó cintas de 80 metros cada una, costará un real por persona.
Mucho celebraremos que los laboriosos dueños del Fotoanimógrafo, obtengan los resultados que merece su bien acabada obra.


Las Provincias del Levante, Murcia, 18 de agosto de 1896, p. 3.

El artículo no permite saber cuál es el aparato utilizado y las vistas evocadas tampoco informan sobre el editor de las cintas animadas. Un detalle parece algo sorprendente es la longitud de las cintas. El articulista habla de 80 metros, cuando en aquel momento las cintas no pasan de los 20 metros. Otro periódico local publica otra gacetilla que no aporta nada nuevo:

Espectáculo artístico
Lo es sin duda el que se va a presentar al público en esta ciudad, en la calle de la Trapería número 19, con el nombre de "Fotoanimógrafo" y que no es otra cosa que la reproducción sucesiva de fotografías instantáneas que hacen el efecto de la realidad. Así, por ejemplo, se reproduce y se ve el paso de un cuerpo de ejército en marcha y los actos todos realizados por una o más personas, como si transcurriera el tiempo por ellos.


El Diario de Murcia, Murcia, 19 de agosto de 1896, p. 2.

Tal vez lo más notable sea la crónica, ya publicada en septiembre, firmada por J. Arques y que se extiende ampliamente sobre el "fotoanimógrafo". Se trata de una estampa llena de humor sobre el nuevo aparato y las reacciones del público... aunque no contribuye a mejor conocer mejor el sistema utilizado:

Crónica alegre
___
Los que se pirran por las novedades se han llevado chasco esta feria.
Para estas personas no hay diversiones ni placer posible, sin algo sensacional.
Antes, cuando la cabeza parlante era la nota de atracción, no había quien no se sintiera impresionado ante espectáculo tan terrorífico.
¡Una cabeza separada del tronco!
¡Una cabeza que mueve los ojos, y que abre la boca, y la cierra y habla, y lo más asombroso aun ¡come!
La gente se devanaba los sesos pensando donde estaría el estómago de aquella cabeza imposible.
Pero ya no hay cabezas de esas, ni en los ayuntamientos.
Y el público busca impresiones de novedad.
***
Decía, que esta feria no había nada nuevo y he sufrido una equivocación.
El Fotoaminógrafo [sic] de la calle de la Trapería está siendo el pan, para los que buscan algo fin de siglo.
—¿Y qué es eso de Fotoanimógrafo?.—preguntaba ayer un joven á un señor que tenía facha de académico de la Lengua.
—Pues hombre—dijo éste chupando el puño del bastón:—Fotoanimógrafo, es una palabra compuesta...
—¿Es que estaba rota?—preguntó el chico.
—Estaba partida en tres cachos ó nombres.
— jCaramba!
—Y luego los inventores del aparato, que son los tres señores que vé V. ahí dentro, lo juntaron y salió la gran palabra.
—Fotoanimógrafo...
—Justo. Foto es aquel pequeñejo de la barba; ánima, el del collar; y grafo el de los pelos grises.
***
La mayor parte de las personas que visitan este espectáculo, no se paran en desmenuzar frases.
Van al grano, es decir á extasiarse en la contemplación de los cuadros.
¡Y se escucha cada cosa en el salón!
Una señora dijo noches pasadas, que se movían las figuras por que el maestro peluquero del principal, les tiraba de un cordelito.
Pero no faltó quien la desmintiera, echándole la culpa al estanquero de al lado.
—Será lo que quiera—decía la otra noche un caballero.
—Esto tiene mucho mérito; sobre todo el movimiento del caballo grande.
—¿No se ha fijado V. más que en eso?—le objetó otro espectador.
—Hombre, sí, pero yo en cuestión de animales entiendo mucho y por eso me he parado en el caballo.
—¿Es V. veterinario?
—No señor, soy guarnicionero.
***
Mucha gente se estraña de que este espectáculo solo pueda hacerse de noche y dicen que es cosa de brujas.
Y no ha faltado quien venga á encargar un retrato con movimiento y todo, y hasta cantando el paso doble de Miss Leona.
***
Pues bien, esta es la única novedad de esta feria.
El año pasado lo fueron el fonógrafo y el hombre salvaje.
Pero este año no ha venido el último, sin duda por que creería que iba á encontrar otros muchos que le hicieran la competencia.
J. ARQUES.


Las Provincias de Levante, Murcia, 7 de septiembre de 1896, p. 1.

Poco después, en la reseña que publica, en El Diario de Murcia, el periodista E. Bermudez, instalado en Madrid y oriundo de Murcia, se evoca de nuevo el aparato:

DE MADRID A MURCIA
Impresiones de viaje
Salí de Madrid el día 5, en el último tren botijo, con tanta y tan natural alegría, que parecía que iba a la celebración de un festival o a algo grato y para mí desconocido.
¡Venía a Murcia!
Murcia, la ciudad hermosa, mi país natal, donde se meció mi cuna y donde la brisa perfumada de sus jardines, acarició mi frente en mis juveniles años.
[...]
La féria
Muchos forasteros, mucha gente, gran animación en los cafés y muchas mujeres bonitas, en el interior de la féria y fuera de ella.
[...]
Los adelantos de la ciencia también se han exhibido en la Platería y en la feria con el fonógrafo Edisson, cuyas audiciones cuestan 10 céntimos, y con el cinematógrafo, la fotografía animada en movimiento, que se presenta en la calle del Príncipe Alfonso a 25 céntimos de peseta la entrada.
[...]
E. Bermudez.


El Diario de Murcia, Murcia, sábado 12 de septiembre de 1896, p. 2.

La calle de la Trapería también se conoce como la calle del Príncipe Alonso.

murcia calle traperia

Murcia, Calle Trapería (antes Príncipe Alonso) (principios del siglo XX) [D.R.]

El kinematógrafo o Kinétografo (Teatro Romea, 1º-≥ 7 de noviembre de 1896)

En noviembre de 1896, se presenta en el Teatro Romea de Murcia un kinematógrafo o kinetógrafo:

Kinematógrafo
El dueño de este sorprendente aparato, ha llegado a esta población, siendo contratado por la empresa del teatro Romea, para dar en dicho coliseo algunas funciones.
Probablemente, el martes podrá apreciar el público murciano las bellezas de este prodigioso invento. 


Las provincias de Levante,Murcia, 1º de noviembre de 1896, p. 2.

Una función de pruebas tiene lugar este mismo día y está invitada la prensa:

Nuevo espectáculo.
Anoche tuvimos ocasión de presenciar en el Teatro Romea las pruebas del Kinematografo, que mañana se exhibirá en dicho coliseo. El aparato es de los mas perfeccionados que hasta la fecha se conocen. Tenemos la seguridad, de que los diferentes cuadros que se presentan, ha^ de llamar la atención del público.


Las provincias de Levante, Murcia, 2 de noviembre de 1896, p. 2.

La prensa local hace los honores a este nuevo cinematógrafo y describe con todo detalle la sesión inaugural:

Teatro Romea
La empresa de este teatro hace cuanto es posible para dar mayor variedad y los mejores atractivos a los espectáculos.
Anoche presentó un cartel escojido por secciones, en el que figuraban cuatro obras de las más aplaudidas en su género, y que ofrecían muy buena ocasión a los principales artistas para aumentar los aplausos que tan en abundancia vienen escuchando desde el principio de la temporada.
Para esta noche se anuncia la conocida zarzuela “Campanone” y se ofrece la novedad de la presentación del notable aparato “Kinematógrafo”, o sea, fotografías animadas, que ofrecerán a la contemplación del público los siguientes cuadros:
Los segadores (escena campestre)
Un paseo en el mar.
Los herreros.
Avenida del Bosque de Bolonia en París.
El niño y el oso (en colores).
Un baño en el Havre.
El fotógrafo (escena cómica).
Salida de los empleados del Printemps de París.
Los pescadores de cangrejos (en colores).
La plaza de la Ópera de París.
Quemando yerbas.
y La llegada de un tren a la estación.


Diario de Murcia, Murcia, 3 de noviembre de 1896, p. 3.

El mismo diario ofrece una reseña de la inauguración de las vistas:

El kinematógrafo.
Anteanoche, después de representar muy acertadamente “Campanone”, la compañía que actúa en el Romea, fue presentado al público el prodigioso invento de las fotografías animadas.
El tal aparato causó verdaderamente la admiración de la numerosa concurrencia que había en el teatro.
Todas las vistas estuvieron muy bien presentadas, resultando con los más exactos caracteres de la realidad las escenas animadas que iban apareciendo en el lienzo, por la continuada y rápida sucesión de fotografías.
Los números que más agradaron y que más grandes aplausos obtuvieron fueron Salida de los empleados del Printemps de París, un paseo en el mar, la plaza de la ópera de París, las segadoras, la llegada de un tren y otros.
El kinematógrafo merece verse y las funciones del Romea cuentan con esta novedad con un poderoso atractivo.


Diario de Murcia, Murcia, jueves 5 de noviembre de 1896, p. 3.

murcia teatro romea

Teatro Romea
El Mosaico, Murcia, 15 de noviembre de 1896, p. 4.

Dejando de lado los diferentes anuncios, el artículo más interesante es el que publica J. Arques en Las Provincias de Levante. Se trata de una crónica humorística que restituye -aunque probablemente de forma algo caricaturesca- las reacciones de los espectadores y las dudas que tienen sobre las imágenes animadas. Las anécdotas, que no sabe del todo si son reales o inventadas, dan un sabor alegre a esta crónica:

Crónica alegre
Que las novedades atraen a los públicos, no puede ser más cierto.
Dígalo sino el kinematógrafo que se exhibe en el Teatro Romea.
Aquello es maravilloso.
No se puede pedir más verdad, ni más perfección.
—¿En qué consiste el aparato?—preguntaba una señora á su esposo.
Pues es muy sencillo—dijo el marido.—detrás de la pantalla hay una porción de gente que anda de un lado para otro y que da sombra en el lienzo.
—¿Y las aguas del mar, como las hacen?
—Toma, pues con agua. La echan en un artesón, le soplan y así hacen las olas.
—¡ Parece mentira!
—Pues es verdad.
***
Ayer decía un joven bachiller de la última cría, que todo eso del kinematógrafo, es pura farsa.
—¿Ustedes creen que aquellas figuras son verdaderas?—decía esta tarde en el café—pues no lo son. Todo eso que á Vdes. les llama la atención, no es más que un compuesto químico-orgánico, de lo más sencillo.
Con aceite común, agua de malvabisco, trementina y cera virgen se prepara el lienzo donde aparecen las figuras.
—¿Pero y el aparato? preguntó un oyente.
Eso ya es más complicado—dijo bachiller con tono de doctor.
—Consiste en una máquina de vapor de unos cuantos caballos y dos mulas; esta máquina va unida á un molinete mecánico donde hay metidos siete fotógrafos, que no paran de sacar fotografías dando vueltas sin cesar.
—De modo, que cada tic, tac, que se oye —repuso otro espectador...
—Es un fotógrafo que salta—respondió el bachiller, sin dejarlo terminar.
—Pues se volverán locos—esclamó un tercero.
—Y tanto. El dueño del aparato, me dijo ayer que había encerrado en diferentes manicomios lo menos treinta fotógrafos; y anadia, que pensaba dejarse aquí tres ó cuatro.
***
Estas y otras tonterías por el estilo se dicen, queriendo esplicar el precioso aparato que reproduce la fotografía animada.
Las gentes sencillas dicen que las figuras que bailan en el lienzo son almas en pena que las lleva el tío metidas en frascos de espíritu de vino, para que no se echen á perder.
Pero es el caso, que entendiéndolo y sin entenderlo, á todo el mundo le gusta.
Noches pasadas, viendo la escena de los baños de mar, le decía un joven flaco y recién casado, á su esposa que estaba á su lado.
—¿Te gusta monona?
—Sí, Periquin.
— Te [...]taba el mar alborotado y te arrastró una ola y yo te cojí del bañador y te saqué a la playa como si hubiera sido un perro de Terranova?
—Sí, monnin.
 —¿Te acuerdas de otro día que me metí debajo del agua para hacerte cosquillas en los pies y fui á parar á los de tu padre y en poco si me ahoga?
—Sí, sí, sí.
—¿Te acuerdas?...
—Me acuerdo de todo, dijo la niña con impaciencia y así terminó la conversación.
***
El kinematógrafo, ha de proporcionar en Murcia muy buenos resultados para la empresa.
Repito, que es cosa que á todos los públicos les agrada.
Y hasta sirve para los raptos.
Cuenta un periódico, que en no sé qué población, se estaban exhibiendo los cuadros del kinematógrafo.
En una fila de butacas, había un padre, una madre, una novia y un novio. La sorpresa de papá y mamá iba en aumento, cada vez que presentaban un nuevo cuadro.
Pero cuando la sensación llegó á su colmo, fue al terminar el espectáculo, ó sea cuando dieron luz á la sala.
Aquellos desdichados padres se habían quedado solos.
La amante pareja, aprovechando la obscuridad, salió escapada.
¡Buen cuadro final!
Conque mucho ojo.
J. ARQUES.


Las Provincias de Levante, Murcia, 5 de noviembre de 1896, p. 1.

El último artículo anunciando el kinematógrafo se publica dos días después:

TEATRO ROMEA
Constituyen la obrita unas cuantas escenas de tonos dramáticos, media docena de arranques patrióticos, una despedida de tropas en la que la comparsería no conmovió al público, toques de corneta, la marcha real, un trozo del paso-doble de “Cádiz” y al final de todo la tiple heroína en el campo de batalla… pero nada de esto levantó el entusiasmo, sin duda porque es asunto de demasiada seriedad para acoplarlo en tal forma a que sirva de argumento a una pieza de quince céntimos.
El teatro estuvo muy concurrido.
El Kinematógrafo gustó mucho, como en la noche de su presentación. 


Diario de Murcia, Murcia, sábado 7 de noviembre de 1896, p. 3. 

*El cinematógrafo de Adolfo [Arrengo] (Teatro Principal, 24 de noviembre de 1896)

Casto Casielles, representante de Charles Lamas y de Adolfo [Arrengo], escribe, desde Alicante, el 24 de noviembre de 1896, para  ofrecer proyecciones cinematográficas al director del teatro Principal. Sin embargo, éste señala que "Por hoy es imposible este espectáculo, porque estamos perdiendo dinero y es muy mala época."

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Casto Casielles, Propietario del teatro Principal, Murcia, 1º de octubre de 1896
© Legajo 1130, Archivo Municipal de Murcia

El cinematógrafo de Adolfo [Arrengo] (Teatro Circo Villar, 7->7 diciembre de 1896)

Finalmente, frente a la negativa del director del Teatro Principal, la compañía Castro Casielles, procedente de Orihuela, se presenta, con Charles Lamas y el cinematógrafo:

Teatro Circo de Villar
La próxima semana se presentará en dicho teatro circo el CINEMATÓGRAFO, ó sea la fotografía con vida, con una colección de variadas vistas y escenas, en las que las figuras se ven de tamaño natural, moviéndose como en la realidad misma.
Una de las novedades de este expectáculo, que sorprende en todas partes, es la Danza Serpentina, por que las fotografías son de colores.
Oportunamente daremos más detalles y anunciaremos el dia de le inauguración.


Diario de Murcia, Murcia, 5 de diciembre de 1896, p. 3.

Al día siguiente, el mismo periódico publica el programa -similar al que se ha presentado en Alicante poco antes- para la inauguración:

TEATRO CIRCO DE VILLAR
Gran velada científico-artístico-musical, para el lunes 7 de Diciembre de 1896.
Sorprendente acontecimiento, éxito extraordinario, el non-plus-ultra de los cinematógrafos. La más moderna maravilla del siglo XIX. Espectáculo de moda el cinematógrafo o la fotografía viva. Ultimo modelo perfeccionado. El más claro y el de más naturales movimientos en los personajes y objetos que se presentan en tamaño natural; efecto sorprendente, sobrenatural adelanto, copia exacta de la realidad; más de 100.000 personas y objetos desfilan a la vista de los espectadores. Se exhibe actualmente en parís, Londres, Viena, Roma, San Petersburgo, Madrid y otras importantes ciudades europeas, causando el asombro de todos los públicos. Completará el espectáculo el notable cantante excéntrico cosmopolita sin rival en Europa, Mr. Charles Lamas, único imitador de toda clase de instrumentos.
Programa:-1.º sinfonía. 2.º presentación del notable Panfotoscopio. Monumentos de España, Portugal, Francia, Rusia, Italia, Tierra Santa, etc., etc., escenas cómicas cinematográficas 3.º magia recreativa: asombro escamoteo a la vista de los espectadores y sin auxilio de ningún aparato, por el sin rival ilusionista en cartomancia Sr. Luna; ilusión, cartomancia, metamórfosis, transformaciones, apariciones y desapariciones. 4.º presentación del cinematógrafo non-plus-ultra, 1.º los luchadores, 2.º un almuerzo en familia, 3.º un mercado en Marsella, 4.º plaza de la República en París, 5.º una noche terrible, 6.º entrada del Czar en París, 7.º varios niños jugando al paso, 8.º un baile de niños, 9.º la disputa de un cochero, 10 la Lolé Fuller (verdadera serpentina). 5.º y último presentación del notable cantante excéntrico cosmopolita Mr.Charles Lamas, que ejecutará los siguientes números: 1.º non e ver, 2.º imitación de violín, 3.º terceto de una ópera, 4.º imitaciones de trompa y cornetín, 5.º romanza de tiple, 6.º couplets excéntricos. A las 8 y media . Entrada general, 1 real.


El Diario de Murcia, Murcia, 6 de diciembre de 1896, p. 3.

El nombre del operador del cinematógrafo no aparece en la prensa, pero es probable que siga siendo Adolfo [Arrengo]. Así pues se organizan las veladas en el Teatro Circo Villar sobre un modelo similar a las presentaciones alicantinas:

Éxito.– Con regular concurrencia hizo anoche su presentación en el Teatro Circo el señor Lamas, el cual cantó algunos números musicales con diferentes voces imitando los sonidos del violín y otros instrumentos. Fue muy aplaudido.
El prestidigitador señor Luna dio una agradable sesión de prestidigitación y se presentó el prodigioso cinematógrafo.
La función resultó muy entretenida y el público quedó contento del espectáculo.


El Diario de Murcia, Murcia, martes 8 de diciembre de 1896, p. 3.

murcia teatro-circo-villar

Interior del Teatro Circo Villar, Murcia, c. 1900 [D. R.] 

No se sabe cuánto tiempo duran las funciones por falta de informaciones hemerográficas.

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